Reino Unido: termina la campaña más reñida

Los tres candidatos a primer ministro durante su debate en la BBC
Image caption Si se cumplen las encuestas, el próximo primer ministro británico necesitará aliados para gobernar.

Llega a su fin la campaña electoral en el Reino Unido para los comicios del jueves, que según todos los sondeos se presentan como los más reñidos de los últimos tiempos.

Según la herramienta de cálculo desarrollada por la BBC, la última "encuesta de las encuestas" da a los conservadores 270 escaños con un 35% de los votos, mientras los laboristas (oficialistas), con el 29% de los sufragios, obtendrían 272 bancas.

En los comicios, los ciudadanos votan por diputados y éstos, por "mayoría absoluta" de 326, eligen al primer ministro.

Con los partidos mayoritarios tan lejos de poder gobernar en solitario aumenta la posibilidad de que se produzca un parlamento sin mayoría (hung parliament), donde serán necesarias las alianzas.

Las calculadoras se antojan como las protagonistas de la noche electoral.

Tanto el actual primer ministro, Gordon Brown (centro-izquierda), como el líder "tory", David Cameron (centro-derecha), miran de reojo al liberal-demócrata Nick Clegg (centro), que, con los 79 parlamentarios que le dan las encuestas puede terminar por ser clave a la hora de formar mayorías.

Pero como explica el analista de la BBC Mark Simpson, los conservadores también han puesto su mirada en el Partido de los Unionistas Democráticos de Irlanda del Norte como potenciales aliados.

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Deuda pública

El principal eje temático de la campaña ha sido la difícil situación macroeconómica por la que atraviesa el país, en particular los altos niveles de deuda pública.

Los tres partidos mayoritarios parecen coincidir en la necesidad de recortes en el gasto público como la única vía para reducir la deuda. La mayor divergencia giró en torno al "cuándo".

Los conservadores quieren iniciar los recortes inmediatamente mientras los laboristas apuestan por tratar de seguir estimulando la recuperación con dinero público y esperar antes introducirlos.

Por su parte, Clegg llegó a proponer durante uno de los debates que, independientemente del resultado, los tres partidos se reúnan para decidir un enfoque común para afrontar el déficit.

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Inmigración

La inmigración, tradicionalmente elevada en el Reino Unido, terminó como otro de los asuntos fundamentales de la campaña. Los tres principales partidos prometen controles más duros en las fronteras.

Image caption Economía e inmigración fueron los principales temas de la campaña para ocupar el número 10 de Downing Street.

El asunto sólo saltó al centro de la escena pública después de que Brown tuviera que disculparse porque un micrófono indiscreto lo descubrió llamando "intolerante" a una ciudadana tras haber conversado con ella en un acto de campaña.

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Los conservadores no parecían muy interesados en llamar demasiado la atención sobre su programa, el más restrictivo de los tres principales partidos. Planean introducir cuotas anuales con la intención de que el número de inmigrantes caiga al nivel de 1990.

Entre las propuestas laboristas está romper el vínculo entre permanencia en el país y acceso a la ciudadanía. Todo lo contrario que los liberal-demócratas, que planean diseñar una hoja de ruta de acceso a la ciudadanía para los que lleven más de diez años en el país.