Canciller de Israel boicoteó discurso de Lula

El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, boicoteó el discurso que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dio este lunes en el Parlamento israelí, conocido como Knesset.

Image caption Para el canciller Lieberman, Lula despreció a Israel al no aceptar la tradicional invitación.

Según la prensa israelí, la medida fue tomada en protesta por la decisión de Lula de no visitar la tumba del fundador del sionismo, Theodor Herzl.

El canciller también boicoteó el encuentro de Lula con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Según Lieberman, el líder brasileño estaría despreciando a Israel por rechazar la tradicional invitación del gobierno israelí a realizar la visita.

Lea: Lula criticó en Israel las colonias judías

En la agenda de Lula aún está previsto visitar la tumba del ex líder palestino Yasser Arafat durante su paso oficial por Ramala, este miércoles.

Razones ocultas

Según un representante de la comitiva brasileña, la decisión de Lula de no visitar la tumba de Herzl no estuvo influida por razones "ocultas".

"No es una cuestión de dar señales de políticas ocultas. Se está haciendo una tormenta en un vaso de agua, es una decisión, no un insulto por parte del presidente", indicó la fuente.

El gobierno brasileño recibió información de que la visita a la tumba de Herzl no forma parte de la agenda oficial en visitas de Estado.

Los dos últimos jefes de Estado que pasaron por Israel -el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi- no estuvieron en el lugar.

"Lamentable"

El jefe de protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Yitzhak Eldan, le dijo a la BBC que es "lamentable" que el gobierno brasileño no hubiera aceptado la invitación a visitar la tumba.

"La práctica de la diplomacia internacional es respetar el protocolo (del país anfitrión)", indicó. "Si yo fuera a Brasil, no cuestionaría el protocolo por respeto a ese país".

Image caption El presidente brasileño fue aplaudido de pie en el Parlamento israelí.

Según Eldan, que coordinó por el lado de los israelíes la visita presidencial, se sugirió que, para marcar los 150 años del nacimiento de Herzl, Lula sea el primer jefe de Estado en ser incluido en la agenda.

Y agregó que, en su visita de la semana pasada a Israel, el vicepresidente de Estados Unidos, Jo Biden, "depositó flores en la tumba de Herzl".

Sin embargo, admitió que Lula es el primer mandatario en ser invitado a visitar la tumba desde que el gobierno israelí decidió homenajear al líder sionista en visitas oficiales, como se hizo hasta 1994, cuando se cambió el protocolo.

"¿Qué es un protocolo? Es un respeto por los símbolos y, en este caso, un respeto por el movimiento de liberación del Estado judío", señaló Eldan, y concluyó diciendo: "Manifestamos nuestra decepción, pero no vamos a insistir en este asunto. No queremos que esto tome una dimensión que comprometa el éxito de esta gira".

Repercusión

El incidente ya está provocando repercusiones en algunos sectores de la sociedad israelí.

En entrevista con la BBC, el portavoz de la Agencia Judaica, Michel Jankelowitz, calificó de "insulto" el rechazo a la invitación.

Image caption Lula no aceptó la invitación del gobierno de Israel de visitar la tumba de Herzl.

"Lula pasará a la historia como el primer jefe de Estado en rehusarse a dar ese homenaje a Israel", declaró.

Para Jankelowitz, este incidente puede comprometer las ambiciones del gobierno brasileño de ser un mediador justo en las negociaciones de paz en Medio Oriente.

Lula intenta lanzar a Brasil como mediador de un eventual retorno al proceso de paz entre israelíes y palestinos, que está congelado desde diciembre de 2008.

Además, la posición brasileña en el diálogo con Irán es vista por muchos sectores de la sociedad israelí como un obstáculo a la iniciativa de Lula.

Un punto en la crítica a Brasil está en la relación cercana que mantiene Lula con el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, quien no oculta sus posiciones incendiarias, como la negación del Holocausto judío, y sostiene que Israel debe ser borrado del mapa.

Lea: La polémica política exterior brasileña

Contenido relacionado