España "no dejará" morir a Haidar

Aminatou Haidar en silla de ruedas en Lanzarote
Image caption Haidar se mantiene en huelga de hambre desde hace 22 días.

El gobierno español "no dejará" que la activista saharaui Aminatu Haidar muera a consecuencia de la huelga de hambre que mantiene desde hace 22 días en la isla canaria de Lanzarote, después de haber sido expulsada de Marruecos el pasado 14 de noviembre.

"No podemos dejar que una persona se muera por falta de alimentación y, en ese sentido, y de acuerdo a nuestras normas y a nuestras leyes, se va a proceder", manifestó este lunes el ministro de Fomento, José Blanco, según informó la agencia de noticias EFE.

Blanco realizó estas declaraciones después de que un juez español decidiera no realizar un traslado forzoso de la activista a un centro hospitalario, tras analizar en la noche del domingo su condición física.

Mientras, este lunes Haidar renunció, a través de un documento firmado ante notario, a recibir toda atención médica, incluida la de su propio doctor.

La activista saharaui dijo haber tomado esta decisión "ante la actuación judicial" del domingo, realizada para comprobar su estado de salud, y que según Haidar la hizo sentir "aterrorizada".

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Sin una solución

El pasado viernes parecía que el caso Haidar se iba a resolver después de que la activista decidiera abandonar la huelga de hambre tras aceptar el ofrecimiento para regresar en un avión medicalizado a El Aaiún, la capital de Sáhara Occidental, de donde había sido expulsada por las autoridades marroquíes.

Image caption España ha solicitado ayuda a Naciones Unidas para solucionar la situación de la activista.

Sin embargo, el gobierno de Rabat, que, según las autoridades españolas había autorizado en un principio el vuelo, paralizó el traslado.

Ante esta situación, Haidar decidió continuar con la huelga de hambre y rechazó de nuevo los ofrecimientos del gobierno de España de concederle la nacionalidad española o el estatuto de refugiada.

Según explica el corresponsal de BBC Mundo en Madrid, Juanjo Robledo, el gobierno marroquí han calificado la huelga de hambre de la activista de chantaje y ha reiterado que no le expedirá otro pasaporte hasta que "pida perdón al rey Mohamed VI y se declare súbdita marroquí".

El pasado 13 de noviembre Haidar fue detenida en el aeropuerto de El Aaiún, cuando regresaba de recibir un premio en Nueva York en un vuelo procedente de Las Palmas de Gran Canaria, tras escribir en el formulario policial de entrada que su país es el Sahara Occidental y no Marruecos.

Las autoridades marroquíes le retuvieron el pasaporte, la interrogaron durante varias horas y luego la embarcaron de regreso a España.

Conflicto histórico

Según Juanjo Robledo, el caso Haidar ha sacado a flote las fricciones históricas entre Madrid y Rabat por el Sahara Occidental.

Este territorio, rico recursos naturales, es objeto de disputa desde que en 1975 España, el antiguo poder colonial, se retiró del mismo, permitiendo que Marruecos lo invadiera.

Desde entonces Marruecos está enfrentado al Frente Polisario, que en 1976 proclamó la independencia del territorio y fundó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Naciones Unidas, que no reconoce la legitimidad de Rabat sobre el Sahara Occidental, lleva décadas mediando para solucionar la disputa territorial.

Ahora el Ministerio de Exteriores de España ha solicitado la colaboración tanto del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, como de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, para intentar encontrar una salida al caso de Aminatu Haidar

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