La nube pasó, pero miles siguen varados

Laurence Lennon, británico varado en Sidney, foto enviada a la BBC.
Image caption Laurence y su mujer, varados en Sidney.

Aunque la nube de ceniza volcánica ya no genera el pánico de hace una semana, sus monumentales consecuencias –humanas y económicas- siguen afectando a miles de personas.

El debate sobre quién y cómo debe indemnizar a los afectados por el cierre del espacio aéreo europeo continúa y todavía hay decenas de miles de pasajeros que esperan el bendito billete que los regrese a su hogar.

Por ejemplo, Laurence Lennon, un británico varado en Sidney que debía regresar a su país el 17 de abril. Luego de que le cambiaran dos veces la fecha de regreso y de gastarse una fortuna en intentar contactarse con su línea aérea, finalmente podrá volar el 6 de mayo.

O Pamela Evans, atrapada junto a una amiga en Hanoi (Vietnam), que recién podrá volver al Reino Unido el 17 de mayo y que se está quedando sin dinero. "Estamos frustradas y hartas", le dijo a la BBC.

Peor es la situación de los pasajeros varados en Bangkok, que no se atreven ni a salir del aeropuerto por temor a las violentas protestas antigubernamentales que se llevan a cabo en estos días en la capital tailandesa.

Pasajeros molestos

Las aerolíneas no dan abasto con llamados de pasajeros varados por el mundo que exigen billetes de regreso a casa y compensación por el dinero gastado en hoteles, comida y teléfono.

Las líneas aéreas británicas les han pedido a los clientes que ya habían comprado pasajes que les cedan el lugar a los varados.

Image caption Las cuentas de teléfono de algunos serán siderales.

Una de ellas es British Airways, y su pedido ha despertado polémica porque, paralelamente, la empresa sigue vendiendo billetes a nuevos clientes en lugar de priorizar a los varados.

Según la compañía, lo que ocurre es que su sistema informático le obliga a poner a la venta los asientos vacíos, pero aclaró que a esos sitios disponibles les ha puesto un precio altísimo para que no se vendan y puedan ser destinados a los pasajeros afectados.

Mientras tanto, la aerolínea ha enviado varios aviones vacíos a distintos puntos del globo para rescatar a los clientes atascados.

La pesadilla de muchos no acabará con llegar a su casa: al abrir el recibo del teléfono muchos se las verán negras debido a las sumas siderales que se han gastado en llamar desde un país extranjero a los servicios de atención al cliente, que han estado colapsados durante toda la semana.

Lea: Aumenta el reclamo de compensaciones por el caos aéreo

Pérdidas

Este martes, la Comisión Europea informó que la nube de ceniza volcánica de Islandia podría haber costado a la industria aeronáutica más de US$3.300 millones.

Image caption Kallas, responsable del transporte de la UE, pidió reformas urgentes.

La estimación abarca a todos los sectores de la industria de la aviación, afectados por la cancelación de unos 100.000 vuelos, que dejó a unos 10 millones de pasajeros en tierra.

Tras la estimación, el responsable del Transporte de la Unión Europea, Siim Kallas, propuso una serie de acciones para ayudar a la industria aeronáutica, como descartar las restricciones a los vuelos nocturnos y diferir los pagos a los controladores aéreos para ayudar a las aerolíneas a hacer frente a sus problemas de liquidez.

Además, Kallas dijo que el sistema el tráfico aéreo precisa reformas urgentes y que debe haber un solo ente regulador para todo el espacio aéreo europeo.

Para ello convocó a una reunión de emergencia de los ministros de transporte de la Unión Europea la semana próxima y prometió presionar a las líneas aéreas para uqe paguen compensaciones a sus clientes afectados.

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