Pakistán: crisis política amenaza al gobierno

La tensión política va en aumento en Pakistán en medio de rumores de golpe de Estado, que aunque desmentidos, colocan una dosis de incertidumbre a la inestable situación en el país.

Image caption Los casos criminales de 250 funcionarios del gobierno fueron reabiertos.

Este viernes un juez emplazó al ministro del Interior, Rehman Malik, a presentarse ante un tribunal anti-corrupción.

No es el primer miembro del gobierno que sufre los embates de la Justicia. Al ministro de Defensa, Ahmed Mukthar, se le impidió abordar un avión para una visita oficial a China.

Esta crisis llega luego de una decisión de la Suprema Corte que el miércoles declaró inconstitucional una amnistía que protegía a más de 8.000 políticos y funcionarios del gobierno, entre ellos el presidente Asif Ali Zardari y el ministro Malik.

Alrededor de 250 funcionarios han visto sus casos criminales y de corrupción reabiertos y están siendo investigados por la agencia anti-corrupción del gobierno. A otros les fueron congeladas las cuentas bancarias.

¿Pasos al costado?

La decisión de la Corte colocó a la clase política paquistaní en un estado de confusión, estima Aleem Maqbool, corresponsal de la BBC en Islamabad.

El corresponsal explica que los llamados para que el presidente, y todo su gobierno, den un paso al costado -por una cuestión moral- son cada vez más frecuentes. Sin embargo, es algo que los asesores presidenciales dicen que no va a ocurrir.

Maqbool indica que si sobre los políticos se cierne una sombra de cargos criminales, se plantea la pregunta de qué tan efectivos pueden ser en el manejo de los varios, serios y complejos problemas a los que el país se enfrenta.

A la cabeza de la crisis se encuentra la violencia generada por el combate al Talibán paquistaní, que tan solo desde octubre se cobró la vida de más de 500 personas.

Amnistía polémica

La amnistía fue instaurada en 2007, durante el mandato del anterior presidente, Pervez Musharraf. Y al quedar sin efecto abre la puerta al enjuiciamiento de aliados del actual mandatario.

Image caption Desde octubre más de 500 personas murieron en ataques.

El propio Zardari tiene pendientes varias causas judiciales. Antes de asumir el cargo pasó años en la cárcel tras ser declarado culpable de corrupción. Pero ahora, pese a la decisión de la Suprema Corte, goza de inmunidad presidencial.

La amnistía tuvo como objetivo que Benazir Bhutto, ex primera ministra, pudiera volver al país y postularse para ocupar un cargo en el gobierno. Pero a su regreso al país fue asesinada en un atentado.

Musharraf, que dimitió en 2008, había llegado al poder en 1999 tras dar un golpe de Estado. En el país, los gobiernos civiles han vivido empañados por la corrupción y la ineficiencia, y la alternancia de regímenes civiles y militares no ha contribuido a brindar estabilidad.

El Ejército ha gobernado durante más de la mitad de la historia del país. Y aunque el actual jefe de la entidad prometió estar alejado de la política, analistas citados por la agencia Reuters aseguran que en caso de darse una crisis grave, las Fuerzas Armadas podrían intervenir.

Tras el 11-S

El rol de Pakistán en el mundo varió tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, al convertirse en un aliado clave de Washington.

Islamabad retiró el apoyo al régimen Talibán en el vecino Afganistán y se convirtió en un elemento crucial de la lucha contra el terrorismo.

Sin embargo, las fuerzas de seguridad paquistaníes tienen problemas para mantener el control en áreas tribales cercanas a la frontera con Afganistán, donde los insurgentes del Talibán están afianzados.

En los últimos meses el Ejército ha lanzado una ofensiva contra el Talibán paquistaní que generó una contraofensiva del grupo insurgente.

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