Última actualización: lunes, 14 de junio de 2010 - 16:20 GMT

¿Qué está pasando en Kirguistán?

Para reproducir este material debe tener activado Java Script, así como tener instalada la última versión de Flash Player.

Reproduzca el contenido en Real Player o Windows Media

Drogas, enfrentamientos étnicos y conflictos políticos se sitúan en el centro de la violencia que se vive en la pequeña república ex-soviética de Kirguistán.

Las ciudades de Osh y Jalalabad, al sur del país, han sido los principales escenarios del conflicto.

La violencia continuó este lunes con varias tiendas y cafés quemados, mientras que los tiroteos que se iniciaron el domingo parecen haber finalizado.

Los incidentes ya han sido clasificados como los peores disturbios étnicos en el país en los últimos 20 años.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban ki-Moon, dio este domingo la voz de alarma por la magnitud de los enfrentamientos, y el resto de la comunidad internacional también se ha mostrado preocupada, tanto por su carácter interétnico como por el número de muertos, que ya supera los 117, y desplazados, que podrían sobrepasar los 80.000, que huyen en muchos casos a la vecina Uzbekistán.

Mientras la ONU y la Unión Europea coordinan una respuesta de ayuda a la crisis, BBC Mundo se pregunta qué ocurre en Kirguistán.

clic Lea: La ONU alarmada por la escalada de violencia en Kirguistán.

Minoría étnica

Los kirguises representan el 70% de la población de Kirguistán, mientras que los uzbecos son un 15% de la población total del país, que se concentra en las ciudades del sur, alrededor del fértil valle de Ferganá.

Según afirma Hamid Ishmailov, jefe del servicio para Asia Central de la BBC, uzbecos y kirguises han vivido juntos en estas tierras durante siglos y en muchos casos comparten miembros de familias que pertenecen a distintas etnias.

Mapa Kirguistán

La zona del conflicto se sitúa en el sur del país, en las ciudades de Osh y Jalalabad.

Ambos grupos étnicos hablan turco y comparten la misma religión, el Islam.

Históricamente siempre ha habido una razón económica para su coexistencia: mientras que los kirguises eran principalmente nómadas y criadores de ganado, los uzbecos cultivaron la tierra y tradicionalmente dominaron el comercio.

En la era soviética las tradicionales formas de vida fueron desbaratadas y el valle del Ferganá se dividió entre los tres nuevos estados de Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán, con grandes grupos de estas minorías en cada uno de estos países.

De forma que más de 800.000 uzbecos viven en el sur de Kirguistán y un número similar de kirguises viven en la parte del valle que se encuentra en Uzbekistán.

Disputa de recursos

El valle del Ferganá es uno de los de mayor densidad de población en toda la antigua Unión Soviética, con grandes presiones sobre el reparto de recursos como la tierra, el agua y el trabajo.

Tras la caída de la Unión Soviética, la ciudad de Osh, la segunda de Kirguistán y el escenario donde han comenzado los últimos enfrentamientos entre kirguises y uzbecos, se convertió también en un centro neuronal del tráfico de drogas procedente de la vecina Afganistán, así como un centro de comercio de todas las mercancías procedentes de la parte oeste de China.

Uzbeco lamenta la pérdida de su casa

Podría haber más de 80.000 uzbecos desplazados, la mayoría mujeres y niños, que dejaron sus casas.

Esto ha creado un suelo fértil para el crimen organizado y el fomento de la corrupción.

Se cree que los uzbecos han estado durante este tiempo a cargo del tráfico de drogas, con el apoyo tácito de los oficiales kirguises.

Pero el golpe de Estado que acabó con el poder del presidente Kurmanbek Bakiyev rompe este equilibrio.

El presidente fue depuesto y huyó del país el pasado mes de abril, y ya muchos entonces temían que esto exacerbara los conflictos étnicos.

Y ya ha negado desde su exilio, que tenga nada que ver con lo ocurrido hasta ahora.

Se ha producido un vacío de poder, y tanto las partes políticas como las organizaciones criminales están tratando de explotar las tensiones étnicas existentes en su propio beneficio.

Aunque esta no es la única explicación de todo lo que ocurre en el país, sí que sirve para explicar una parte de la violencia que alimenta la máquina de los enfrentamientos en el país y que ha matado y enviado fuera de sus casas a miles de sus habitantes.

Interés internacional

La región ya fue la escena de enfrentamientos violentos de carácter interétnico durante la ruptura de la Unión Soviética, en 1990. Entonces varios centenares de personas murieron cuando la minoría uzbeca de Kirguistán trató de ganar la autonomía e unirse a la vecina Uzbekistán.

Si el conflicto de 1990 se resolvió debido a la actuación de Rusia, Moscú ya ha hecho pública su posición oficial de que sólo actuará si no hay otra solución.

Y dejará así que el gobierno interino presidido por Rosa Otunbaeva solucione el conflicto por su parte. Este solicitó este domingo ayuda a Rusia para controlar las fuerzas rebeldes en el sur de país.

Dada la gravedad de los hechos, un decreto del ejecutivo en funciones publicado autorizó a las fuerzas de seguridad a usar la fuerza extrema en las regiones de Osh y Jalalabad, donde está declarado el estado de emergencia.

Karzaguistán es un país pequeño, pero estratégicamente importante.

Según el analista de la BBC James Rodgers, aunque los combates se concentran en una pequeña ciudad de la república de Asia Central, están siendo vigilados muy de cerca por "los gigantes de la política mundial y la economía que tienen miedo a posibles consecuencias más amplias".

Tanto Rusia -que apoyó al gobierno interino- como Estados Unidos tienen intereses en que el ejecutivo de Kirguistán consiga estabilizar la situación, entre otras cosas –dijo Rodgers- porque ambos tienen bases militares en el país que utilizan para llegar a la vecina Afganistán.

Rusia desplegó este domingo un batallón de al menos 150 soldados para proteger su base aérea.

BBC navigation

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.