CIA confirma muerte de siete agentes

Leon Panetta, director de la CIA
Image caption Panetta rindió tributo a los agentes caídos y prometió continuar con su labor.

El director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), Leon Panetta, reconoció que siete agentes del organismo murieron en un ataque suicida en Afganistán.

Inicialmente se informó que fueron ocho estadounidenses los que murieron en el atentado en el este del país, el peor ataque contra funcionarios de inteligencia estadounidenses desde la explosión frente a la embajada de EE.UU. en Beirut en 1983.

Un atacante suicida que portaba un chaleco con explosivos penetró la base del frente de operaciones Chapman, en la provincia de Khost, cerca de Pakistán.

Un portavoz del Talibán declaró que uno de sus militantes que trabajaba para el ejército afgano perpetró el atentado.

Al rendir tributo a los caídos, Panetta informó que otros seis agentes resultaron heridos en el incidente.

"Aquellos que cayeron se encontraban lejos de sus familias y cerca del enemigo, cumpliendo con el arduo trabajo de proteger a nuestro país del terrorismo", declaró.

"Les debemos nuestra más profunda gratitud y les prometemos a ellos y a sus familias que nunca desistiremos de luchas por la causa a la que dedicaron sus vidas -unos Estados Unidos más seguros".

Base "no regular"

El corresponsal de la BBC en Kabul, Peter Greste, informa que -según el portavoz del Talibán- uno de sus militantes se había infiltrado en las filas del Ejército Nacional de Afganistán y había logrado entrar a la base con los explosivos.

El portavoz afirmó que el atacante entró hasta el gimnasio de la base y detonó el chaleco.

Image caption Desde la base Chapman la CIA lanza los ataques con aviones no tripulados.

Al comienzo, funcionarios estadounidenses dijeron que ocho civiles habían muerto en la explosión -todos agentes de la CIA o contratistas.

La base ha sido descrita como "no regular", una definición que implica que era un centro de operativos de la CIA en la provincia de Khost, añade el corresponsal de la BBC.

La CIA ha aumentado su presencia y actividades en Afganistán, con misiones que van desde anti terrorismo hasta anti narcóticos.

También opera los aviones no tripulados que se utilizan para atacar blancos de al-Qaeda en la frontera con Pakistán.

La agencia dijo en un comunicado que ni los nombres de los agentes muertos ni los detalles de sus funciones se harían públicos debido a la naturaleza de su trabajo.

"La tragedia nos recuerda que aquellos hombres y mujeres de la CIA arriesgan sus vidas todos los días para proteger esta nación", recalcó Panetta.

"A través de nuestra historia, la realidad es que aquellos que hacen la verdadera diferencia son los que enfrentan el mayor peligro", concluyó.

Las banderas frente a la sede general de la CIA en Langley, Virginia, se izaron a media asta en honor a los muertos.

Cuestión de seguridad

En términos de bajas, es el ataque más severo contra la CIA desde el inicio de la guerra en Afganistán hace ocho años, y el peor para Estados Unidos desde octubre.

El hecho que el atacante hubiese podido burlar la seguridad de una instalación de operativos tan sensibles plantea interrogantes sobre la capacidad de protección de las fuerzas estadounidenses, comenta Peter Greste.

El tema de seguridad se vuelve crucial en momentos en que EE.UU. se alista a incrementar el número de tropas y civiles trabajando en la región.

La provincia de Khost -uno de los baluartes del Talebán- ha sido blanco de varios ataques por militantes en el pasado año.

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