"Fábrica de los suicidios" promete subir salarios

La gigante taiwanesa Foxconn –fabricante del iPhone y otros productos electrónicos– prometió este viernes que aumentaría un 20% los salarios de sus empleados, tras una ola de suicidios de trabajadores.

Image caption Foxconn asegura que en su fábrica se trata bien a los empleados.

El dueño de la compañía dijo que la decisión levantaría el estado de ánimo de las más de 400.000 personas que trabajan en el lugar.

Según un portavoz de la empresa, el incremento en los salarios había sido pautado desde hace tiempo, aunque muchos creen que la decisión es una respuesta a la ola de suicidios que tiene lugar desde principios de año.

El portavoz, sin embargo, no aclaró cuando se harían efectivos los aumentos, según informó la agencia de noticias Reuters.

132 dólares por mes

Diez empleados de Foxconn cometieron suicidio en lo que va del año.

Image caption Diez empleados de Foxconn cometieron suicidio en lo que va del año.

El último incidente tuvo lugar el jueves, cuando un joven de 23 años de edad que llevaba un año trabajando en la fábrica se lanzó por la ventana de un séptimo piso.

La empresa taiwanesa ha sido criticada por las condiciones en las que trabajan sus empleados, que ganan unos 900 Yuan (132 dólares) por mes.

Opinando sobre el anunciado aumento de salarios, un empleado de la fábrica que conversó por teléfono con la agencia de noticias Reuters, dijo: "(El aumento) puede ayudar a la situación de los suicidios, porque los trabajadores necesitamos dinero y la presión financiera sobre nosotros es enorme".

Disciplina militar

Las recientes muertes han puesto en el tapete las condiciones de trabajo en la cuestionada fábrica.

Image caption Los empleados de Foxconn no tienen permitido hablar durante las horas de trabajo.

Este miércoles, la empresa había abierto sus puertas a los medios de comunicación para que vieran cómo trabajan los empleados.

Uno de los periodistas que visitó la planta, Kevin Soh, de la agencia Reuters, explicó a la BBC que "las líneas de ensamblaje son como las de cualquier otra fábrica, con empleados sentados codo a codo repitiendo los mismos movimientos durante horas y horas".

Soh también dijo que muchos empleados le contaron que durante los turnos, que duran de ocho a diez horas, no se les permite conversar entre ellos.

Durante la visita guiada, el presidente de la empresa dijo a los periodistas que en su fábrica se trata bien a los trabajadores.

Sin embargo, lideres y activistas sindicales denunciaron que los turnos de trabajo son muy largos, que la línea de ensamblaje se mueve demasiado rápido y que los jefes imponen un ritmo y disciplina militar a los trabajadores.

Por su parte, Apple, Dell, Hewlett Packard y Sony Ericsson, algunos de los clientes más importantes de la empresa, anunciaron que iniciarían investigaciones sobre las condiciones laborales en la planta de Shenzhen.

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