Unicef: niños "huérfanos" de Haití deben volver a casa

Niño de Haití en una tienda
Image caption La situación de desprotección de los niños preocupa a UNICEF

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) afirmó que devolver a los niños que fueron separados de sus familias por el terremoto de Haití debe ser una de las mayores prioridades en el proceso de reconstrucción del país.

El organismo declaró este martes que desde ocurrió el terremoto en enero se han registrado más de 600 casos de menores separados de sus padres, pero se cree que la cifra real puede ser mucho mayor.

Para Unicef la situación de los más pequeños en Haití era un problema incluso antes de que ocurriese el terremoto y ya había sido calificado como uno de los países con una peor situación en la protección de los niños en el mundo.

La declaración se realiza en el marco de la conferencia que tiene lugar en Nueva York este miércoles, en las que más de 100 países se reúnen en la sede de Naciones Unidas para discutir la ayuda humanitaria al país.

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Identificar a las familias

Algunos de los niños se encuentran tan traumatizados por el terremoto que no pueden recordar sus nombres, indicó el organismo.

Unicef tiene un equipo de trabajadores sociales que les anima a dibujar algunos de sus recuerdos, para, de esta forma, tratar de conseguir datos con los que identificar a las familias a las que pertenecen.

Sin embargo, el organismo considera que el proceso de identificar a las familias en Haití va a ser largo y penoso.

Según informa el corresponsal de la BBC en asuntos de Desarrollo Internacional, Mark Doyle, Haití es uno de los países más difíciles del mundo para ser niño.

El hecho de que el país sea muy pobre y no existan estructuras oficiales deja a los niños totalmente desprotegidos. Sólo un 10% de los pequeños acudían a escuelas primarias del gobierno antes del terremoto.

Doyle añade que, en parte, debido a la pobreza del país, ya existía una tradición de las familias con escasos recursos de dejar a sus niños en centros de acogida de la Iglesia o regentados por organizaciones extranjeras.

Según Susan Bissell, jefa del servicio de protección de los niños en Unicef, la capital de Haití, Puerto Principe, ya contaba con uno de los mayores números de niños en centros de acogida del mundo.

"Es increíble que más de 50.000 niños estuvieran en centros de protección. Es algo de lo que no se habla, como tampoco se dice que los centros institucionales donde son acogidos no son del Estado. Todo está privatizado, no existe legislación y no hay buenos estándares. Esto no es ideal para los niños", afirmó Bissell.

Oportunidad para mejorar

Doyle afirma que la destrucción de los centros de acogida, y la muerte de muchos de los padres en el terremoto, no ha hecho más que exacerbar la penosa situación de los menores en el país.

Justo después del terremoto se produjeron casos como el de varios ciudadanos estadounidenses que fueron detenidos al intentar sacar de forma ilegal a niños del país.

En Haití la separación de niños de sus padres es una cuestión endémica, y esto es algo que el gobierno y diversas organizaciones humanitarias esperan que pueda resolverse en el proceso de reconstrucción, según Doyle.

En esto coincide Bissel, quien afirma que el terremoto ofrece una oportunidad para mejorar las situación en un lugar donde se abandona sistemáticamente a los niños.

Y señala que ya se cuenta con antecedentes, como ocurrió en Indonesia, cuando se utilizó la situación de emergencia por el tsunami de 2004 como plataforma de lanzamiento para lograr una mejor protección de los pequeños en el país.

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