Estados Unidos: filtraciones que cambiaron la historia

Wikileaks
Image caption La de Wikileaks sería una de las mayores filtraciones de la historia de Estados Unidos.

Pese a que el presidente Barack Obama restó importancia a las revelaciones aportadas por los más de 90.000 documentos confidenciales publicados por el sitio de internet Wikileaks relacionados con la guerra de Afganistán, los expertos coinciden en que se trata de una de las mayores filtraciones de la historia de Estados Unidos.

Pero no ha sido la única. ¿Qué papel ha representado la publicación de materiales filtrados en la política estadounidense?

En ocasiones, estas publicaciones contribuyeron a crear la imagen de una prensa libre e independiente.

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En otras, sembraron dudas sobre la posible utilización de los medios por parte de los poderes políticos, o viceversa.

En el primer grupo se ubica la que quizá es la filtración más famosa de la historia de EE.UU., que llevó a destapar el mayor escándalo político, el Watergate.

La información aportada por la fuente confidencial conocida como "Garganta profunda" –cuya identidad sería revelada con el tiempo y que correspondía al vicedirector del FBI, Mark Felt- permitió a los periodistas del The Washington Post Bob Woodward y Carl Bernstein destapar el caso.

Sin esta información "ilícita" hubiera sido difícil que el robo al Comité Nacional Demócrata hubiera salido a la luz, o que el presidente Nixon se hubiera visto obligado a dimitir.

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Los Papeles del Pentágono

Otra de las filtraciones cuyo impacto cambió el devenir de los acontecimientos fueron los conocidos como Papeles del Pentágono.

Estos documentos contenían un informe completo sobre las acciones del ejército estadounidense en Vietnam entre 1945 y 1967. En 1971 llegaron a manos de un periodista del The New York Times.

Su publicación –que el gobierno del presidente Richard Nixon intentó evitar- mostró detalles sobre la evolución de la contienda que contradecían a la versión dada por el gobierno del presidente anterior a Nixon, Lyndon Jonson.

En muchos casos, las filtraciones que acaban publicando los medios proceden de fuentes militares o de los servicios de inteligencia.

Abusos en Abú Ghraib

Image caption Las fotografías de Abu Ghraib destaparon el escándalo de los abusos contra presos en Irak.

A menudo, estas fuentes difunden documentos secretos porque consideran que ese estatus confidencial les es dado para ocultar actos ilegales.

Las acusaciones de los abusos cometidos por militares estadounidenses en la prisión iraquí de Abu Ghraib fueron denunciadas por los medios de comunicación desde principios de 2004.

Sin embargo, estas informaciones no se convirtieron en un escándalo internacional hasta que el programa televisivo 60 Minutos publicó las fotos que evidenciaban los maltratos infringidos contra los prisioneros iraquíes.

Las imágenes que mostraban reclusos desnudos siendo humillados sexualmente y padeciendo abusos físicos fueron noticia de portada en todo el mundo y 11 soldados estadounidenses fueron condenados.

Este escándalo también sacó a la luz la muerte del detenido Manadel al-Jamadi durante un interrogatorio estadounidense.

Una espía al descubierto

Otro caso reciente de filtraciones que crearon un escándalo político fue el conocido como "Plamegate".

En 2003, el periodista del The Washington Post Robert Novak informó que Valerie Plame era una agente encubierta de la Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés).

La publicación de esta información originó una investigación oficial sobre cómo había llegado a manos de Novak.

Image caption Valerie Plame fue una agente secreta de la CIA.

Plame era esposa del ex diplomático estadounidense Joseph Wilson, quien había criticado las razones esgrimidas por el gobierno de George W. Bush para justificar la guerra de Irak.

En este sentido, algunos sectores acusaron a altos funcionarios de la Casa Blanca de haber revelado la condición de agente secreta de Plame como venganza contra su esposo.

Como resultado, uno de los asesores de la Casa Blanca, Lewis "Scooter" Libby, fue declarado culpable de mentir al FBI y fue condenado a 30 meses de cárcel, aunque no llegó a entrar en prisión porque el presidente George W. Bush conmutó la pena.

Uno de los últimos escándalos destapados a través de filtraciones fue la publicación en 2005 de que la inteligencia estadounidense estaba llevando a cabo escuchas secretas ilegales sin órdenes judiciales.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el presidente Bush había autorizado un proyecto que permitía a la Agencia de Seguridad Nacional realizar escuchas sin orden judicial a personas sospechosas de tener vínculos con organizaciones terroristas.

Algunos analistas y políticos críticos denunciaron que estas medidas eran inconstitucionales.

La mayor filtración

La historia política de EE.UU. -Vietnam, Nixon, Irak...- está salpicada de filtraciones a los medios de comunicación que llegaron a cambiar el curso de los acontecimientos.

La última, los más de 90.000 documentos difundidos por Wikileaks que dibujan un "diario de la guerra" en Afganistán, ha sido calificada como la mayor de la historia de del país, y, según el periodista de la BBC Frank Gardner, aporta detalles inquietantes sobre el conflicto afgano.

El Pentágono reconoció que el volumen del material publicado es tal que llevará semanas analizarlo con detalle.

Según algunos analistas, sólo un día después de su publicación, todavía es pronto para saber las consecuencias que el destape de esta información puede tener en la evolución de la guerra en el país asiático.

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