"Se me hizo fácil conseguir la droga"

Edgar Loya
Image caption Loya asegura que muchos jóvenes están consumiendo drogas ilícitas en su comunidad.

"Aquí en Sunland Park si queremos jugar un deporte tenemos que salir a El Paso, porque aquí no podemos hacer nada, no hay nada”. Así describe Edgar Loya, de 19 años, la situación de los jóvenes que, como él, residen en este pequeño pueblo fronterizo en el estado de Nuevo México.

Para divertirse se van a la ciudad texana de El Paso que les queda a apenas siete millas. Y para comprar drogas se van al oeste donde figura Ciudad Juárez, del estado mexicano de Chihuahua.

A diferencia de muchos de sus compañeros, Loya logró superar el consumo de drogas al que se dedicó durante sus años de estudios en la escuela secundaria. Ahora acude al Community College de El Paso donde espera graduarse de educación de historia mundial.

La historia de Loya es la de un muchacho que ha logrado vencer las limitaciones que impone a los adolescentes una de las ciudades más pobres de Estados Unidos, donde el aburrimiento los lleva al consumo de narcóticos y bebidas alcohólicas y a la actividad de pandillas.

“Aquí hay mucha juventud usándola”, dice Loya. “Yo pasé por un tiempo que todos la usaban. No fue porque mi vida estaba en problema. Todo el mundo en la escuela estaba en eso y se me hizo fácil conseguir la droga”.

A diferencia de los otros jóvenes, que según Loya consumen marihuana todo el día, “yo usaba cocaína, pero eso no me afectó en mi vida para nada”.

“Lo de las drogas si le voy a decir que son fácil de conseguir”, apuntó el joven. “Muchas personas de Sunland Park van a Juárez, consiguen y la cruzan y la empiezan a distribuir”.

“Yo me cuido”

“En Sunland Park hay jóvenes que tienen mi mismas aspiraciones. Se parecen muchos a mis pensamientos. Pero muchos no van a la escuela, lo que tienen es hijos. Es muy popular que a los 16 y 17 años ya tienen hijos o hijas”, agregó el joven, quien trabaja como cocinero en un restaurante de El Paso.

Agregó que cuando salen embarazadas, “las niñas se salen de las escuelas y los hombres tienen que empezar a trabajar y a veces no acaban la escuela”.

“Pero yo desde que empecé a estar activo sexualmente yo tenía en mente que no iba a tener hijos hasta que me case y yo me cuido y siempre me voy a cuidar”, añadió.

Parte de la madurez que muestra, Loya se la atribuye a su relación con su madre.

“Mi mamá siempre me habló con la verdad sobre los niños y las novias y eso. Por eso siempre he tenido en mi mente cuidarme”, indicó.

La bebida

A pesar de sus 19 años y su aparente madurez, Loya admitió que le gusta consumir alcohol. Aunque la edad legal para hacerlo en EE.UU. es 21 años, dijo que siempre aparece un amigo mayor, “o la hermana de un amigo” que le compra la bebida.

“Mi diversión es tomar con mis amigos. Cuando tomamos es cerveza, es lo que yo tomo porque a mí lo demás me manda a la lona. Eso (la cocaína) lo agarré porque andaba mucho de moda y no más”, indicó.

Afirmó que “la cerveza la disfruto, cuando bailo con mi novia, o con mis amigas. La paso bien cuando tomo”.

¿La última moda entre los chicos de Sunland Park? “Hay una nueva era de los raves”, explicó. “Los clubes, los antros, la música electrónica, muchas luces, las pastillas, el éxtasis”, que también consiguen en Juárez.

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