Sarah Ferguson, otra vez en los titulares

Sarah Ferguson
Image caption Ferguson ha tratado de mantener bajo perfil en EE.UU., en donde recibió un homenaje por su labor humanitaria.

La duquesa de York, Sarah Ferguson, quien fue grabada presuntamente negociando contactos con su ex esposo el príncipe Andrés por 500.000 libras esterlinas, ha sido presa de los titulares de la prensa desde su divorcio en 1996. Casi siempre por asuntos financieros.

Desde la revelación del video en el que Ferguson aparecería con un periodista encubierto del diario The News of the World, la duquesa de York ha tratado de mantener bajo perfil en Estados Unidos, en donde se encuentra desde el fin de semana para recibir un homenaje por su labor humanitaria.

Según el corresponsal de la BBC en Los Ángeles, Rajesh Mirchandani, "sus esfuerzos por ayudar a los demás han sido ensombrecidos por sus intentos de ayudarse a sí misma ".

La duquesa de York dijo sentirse "devastada" y "arrepentida" por el incidente.

Vea también: Sarah Ferguson "vende" contactos con la realeza

De esposa real a mujer independiente

Image caption Durante su matrimonio con el príncipe Andrés, Sarah Ferguson, se dedicó sobre todo a obras de caridad.

Durante su matrimonio con el príncipe Andrés, Sarah Ferguson se dedicó sobre todo a obras de caridad pero al parecer, la transición de miembro de la familia real a mujer independiente no le resultó fácil.

La prensa británica con frecuencia ha criticado la aparente explotación de su posición.

"Fergie", como la llaman, ha sido criticada por tomar innumerables días de vacaciones o vender sus fotos familiares a una revista.

En 1992, unas fotografías en las que se veía a su asesor financiero chupándole un dedo del pie generó un escándalo en los medios de ese país.

Esa misma mañana, la duquesa abandonó la familia real británica.

Empresaria

La duquesa de York se trasladó a una casa más pequeña, se dedicó a la pintura, tomó terapia y se involucró más con instituciones caritativas y causas nobles.

Pero en 1995 su deuda ascendía a más de US$4 millones. Entonces, la reina Isabel II tomó la inusual decisión de cancelar el financiamiento a su nuera.

La duquesa hizo algunos negocios con empresas extranjeras y logró liquidar sus deudas.

Ferguson se convirtió en la embajadora de la empresa estadounidense de control de peso Weight Watchers, portavoz de la marca de cosméticos Avon y de la empresa de porcelanas Waterford Wedgwood.

Y a pesar de que un intento de convertirse en presentadora de un programa de televisión no funcionó, su carrera como autora de libros, su aparición en un comercial de refrescos y en los de otras marcas le ayudaron a reposicionarse como mujer de negocios.

La duquesa ha comentado su difícil relación con la prensa británica en entrevistas en EE.UU., en donde se le recibió con buenos ojos.

En 2003, dijo al canal de noticias CNN: "Me encanta el hecho de que los estadounidenses me abracen".

"Dije que me disculpaba por todo lo que había hecho en el Reino Unido y me abrazaron y me dieron: 'Está bien, te daremos una segunda oportunidad' Y ellos me han regresado mi vida, el pueblo estadounidense".

Problemas de peso

Image caption En 2004, habló públicamente de sus problemas de peso.

La duquesa ha mantenido una relación cordial con el príncipe Andrés. Ella y sus hijas regresaron a vivir a una de las alas del antiguo hogar conyugal.

También ganó miles de dólares como oradora, tuvo una pequeña participación en la serie estadounidense de televisión Friends y formó parte del realityshow El Aprendiz de los Famosos.

Además creó la Fundación Sarah Ferguson de beneficencia y produjo la película Young Victoria.

En 2004 habló públicamente de sus problemas de peso y durante una entrevista en la BBC advirtió sobre los daños de la obesidad infantil.

En 2008 pasó seis meses con una familia de bajos recursos para un documental. Al promover la segunda parte del programa dijo: "Yo podría vivir en una casa de protección (...) Cualquiera podría".

A finales de año, enfrentó un pedido de extradición a Turquía tras haber sido acusada de dañar la imagen de ese país por filmar ilegalmente un documental de televisión sobre las condiciones de los orfanatos en ese país.

En agosto de 2009 tuvo que defender otro de sus programas por su interpretación de la vida en una finca. Ella replicó que había sido mal entendida como un ejemplo de "británica quebrada" por los creadores del programa.

En septiembre del año pasado, tuvo que liquidar tres cuentas pendientes de pago luego de que sus acreedores la citaran en la corte por una deuda de aproximadamente US$31.000.

En ese momento, el vocero de la duquesa dijo que ella tenía problemas financieros.

Poco tiempo después se dio a conocer el cierre su empresa de promociones con sede en Nueva York, Hartmoor. Entonces, su portavoz dijo que la duquesa es "fuerte" y "se recuperaría".

Caridad

La duquesa todavía apoya una serie de organizaciones benéficas, recauda dinero para los niños desfavorecidos y busca llamar la atención sobre la difícil situación de los jóvenes atrapados en zonas de guerra en el extranjero.

También sigue estando muy involucrada con la organización caritativa Niños en Crisis, creada en 1993.

Según el video que la acusa de tráfico de influencias, la duquesa supuestamente pide que 1% de los beneficios de cualquier negocio fueran donados a la caridad.

Vea el video del diario News of the World (en inglés): El sucio negocio de Fergie

Y dice al reportero: "No tengo nada a mi nombre. Pago impuestos, soy una contribuyente al fisco británico y abandoné la familia real por mi libertad y esa libertad significa que estoy desprovista. No tengo esperanzas".

Sarah Ferguson se casó con el príncipe Andrés en 1986 y tuvieron dos hijas, Beatrice en 1988 y Eugenie en 1990.

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