EE.UU.: Tea Party para hispanos

Que el movimiento conservador estadounidense llamado Tea Party tuviera este fin de semana un evento cerca de la frontera entre Arizona y México para apoyar la polémica ley de inmigración del estado no sorprendió a muchos.

Image caption La ex gobernadora de Alaska Sarah Palin es la figura más admirada por los miembros del Tea Party.

Muchos menos a sus críticos, quienes sostienen que el movimiento tiene propuestas "racistas" y "antiinmigrantes", como demostrarían los carteles que usan en marchas y manifestaciones, algunos de los cuales se burlan del origen africano del presidente Barack Obama.

Recientemente, la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés), la organización más antigua de defensa de los afroamericanos, pidió al Tea Party "repudiar los elementos y las actividades racistas" que aseguran que existen en el movimiento.

El Tea Party respondió con una rueda de prensa dada por un portavoz negro, la que los estrategas de comunicación del grupo juzgaron que fue la mejor manera de refutar las acusaciones.

Como parte de lo que parece ser esa estrategia de inclusión de las minorías, en los últimos días se han hecho más visibles también los latinos asociados al movimiento, quienes rechazan que tengan una agenda contraria a la inmigración.

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Afinidad hispana

Aunque en las elecciones del 2008 los hispanos votaron mayoritariamente por el candidato demócrata, el hoy presidente Obama, muchos analistas insisten en que la comunidad latina comparte "valores" conservadores.

El respeto a la familia como núcleo social y al matrimonio, su oposición al aborto y la fe religiosa, son puntos en común con el conservador estadounidense promedio.

Aunque no hay datos sobre la participación de ciudadanos de origen latinoamericano en el movimiento -que no es un partido sino una red de organizaciones de base– algunos creen que la simpatía de los hispanos debería ser natural, si no fuera por la "mala prensa".

"Si le preguntas a los latinos qué tipo de vida prefieren ellos se van a calificar como conservadores y podrían pasar a ser parte del Tea Party", aseguró a BBC Mundo Tito Muñoz, miembro de la Coalición Conservadora Hispana y presentador de un programa radial en el área de Washington.

"El bombardeo de información en radio y televisión (hispanas) es muy negativo hacia los republicanos, el movimiento conservador y el Tea Party", dijo Muñoz y se quejó de que algunos medios "califican a las personas como racistas (…) sin escuchar el mensaje de fondo"

Té para las minorías

Para Muñoz, "el estar opuesto a la inmigración ilegal es algo positivo". "¿Quién quiere venir ilegalmente a los EE.UU.?", se pregunta.

Image caption Alan Keyes dio una rueda de prensa del Tea Party para mostrar que no es un movimiento racista.

Muñoz también es dueño de una empresa de construcción en la que suele contratar trabajadores de origen hispano y afirma que "la inmigración ilegal no es buena ni para EE.UU. ni para el que viene" y considera que "hacer que una persona venga ilegalmente es inhumano".

Sin embargo, destacando que la mayoría de los miembros del movimiento son blancos de origen europeo, muchos sospechan que para algunos de ellos el problema podrían ser los inmigrantes en general, sobre todo los venidos del resto de América, Asia o África.

En su página en internet, un grupo denominado Tea Party Hispano y Negro Estadounidense, asegura: "nos negamos a permitir que nuestros familiares vengan a EE.UU. ilegalmente sólo para ser tratados como esclavos modernos en un sistema económico socialista de plantación para cosechar sus votos en la temporada electoral".

El grupo, que se define como parte de la Federación Nacional del Tea Party, no respondió las solicitudes de entrevista con alguno de sus voceros que le hizo BBC Mundo.

Anti-socialista

En un artículo publicado en su página titulado "Liberación de las mentiras liberales y el socialismo disfrazado", el Tea Party Hispano y Negro Estadounidense pide a la comunidad latina preguntarse: "¿qué fue lo que inspiró a nuestro padres a dejar sus países y venir a EE.UU.?".

La respuesta que ofrece es que "EE.UU. tiene un sistema económico llamado capitalismo que permite que sus ciudadanos prosperen individualmente".

"Como hispanos recordamos y apreciamos por qué nuestros familiares dejaron sitios opresivos como la comunista Cuba o el opresivo régimen socialista de (Hugo) Chávez en Venezuela, así como gobiernos corruptos que están siendo controlados por los carteles de la droga", se lee en la página del movimiento.

Según el grupo, establecido en Chicago, de acuerdo con los datos que presenta en su página de Facebook, "negros e hispanos-americanos se están ilustrando sobre lo que está en juego en la medida que se unen al movimiento del Tea Party en todo EE.UU.".

Curiosamente, para contrarrestar las acusaciones en su contra, en foros y blogs muchos seguidores del movimiento citan a uno de sus "enemigos políticos": el vicepresidente Joe Biden.

En una reciente entrevista con la cadena de televisión ABC, Biden afirmó que el Tea Party es "muy conservador (…) pero no es una organización racista", y aseguró que su jefe, el presidente Obama, piensa igual.

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