ONU presiona a Teherán por planta de Qom

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha pedido "más datos" sobre los objetivos de la planta nuclear iraní de Qom, un sitio cuya existencia se desconocía hasta hace poco más de un mes.

En un informe que aumenta la presión sobre Teherán, el organismo afirma que la falta de datos genera inquietud por la posibilidad de que existan otras plantas secretas.

De todas formas, el OIEA indica que sus inspectores corroboraron que las instalaciones en Qom "se corresponden a la información proporcionada por Irán".

Teherán insiste en que su programa de desarrollo atómico tiene fines pacíficos, pero algunas potencias occidentales temen que los líderes supremos del país -los ayatolás- escondan el propósito de fabricar armas nucleares.

Más temprano este lunes Rusia anunció que una planta nuclear que ayuda a construir en el sur de Irán no comenzará a funcionar este año, tal como estaba previsto. De acuerdo al corresponsal de la BBC en Moscú, Richard Galpin, el anuncio pone más tirantes las relaciones con Teherán, que atraviesan un momento delicado.

¿Razones?

El ministro ruso de Energía, Sergei Shmatko, dijo que el lanzamiento de la central de Bushehr se pospuso por "motivos técnicos".

Pero el hecho es que estos "tecnicismos" son inoportunos y podrían interpretarse como presión política, ya que las autoridades iraníes se quejan de que tampoco se ha materializado un sistema de defensa antimisiles que Rusia se habría comprometido a entregar en 2009.

El domingo, el gobierno ruso reiteró que podría respaldar sanciones contra Irán si el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad no responde a la propuesta de enviar uranio enriquecido a Rusia a cambio de combustible para abastecer sus plantas de energía nuclear.

Según Richard Galpin, Shmatko no explicó cuáles eran las razones de la nueva postergación en la central de Bushehr.

Este aplazamiento se suma a una ya larga lista de retrasos desde que Moscú firmara en 1995 el contrato de construcción de Bushehr por un valor de U$S1.000 millones.

¿Planta o palanca?

Rusia juega un papel clave en la crisis nuclear iraní, afirma nuestro corresponsal en Moscú. Puede aumentar la presión sobre Teherán simplemente posponiendo el inicio de operaciones de la planta o cancelando la entrega del escudo antimisiles prometido.

La entrega de los misiles S-300 tierra-aire fue acordada hace dos años, pero Irán asegura que hasta ahora no ha recibido ni una sola de esas armas.

En las últimas semanas, varios altos mandos iraníes han reclamado su entrega.

El papel de Rusia -miembro permanente con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)- puede ser más importante aún si se someten a votación nuevas sanciones contra Teherán.

Al principio Moscú descartaba aprobar nuevos castigos, pero este domingo el presidente Dmitry Medvedev reiteró que su país podría dar el visto bueno a esas medidas.

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