Casa Blanca estudia qué hacer con Arizona

Eric Holder, fiscal general estadounidense
Image caption Eric Holder calificó la ley de Arizona de "desafortunada".

La Casa Blanca está considerando impugnar ante los tribunales federales la nueva ley de inmigración de Arizona, cuya promulgación la pasada semana provocó una ola de críticas, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.

El fiscal general estadounidense, Eric Holder, calificó el martes la nueva ley de "desafortunada" y dijo que el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad, a instancias del presidente Barack Obama, están revisando "exhaustivamente" el impacto de la legislación y la posible respuesta del gobierno.

"Estamos considerando todas las posibilidades, incluida la posibilidad de impugnarla en los tribunales", dijo Holder, quien aseguró estar "muy preocupado" por la "presión" que ésta pueda ejercer en las comunidades.

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La ley SB1070, que fue promulgada este viernes por la gobernadora de Arizona, la republicana Jan Brewer, permite a los agentes policiales locales detener a cualquier persona para verificar sus documentos de identidad en caso de que tengan una "sospecha razonable" de que pueda ser un inmigrante ilegal.

Los indocumentados no son los únicos que serán criminalizados con la nueva legislación. Todo aquel que transporte a una de estas personas o la contrate también estará cometiendo un crimen.

En las últimas horas diversos sectores llamaron a un boicot contra Arizona en rechazo a la ley, cuyos detractores aseguran permite la discriminación racial y es inconstitucional.

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"Profundamente preocupada"

Image caption Janet Napolitano dijo estar "profundamente preocupada" por el impacto de la ley.

Este martes, la secretaria de Seguridad Interior de EE.UU., Janet Napolitano, dijo en una audiencia ante la Comisión Judicial del Senado estar "profundamente preocupada" por el impacto de la ley y aseguró que los recursos necesarios para perseguir criminales más peligrosos podrían ser minados por la nueva legislación.

"Tenemos profundas preocupaciones desde la perspectiva del cumplimiento de la ley porque creemos que redundará en detrimento de los recursos que necesitamos enfocar en los ilegales en el país que están cometiendo los crímenes más graves", manifestó Napolitano, quien hasta su nombramiento al frente del Departamento de Seguridad era gobernadora de Arizona.

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El corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos, explicó que la Casa Blanca comparte el temor de organizaciones de derechos civiles de que la nueva ley pueda generar detenciones arbitrarias basadas en perfiles raciales, así como potenciales abusos contra minorías, sobre todo la hispana.

Image caption En las últimas horas diversos sectores llamaron a un boicot contra Arizona.

Según Chirinos, con su enfrentamiento con el estado de Arizona, la Casa Blanca buscaría evitar que otros gobiernos locales adopten medidas similares para controlar la inmigración ilegal.

Al mismo tiempo, señala nuestro corresponsal, el episodio aumenta la presión sobre el Congreso de EE.UU. para que analice la reforma de las leyes de inmigración, una propuesta que hizo Barack Obama durante su campaña presidencial.

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Recientemente el liderazgo demócrata en el Senado insinuó la posibilidad de que se trate el tema antes las elecciones parlamentarias de noviembre, lo que podría promover el voto hispano.

Pero los republicanos amenazaron con bloquear la discusión si antes no se debaten temas pendientes como la legislación sobre energía y cambio climático.

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