Una huelga reaviva conflicto saharaui

Aminatu Haidar
Image caption Aminatu Haidar lleva 3 semanas en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote.

Aminatu Haidar lleva tres semanas en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote de las Islas Canarias después de que Marruecos la expulsara.

Parece frágil pero su determinación es histórica: ha sido torturada y encarcelada varias veces por su activismo por la independencia del pueblo saharaui. No quiere pedirle perdón al monarca marroquí y tampoco quiere la nacionalidad española.

Ambos gobiernos no saben cómo resolver un tema que está sacando a flote las fricciones históricas de los dos países. En 1976 España se retiró de su colonia del Sahara Occidental antes de consolidar el proceso de descolonización, que inmediatamente fue ocupada por Marruecos.

De momento, funcionarios del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, entre ellos Agustín Santos, jefe del gabinete de ministros, se han acercado a la famélica líder para pedirle que desista.

"Le hemos ofrecido el estatus de refugiada política y la nacionalidad española para que así pueda regresar a territorio saharaui. Ha rechazado todo", señaló el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Ella sólo quiere que le devuelvan el pasaporte marroquí que las autoridades de ese país le arrebataron antes de enviarla a España. "No soy marroquí, pero por razones prácticas viajo con un pasaporte marroquí", dijo la líder en otras ocasiones.

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Oriunda de Sahara

Haidar regresaba de un viaje a Nueva York, con escala en Canarias, para reencontrarse con sus dos hijos en El Aaiún. Al pisar suelo marroquí y llenar la forma de entrada escribió, como en otras ocasiones, que su país es el Sahara Occidental y no Marruecos.

Las autoridades le retuvieron el pasaporte, le interrogaron durante varias horas y luego la embarcaron de regreso a España. En la denuncia policial interpuesta por Haidar en España señala que el piloto español se negó a llevarla pero que la policía marroquí lo presionó diciéndole que "el Ministerio de Exteriores Español estaba informado y daba su conformidad".

"Seguramente el gobierno español dio su conformidad. Igual pensaron que la líder aceptaría la nacionalidad española o algo por el estilo, pero ella se ha negado. El tema se está enquistando porque nadie quiere ceder", explica a BBC Mundo el periodista Miguel Ángel Bastenier, experto en relaciones internacionales.

"¿Por qué España le haría un favor así a Marruecos? La política exterior española con respecto a Marruecos siempre ha sido la de calmar a los vecinos", agrega.

"El ex ministro de Exteriores Francisco Fernando Ordoñez siempre decía que aspiraba a 'cloroformizar' las relaciones con los marroquíes, entre otras cosas porque hay un tema que los marroquíes utilizan para presionar: las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla que geográficamente están del lado marroquí", agrega el experto.

Experta en resistir

"Quiero decirle a Moratinos que nunca estaré bajo presión. Yo soy siempre independiente", subrayó la activista en un comunicado.

Image caption Haidar fue torturada y encarcelada por su activismo por la independencia del pueblo saharaui.

Marruecos, por su parte, a través del cónsul Abderramán Leibek, califica la huelga de hambre de chantaje, mientras subraya que "Marruecos le expedirá otro pasaporte a Haidar cuando ésta le pida perdón al rey Mohamed VI y se declare súbdita marroquí". La activista ha vuelto a negarse rotundamente.

Su última huelga de hambre duró 50 días en 2005 cuando cumplía condena en la Cárcel Negra de El Aauín.

Desde su juventud fue perseguida. Con 20 años fue retenida durante dos años en las llamadas cárceles secretas. Allí le torturaron. Años más tarde la volverían a detener y la confinarían durante meses en un pasillo donde permanecía vendada.

De esas experiencias le quedan una lesión en la columna vertebral, una úlcera y una hipersensibilidad a la luz y a los flashes de las cámaras.

Hace un año, Haidar recibió el Premio de Derechos Humanos que concede la Fundación Robert Kennedy y el mes pasado fue la Fundación Train la que le otorgó en Nueva York el galardón al Valor Civil.

En Nueva York, antes de viajar hacia Marruecos, la líder expresó su temor de "ser detenida" cuando regresase a El Aaiún o de que se le retirase su pasaporte para impedirle viajar.

Voces de apoyo

El Nobel de Literatura José Saramago visitó el martes pasado a Haidar en el aeropuerto de Lanzarote (isla en la que reside el escritor portugués) y le manifestó su apoyo.

"Lo que ha hecho Aminatu, al margen de poner en riesgo su propia vida, tendrá que servir para despertar la conciencia internacional para que se resuelva un problema que tendría que estar resuelto hace años ya", declaró Saramago después de entrevistarse con ella.

Además, Saramago le entregó a la activista un libro suyo con una dedicatoria manuscrita que decía: "Todo mi respeto y toda mi admiración".

Sin embargo, el escritor dijo no entender por qué Haidar ha rechazado un pasaporte español, si tenía uno marroquí y "ella tampoco es marroquí".

Por estos días, la acentuada delgadez de Haidar se pasea por los noticieros españoles despertando la indignación de muchos sobre un tema que califican de abandono, como lo fue la retirada de España del Sahara Occidental.

En Madrid y otras ciudades se han celebrado macroconciertos de apoyo a la líder, mientras numerosos artistas como el cineasta Pedro Almodóvar o la respetada familia de actores Pilar y Javier Bardem arropan a Haidar con protestas y manifiestos.

"Eran ciudadanos españoles y los abandonamos, los dejamos a su suerte en manos de una pseudo democracia como la marroquí. Sufren tortura y exilio. ¿Qué hacer con esta mujer tan cabezota e ingrata? Dejar de pensar tanto en no ofender a un aliado, en nuestra balanza comercial con Marruecos, en Ceuta y Melilla y desbloquear de una vez por todas el problema del Sahara", señala la familia Bardem en una tribuna de opinión publicada en el diario El País.

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