Continúan las "protestas de la sangre" en Tailandia

Manifestantes en Tailandia derraman sangre frente a la residencia del primer ministro.
Image caption El ejército permitió que un pequeño grupo derramara la sangre frente a la residencia.

Manifestantes opositores en Tailandia se congregaron frente a la residencia del primer ministro, Abhisit Vejajjiva, y, como lo habían prometido, derramaron sangre en una protesta simbólica para pedir la renuncia del mandatario.

Es el cuarto día de movilización de los "camisas rojas" que apoyan al depuesto ex líder Thaksin Shinawatra y sostienen que Vejajjiva asumió el poder ilegalmente con la ayuda del ejército.

El número de manifestantes no ha sido igual al de ocasiones anteriores, pero varios miles lograron bloquear el tránsito vehicular en medio de altas medidas de seguridad.

El gobierno anunció que estaría invocando un acta de seguridad interna para bloquear las protestas en ese suburbio de Bangkok.

No obstante, hubo una negociación entre los manifestantes y la policía para permitir que un pequeño grupo derramara la sangre -recolectada de donantes el día anterior- frente a la entrada de la residencia del primer ministro.

Pero ni Abhisit ni su familia estaban allí. Desde el inicio de las protestas el mandatario se encuentra en la sede de un batallón de infantería.

Temor de enfrentamientos

Se temía que las medidas adicionales de seguridad alrededor de la casa del primer ministro generarían un enfrentamiento con la oposición pero, una vez más, se pudo mantener la calma.

Tanto los líderes de la oposición como figuras del gobierno insisten en su determinación de mantener las protestas pacíficas.

Image caption El primer ministro Abhisit Vejajjiva insiste en que no renunciará.

La corresponsal de la BBC en el Sureste Asiático, Rachel Harvey, dice que el número de manifestantes se está reduciendo pero el grupo continúa con la misma pasión, vociferando sus demandas con el mismo fervor.

Pero es poco probable que esas demandas se cumplan. El gobierno dice que se mantendrá firme y no dará su brazo a torcer, informa la corresponsal.

No obstante, están escuchando las quejas de los manifestantes y se entiende que los "camisas rojas" y el gobierno están en contacto casi a diario para asegurarse que la situación no se salga de las manos.

El martes, los manifestantes habían derramado sangre humana frente a la Casa de Gobierno y, después, frente a la sede del Partido Demócrata.

Con anterioridad, miles de manifestantes colmaron un centro para donar su sangre.

"La sangre de la gente del común se está mezclando en una lucha por la democracia", afirmó Natthawut Saikua, uno de los líderes de los "camisas rojas".

Claves de las protestas en Tailandia

Decenas de miles de efectivos se mantienen en alerta pero comandantes del ejército subrayan que planean mantener su flexibilidad y trato suave mientras continúan las protestas.

Empleados del gobierno salieron rápidamente a limpiar la sangre el martes por temor a las infecciones y tras las críticas de que la sangre derramada era el desperdicio de un recurso que se hubiera podido utilizar para los enfermos.

Abhisit Vejajjiva ha rechazado los pedidos para su renuncia y la convocación de nuevas elecciones. Las protestas de la oposición contra su gobierno han sido las mayores en años recientes.

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