Hallan culpable a joven por muerte de ecuatoriano

Rosario Lucero
Image caption La madre de Marcelo Lucero, Rosario, estuvo presente en el anuncio del fallo del jurado.

Un jurado de Nueva York declaró este lunes al estadounidense Jeffrey Conroy culpable de asesinar al inmigrante ecuatoriano Marcelo Lucero en 2008.

El veredicto fue de homicidio no premeditado en un caso catalogado de crimen de odio, por lo que la pena máxima podría ser de 25 años de prisión.

La muerte de Lucero, ocurrida en la localidad neoyorquina de Patchoque, consternó a la comunidad hispana en Estados Unidos hace dos años por haber sido un crimen aparentemente motivado por el racismo.

Líderes de la comunidad ecuatoriana en Nueva York expresaron frustración porque el jurado no culpó a Conroy de asesinato de segundo grado por lo que la pena habría sido mayor.

"Estamos un poquito insatisfechos con el veredicto", declaró a BBC Mundo el cónsul general de Ecuador en Nueva York, Jorge López. "Ellos (los acusados) salieron con la intención de matar a una persona de hacerle daño a la persona. Eso no es un homicidio no premeditado".

No obstante, López dijo sentirse satisfecho con el trabajo de la Fiscalía y de la policía para hacer justicia.

"Lastimosamente este fue un crimen de orden racial y eso ha quedado claro", agregó el cónsul ecuatoriano.

Satisfechos

Pese a la postura del cónsul y otros líderes de la comunidad ecuatoriana, la familia de la víctima dijo sentirse satisfecha con la decisión del jurado.

“La familia entendía desde un principio cuáles eran los cargos”, indicó a BBC Mundo Fernando Mateo, portavoz de los familiares de Lucero. “Pensamos que cuando el juez pase la sentencia entonces podremos decir si fue suficiente o no”.

Mateo agregó que “la familia Lucero es una familia muy humilde en el sentido de que la madre ya le pidió a Dios que lo perdone (a Conroy) y le pidió a su hijo en el cielo que también lo perdone”.

Para ellos, afirmó el representante familiar, lo más importante es que “el juicio ha despertado una gran audiencia en este país sobre lo que son los crímenes de odio”.

El 8 de noviembre de 2008, el ecuatoriano caminaba junto a un amigo cerca de una estación de tren cuando siete adolescentes bajaron de un automóvil, los arrinconaron y empezaron a atacarlos.

El amigo de Lucero logró escapar y corrió a pedir ayuda y llamar a la policía. Cuando llegaron al lugar del ataque, Lucero estaba tirado en el piso y bañado en sangre por las puñaladas que recibió.

Conroy, único acusado

Conroy, de 19 años, resultó ser el único acusado de asesinato porque, según la Fiscalía, fue quien dio las puñaladas a Lucero. Cuatro de los siete adolescentes implicados en el caso confesaron culpabilidad por los cargos de crímenes de odio. Otros dos esperan juicio.

El jurado del juicio contra Conroy llegó a un veredicto en el cuarto día de intensas deliberaciones.

Los miembros del jurado estuvieron hasta altas horas de la noche de este viernes reunidos deliberando, a petición del juez Robert Doyle, quien lleva el caso.

Durante el juicio, el abogado del joven estadounidense insistió en la inocencia de su cliente y señaló que ninguno de los 25 testigos de la Fiscalía dijo haber visto al joven apuñalar a Lucero hasta darle muerte.

Conroy había admitido inicialmente a la policía ser el autor del crimen, pero luego cambió su versión y se declaró inocente y culpó a otro de los detenidos.

Un mes después del asesinato de Lucero falleció el también ecuatoriano José Sucuzhañay en circunstancias muy similares.

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