EE.UU./espionaje: ¿de qué los acusan?

Hombre misterioso
Image caption Todas las características de una novela de espionaje.

Los documentos presentados en un tribunal de Estados Unidos contra diez personas arrestadas bajo sospecha de ser agentes secretos de Rusia tienen todos las características de una novela de espionaje de la Guerra Fría.

La célula de espías es acusada de haber sido entrenada por el Servicio Exterior de Inteligencia de Rusia (SVR), cuyo cuartel general se conoce como Centro Moscú.

Los métodos supuestamente utilizados parecieran sacados de un manual de "Cómo ser un agente secreto", con unas técnicas sofisticadas y otras tradicionales, incluyendo el envío de datos codificados por internet, reuniones clandestinas, intercambio de maletines y conversaciones en clave.

"La misión de Moscú"

Los documentos alegan que mensajes enviados desde el Centro Moscú a dos de los acusados en 2009 fueron decodificados revelando cuál sería su misión en Estados Unidos.

Los mensajes podrían confundirse con un libreto de la película "Misión: Imposible".

"Ustedes fueron enviados a EE.UU. en un servicio de largo plazo. Sus estudios, cuentas de banco, automóviles, casas, etc -servirán un objetivo: cumplir con su misión principal, es decir, buscar y entablar vínculos con círculos influyentes en la política de EE.UU. y enviar informes de inteligencia al Centro".

Alta tecnología

Image caption Los sospechosos fueron vigilados y filmados por el FBI

Los sospechosos se comunicaban con sus administradores rusos a través de redes inalámbricas privadas, según lo observado por las autoridades estadounidenses.

Anna Chapman es acusada de transferir datos con su computador portátil desde una cafetería a un funcionario ruso que pasaba por el lugar en un autobús.

La misma sospechosa fue vista en una librería sacando su computador mientras otro funcionario ruso fue detectado en la calle de en frente cargando un maletín.

Otro supuesto secuaz, Mijail Semenk, está acusado de comunicarse mediante una red "ad hoc" desde un restaurante con un contacto ruso estacionado afuera de éste.

Conversaciones en clave

Reuniones clandestinas entre agentes encubiertos y algunos de los acusados tienen todas las características de un guión de una película de espionaje de segunda:

Agente: "Disculpe, ¿no nos conocimos en California el año pasado?"

Espía: "No, creo que fue en los Hamptons."

Otro agente: "¿Pudo ser que nos conocimos en Pekín en 2004?"

Otro espía: "Si, es posible, pero creo que fue en Harbin."

Según filmaciones secretas hechas por el FBI, durante estos encuentros clandestinos hubo intercambio disimulado de pasaportes falsos y dinero, utilizando la técnica de esconder la encomienda en un periódico y dejarlo abandonado para que otro lo recoja.

Mensajes ocultos

Se dice que los sospechosos utilizaron "esteganografía", un método mediante el cual se ocultan mensajes u objetos dentro de otros, como una fotografía, utilizando un programa de computadora.

Agentes estadounidenses lograron acceder al programa que les permitió descifrar imagenes que encontraron en sitios internet.

"Al ojo desnudo estas imágenes aparentan no tener mayor importancia. Pero, tras ser analizadas, se vio que contenían archivos de texto", expresaron.

Igualmente, los agentes estadounidenses dicen haber decodificado "radiogramas" -mensajes de onda corta- enviados al Centro Moscú.

Contacto en América Latina

Dos de los sospechosos, Vicky Peláez y Juan Lázaro, supuestamente regresaron de un país latinoamericano en 2003 con grandes cantidades de dinero.

Image caption El intercambio clandestino de maletín es un método tradicional entre espías.

Interceptaciones de audio registran a Peláez refiriéndose a ocho paquetes de "diez", lo que ha sido interpretado como ocho sobres de US$10.000 cada uno.

En 2007, Lázaro fue filmado reuniéndose con un supuesto funcionario ruso en ese mismo país latinoamericano. Según la filmación, "los dos caminan por un parque, se sientan en un banco y el funcionario ruso coloca un bolsa dentro de un talego plástico que Lázaro sostiene".

Intercambio de maletín

Las denuncias incluyen repetidas visitas de un supuesto agente del SVR para entregar dinero mediante el "cruce" de maletines.

En una ocasión se alega que uno de los sospechosos, Christopher Metsos, carga un maletín idéntico al del agente ruso, con quien se cruza en la escalera de una estación de metro en Nueva York e intercambian maletines.

El maletín que recibió Metsos contenía dinero en efectivo, parte del cual fue enterrado en un lugar marcado por una botella de cerveza, para luego ser desenterrado dos años más tarde por los sospechosos. El sitio estaba bajo vigilancia del FBI.

Identidades falsas

Una caja de seguridad en Nueva York que fue inspeccionada por agentes estadounidenses contenía certificados de nacimiento que no correspondían a ningún archivo municipal.

Otra en Boston, Massachusetts, tenía fotos en negativo de los sospechosos cuando eran jóvenes. Uno de los negativos tenía la marca de la empresa fotográfica: Tacma, una firma soviética.

A los sospechosos también se les acusa de adoptar las identidades de personas fallecidas y de viajar con pasaportes falsos.

Una de las inculpadas supuestamente recibió instrucciones en un memorando para famliarizarse y practicar la firma en el pasaporte. Al final se le exhorta a "destruir el memo después de leerlo".

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