¿Cómo se limpia un derrame?

Pelicano
Image caption Las aves son extremadamente vulnerables. Si su plumaje se cubre de crudo pueden morir de hipotermia o si intentan limpiarse, pueden intoxicarse al ingerir petróleo.

La inmensa mancha de crudo provocada por el hundimiento de la plataforma petrolera Deepwater Horizon en el Golfo de México se dirige peligrosamente hacia las costas. Por un lado, los esfuerzos están dirigidos a evitar que el petróleo continúe manando y contaminando las aguas. Por otro, lo que se está tratando de hacer es minimizar el impacto ambiental de un desastre de esta magnitud.

¿Pero cómo se combate un derrame? ¿Qué se hace para que el medio ambiente resulte lo menos damnificado posible?

Vea: ¿Cuál es el verdadero impacto de un derrame?

En opinión de Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa, la primera medida -y la más inocua- es retirar la mayor cantidad de vertido posible, "con barreras de contención para acumular el crudo y sacarlo luego con unas chuponas, o por medio de una suerte de raspado".

También pueden emplearse técnicas como el quemado o la dispersión química. "Pero estos métodos no resuelven un problema sino que lo traspasan a otro medio. Si quemamos el crudo pasamos la contaminación a la atmósfera y si añadimos químicos no eliminamos las manchas sino que las descomponemos en otras más pequeñas".

Si bien el científico considera que estas aproximaciones no son muy recomendables -siempre teniendo en cuenta la situación de cada caso en particular- dice que muchos se ven tentados de utilizarlas por una razón estética: "Como hace desaparecer la mancha, pareciera que el problema queda resuelto, pero eso no es así".

Aunque en apariencia son varios los métodos para eliminar la presencia de crudo en el agua, Aguilar señala que ninguna medida es muy eficaz.

Image caption Las barreras pueden llegar a funcionar si el clima acompaña.

Sara del Río, Responsable de la Campaña de Contaminación de Greenpeace, coincide con el experto de Oceana: "Por eso lo que se debería hacer, más que nada, es adoptar una política que no promueva las estaciones petrolíferas y que busque un modelo energético basado en las energías renovables y no en el petróleo".

Infierno en la costa

Una vez que el petróleo llega a la costa la situación se torna aún mucho más compleja.

"Cuando la contaminación toca la costa es muy difícil de extraer. A veces conviene retirar una capa, sabiendo igual que vas a generar un impacto negativo. Pero en algunos casos, como sucedió con el Exxon Valdez, donde se limpió casi cada piedra con chorros de agua caliente y a veces con detergente, la limpieza causa más daño que el derrame", explica Aguilar.

"Porque no sólo retiras el vertido, sino también arena y organismos fundamentales para el ecosistema. Dejas el terreno como un desierto", añade.

Vea: ¿Cómo se lucha para frenar un vertido?

Por esta razón, Aguilar cree que -en ciertos casos- es mejor dejar actuar a la madre naturaleza, dejar que el medio ambiente lo asimile, que disperse y diluya las concentraciones del crudo, que las bacterias naturales consuman el petróleo y que las especies que puedan salvarse sirvan para dar impulso a la regeneración del ecosistema.

"Además, con el tiempo, los hidrocarburos se oxidan y van perdiendo su potencial tóxico y de contaminación", dice el experto.

Image caption Una vez que el crudo llega a la costa, quitarlo de allí sin dañar al medio ambiente es casi imposible.

Del Río no comparte este punto de vista. "Aunque es cierto que las técnicas de limpieza suelen ser muy agresivas, no limpiar el vertido sería una catástrofe. Hay que retirarlo de la manera que tenga menos impacto para el medio ambiente y evitar en lo posible el uso de sustancias químicas"

El 20% se va, el resto permanece

Desastres como el del Golfo de México se vienen repitiendo a lo largo de la historia. Sin embargo, los métodos para lidiar con sus consecuencias no parecen haber avanzado demasiado.

Quizás una de las lecciones que nos han dejado los accidentes anteriores es que "éste es un problema muy difícil de combatir y que la tecnología no tiene la respuesta para todos los problemas", afirma Aguilar.

Además, destacó el experto, no sólo el daño perdura en el ecosistema por muchos años, "hasta cerca de un siglo", sino que por regla general "la cantidad de crudo que se puede retirar (del agua y de la costa) nunca supera el 10% o el 20%".

"El resto", concluye Aguilar, "se va a quedar".

Vea: Los peligros de las plataformas petroleras

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