EE.UU.: informantes enfrentan deportación

Hermanos Maya
Image caption Tras colaborar con Inmigración, Emilio y Analía Maya reclaman la visa para quedarse en EE.UU.

El caso de dos hermanos argentinos que enfrentan la deportación tras haber trabajado como informantes para el gobierno es un ejemplo de la situación que enfrentan decenas de indocumentados que han ayudado en la investigación de crímenes en Estados Unidos.

Después de colaborar con el servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante cuatro años bajo la promesa de que se les ayudaría a conseguir visas de residentes, Emilio y Analía Maya se ven con las manos vacías, sin los prometidos documentos.

Una orden de deportación contra Emilio fue suspendida la semana pasada debido a los esfuerzos a su favor que ha realizado el representante por Nueva York, Maurice Hinchey.

Mientras, Analía está a la espera de los resultados de una audiencia sobre su caso ante un juez de inmigración fijada para este viernes 5 de marzo.

"Yo confié en ellos y mira lo que me está pasando", exclamó Emilio Maya a BBC Mundo. "Ellos me prometieron algo y no cumplieron con su promesa".

Durante los cuatro años que cooperaron con ICE, los hermanos Maya dicen haber arriesgado sus vidas trabajando largas horas de forma clandestina, infiltrándose en redes de prostitución y de tráfico de drogas y de humanos.

"Usados y maltratados"

"Es una increíble injusticia la forma en que nuestro gobierno usa a estas personas y luego no ayuda a protegerlas", expresó a BBC Mundo Jodi Goodwin, abogada de inmigración en el sur de Texas.

Goodwin, quien ha dicho que los informantes indocumentados son "usados, maltratados y desechados" por el gobierno, ha representado a un número sustancial de personas en situación muy similar a la que viven los hermanos Maya, casi todos de origen mexicano.

Decenas de hispanos indocumentados sirven como informantes al gobierno de EE.UU. para ayudar en la investigación de crímenes o narcotráfico con la promesa que así obtendrán la Visa S, creada en con esos fines en 1994.

Pero en la mayoría de los casos terminan siendo deportados, de acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Reportajes de Investigación (CIR) con sede en Berkeley, California.

Andrew Becker, autor del informe del CIR, afirmó que un gran número de inmigrantes que han trabajado clandestinamente para ICE denunciaron la forma en que han sido tratados por la agencia.

Becker señaló que estas personas son "fundamentales para el cumplimiento de la ley".

Beneficio significativo

Image caption Los hermanos Maya se inflitraron en redes de prostitución y de tráfico de drogas y de humanos.

No obstante, el portavoz de ICE, Brian Hale, afirmó a BBC Mundo que sería inmoral no honrar un compromiso que la agencia hace con uno de estos informantes, porque, explicó "es una relación basa en la confianza mutua".

El funcionario de Inmigración consideró que el problema yace en la posibilidad de que no exista "una comprensión clara de qué es lo que se espera" de ambas partes.

Hale explicó que ICE ofrece beneficios a las personas que deciden cooperar con la agencia buscando información de inteligencia, dependiendo de los resultados de su trabajo.

"Si ellos ofrecen un beneficio significativo para nosotros, se les puede proporcionar una visa tipo S", afirmó.

Pero advirtió que "beneficio significativo" quiere decir que la información que ellos facilitaron conduce al arresto y a la condena de criminales.

"Todo depende de la información que ellos dicen que pueden ofrecer y la que en realidad llegan a ofrecer". A juicio de Hale muchos informantes no tienen en claro este principio.

Un trato claro

Pero Emilio y Analía Maya aseguran que su trato con ICE fue bien claro y que sus investigaciones rindieron frutos.

Por su parte, Jeff Lieberman, portavoz de la oficina del representante Maurice Hinchey, señaló que "todo lo que hemos sabido hasta el momento indica que los Mayas fueron conducidos a creer que se les daría una visa".

Lieberman agregó que los dos argentinos fueron colocados en situaciones peligrosas debido al trabajo que realizaron para ICE.

Emilio afirma que, de volverse a ver en la situación de hace cuatro años, no tomaría la decisión de colaborar como informante para ICE.

"Toda la población hispana está en contra nuestra", explicó a BBC Mundo. "Nos llaman traidores y nos amenazan".

"Es que no saben toda la historia. Yo ya he explicado que no informaba sobre los que no eran criminales. Ellos (ICE) sólo estaban buscando criminales".

En cambio, en la localidad de Saugerties, en los suburbios de Nueva York donde son propietarios de un pequeño restaurante, ambos han recibido el apoyo de la comunidad.

Con miedo

Image caption Un representante de Nueva York trata de evitar que los hermanos sean deportados.

Emilio está casado y tiene una niña de 11 meses.

Su hermana tiene un bebé de siete meses.

"Yo vivo con miedo", exclamó Analía. "Tengo miedo de los hispanos que pueden venir a atacarme y miedo de inmigración que puede venir a buscarme".

Y si son deportados a Argentina, "allá están furiosos con nosotros, los argentinos se están preguntando cómo podemos defender un país que nos está tratando tan mal y que nos está deportando", agregó Analía.

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