Angola: fútbol en terreno peligroso

Policía angoleña en Cabinda
Image caption A pesar del alto el fuego alcanzado en 2006, la inestabilidad no ha cesado en Cabinda.

La emboscada en la que murieron tres miembros de la selección de fútbol de Togo puso a Cabinda en el mapa de la actualidad. Sin embargo, tras este ataque se encuentra un conflicto de larga duración y algunos analistas consideran "irresponsable" la organización de un torneo internacional en esa región.

Cabinda es un enclave angoleño separado del resto del país.

El territorio es pequeño y la población no llega a los 300.000 habitantes, pero esta provincia de Angola, rica en petróleo, es el escenario de un movimiento independentista que dura ya más de 30 años.

Aunque la guerra civil en Angola terminó en 2002, en Cabinda, varios grupos separatistas siguen activos allí.

¿Qué pasa en Cabinda?

En 2006, la principal organización rebelde, las Fuerzas de Liberación del Estado de Cabinda (FLEC), llegó a un alto el fuego con el gobierno central, pero varias escisiones mantienen la lucha armada.

Capacidad de acción

En la actualidad, aunque pequeño y debilitado, el FLEC sigue conservando capacidad de acción. Rodrigues Mingas, uno de sus líderes, aseguró desde su exilio en París que el grupo había advertido a la Confederación Africana de Fútbol del riesgo de ataques y anunció que los atentados podrían continuar.

El Ministerio de Exteriores francés aseguró que no pasaría por alto estas palabras que calificaron de incitación intolerable a la violencia.

En este contexto, algunos analistas consideran irresponsable la programación de algunos partidos de la Copa Africana de Naciones en Cabinda y se preguntan por qué el gobierno angoleño llevó parte de un evento de estas dimensiones a una región tan inestable.

"El partido gobernante, el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), quería demostrar con esto que controla Cabinda, que el FLEC ya no importa y no tiene capacidad de operación. En mi opinión, lo que ha pasado en realidad es que le han dado al FLEC una oportunidad espectacular para poner su nombre en el mapa", comentó a la BBC la periodista especializada en la región Laura Pearson.

"Occidente y China tienen grandes intereses en la región. El gobierno angoleño lo presentará como un desafortunado acto terrorista y se olvidará pronto. Angola es el primer suministrador de crudo de China y uno de los dos o tres primeros productores en el continente", agregó la reportera.

"Acto irresponsable"

Image caption Tras la muerte de tres componentes de la selección, el equipo togolés se retiró del torneo.

Otra de las dudas que quedan en el aire es la razón por la que selección togolesa se desplazó en autobús y desoyó las recomendaciones de la Confederación Africana de Fútbol de viajar hasta Cabinda en avión.

"Eso fue absolutamente una locura. Desde mi punto de vista, fue un acto irresponsable. Cuando yo quise ver de cerca a las fuerzas del FLEC, sus líderes me recomendaron llegar a la localidad de Punto Negro (en Congo), reunirme con los militantes y desde allí entrar en la región. En esa localidad, por donde pasó el equipo de Togo, hay suficientes simpatizantes del FLEC como para informar de cualquier movimiento a los militantes al otro lado de la frontera. Es un lugar peligroso, y cualquiera sobre el terreno lo sabe", comentó a la BBC la periodista especializada en la región Laura Pearson.

Durante su preparación, la Copa Africana de Naciones se presentó como un prólogo al Mundial de Sudáfrica.

Opine: ¿Debería suspenderse la Copa Africana de Naciones?

Ahora, algunos interpretaron el trágico incidente de Cabinda como un mal comienzo del "año del fútbol" en África. Otros, en cambio, aseguran que la realidad social angoleña y la sudafricana son distantes y que la seguridad del Mundial está garantizada.

"La situación de seguridad en Sudáfrica es sólida y desde el punto de vista policial reúne absolutamente las condiciones", indicó Horst R. Schmidt, asesor del comité organizador del campeonato de Sudáfrica.

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