Urgieron a Blair retrasar invasión de Irak

Tim Cross
Image caption Cross explicó que, hasta dos días antes de la invasión, mantuvo su recomendación de posponerla.

Un alto oficial del ejército británico, responsable de mediar con Estados Unidos para la reconstrucción de Irak, dijo que había recomendado al ex primer ministro Tony Blair retrasar la invasión del país árabe de 2003 al considerar que Washington no había planeado bien lo que sería la posguerra.

En el marco de la investigación que se lleva a cabo en el Reino Unido sobre las circunstancias que hicieron que el gobierno británico se involucrara en la guerra de Irak, el general Tim Cross explicó que, hasta dos días antes de la invasión, mantuvo su recomendación de posponerla.

El motivo fue la constatación de que los preparativos de EE.UU. para la posterior reconstrucción del país eran "deplorablemente escasos".

Cross también aseguró que durante semanas advirtió a funcionarios del gobierno de Blair que era posible que el país árabe se sumiera en el caos tras la invasión.

Según explicó el periodista de la BBC, Peter Hunt, el militar también dijo que en su opinión, el gobierno británico no se tomó el asunto del posconflicto "con suficiente seriedad".

Situación precaria

Antes del inicio del conflicto, Cross fue representante del Reino Unido en la Oficina estadounidense para la Asistencia Humanitaria y la Reconstrucción (ORHA, por sus siglas en inglés), encargada en los meses previos a la invasión de diseñar un plan de posguerra para Irak.

Image caption Desde noviembre se lleva a cabo una investigación sobre la participación británica en la guerra de Irak

Posteriormente trabajó para la Autoridad Provisional de la Coalición, que administró el país tras la ofensiva.

Según explicó Cross, cuando llegó a Irak después de la invasión, se encontró con una situación mucho peor de lo que esperaba, y aseguró que Bagdad estaba "unida con alambre de púas y goma de mascar".

También dijo que se ha convertido en algo "demasiado frecuente" que el Reino Unido culpe a Washington de no lograr estabilizar el país tras el derrocamiento del presidente iraquí Saddam Hussein.

El funcionario relató que en una reunión celebrada en febrero del 2003 trasladó a Blair sus dudas.

Aunque el primer ministro británico se mostró "interesado", Cross aseguró tuvo la sensación de que no había una posición unitaria ni una política clara en el gobierno.

"Recuerdo haber dicho (…): no tengo duda de que ganaremos esta campaña militar. Pero no creo que estemos preparados para el Irak de posguerra", explicó el militar.

"Demasiado tarde"

Cross también lamentó que la cancillería británica creara una comisión para ocuparse de la reconstrucción "demasiado tarde" y aseguró que el planeamiento de la posguerra se vio dificultado por la creencia en algunos sectores del gobierno británico de que la invasión no llegaría a producirse.

La comparecencia de este lunes del militar se produjo en el marco de la investigación sobre la participación británica en la guerra de Irak que se está llevando a cabo desde noviembre, que abarcará un periodo comprendido entre 2001 y 2009.

Además de diplomáticos, militares y miembros de los servicios de inteligencia, está prevista para principios de año la comparecencia ante la comisión del ex primer ministro británico Tony Blair.

Se espera que la pesquisa se prolongue durante meses y que el informe final no sea publicado sino hasta después de las elecciones generales de mediados del año próximo.

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