Oposición en Kirguistán dice que tomó el poder

Kirguistán disturbios
Image caption Los disturbios han cobrado la vida de 40 personas aunque la oposición dice que esta cifra es baja.

Kirguistán vive un día de derramamiento de sangre y fuertes disturbios callejeros mientras la oposición asegura que ha formado un gobierno interino para restablecer la paz y el orden.

El supuesto gobierno de transición sería dirigido por la ex ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Otunbáyea.

Sin embargo, todavía no se sabe a ciencia cierta quién está realmente en control del país, mientras el presidente, Kumanbek Bakiyev, continúa en paradero desconocido.

Lea: Kirguistán, en medio del tablero centroasiático

Las autoridades dicen que al menos 40 personas murieron y otras 140 resultaron heridas este miércoles en enfrentamientos entre opositores al gobierno y fuerzas de seguridad.

Aunque la oposición asegura que el balance de muertos podría ser mucho más alto.

Vea las imágenes de las revueltas

Enclave estratégico

La embajada de Estados Unidos -que tiene bases militares en el país- manifestó su profunda preocupación por los recientes disturbios en la república de ese país centroasiático.

Kirguistán es un importante aliado de los EE.UU., que opera toda su fuerza aérea desde allí como apoyo a sus soldados desplegados en el país vecino, Afganistán.

EE.UU., Rusia, la Unión Europea y Naciones Unidas han manifestado su rechazo a la violencia y hecho público un comunicado en que se llama a la calma y a apelar a la voluntad política para encontrar un punto común con el que el partido en el poder y la oposición puedan resolver sus diferencias.

Las manifestaciones comenzaron el martes en la localidad de Talas, donde las masas tomaron por asalto un edificio del gobierno y a dos funcionarios como rehenes, entre ellos el ministro de Interior, quien fue duramente golpeado. También exigieron la renuncia de Bakiyev.

Unas horas más tarde, al comienzo del miércoles, los disturbios ya habían alcanzado la capital, Bishkek. A lo largo del día los manifestantes entraron en el parlamento y en la televisión controlada por el Estado. La Fiscalía también fue incendiada.

Creciente indignación

El gobierno declaró estado de emergencia, mientras que el primer ministro describió las protestas como una traición y dijo que el gobierno no tiene suficientes recursos para restablecer el orden.

Kumanbek Bakiyev fue elegido presidente en 2005.

Pero según informa la corresponsal de la BBC, Caroline Hawley, en los últimos años ha habido una creciente indignación popular y frustración acerca de la corrupción y la subida de los precios de los combustibles en uno de los países más pobres de la antigua Unión Soviética.

La furia de los manifestantes, dice Hawley, es compartida por muchas personas en el país.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.