Wikileaks sospecha del Pentágono

Julian Assange
Image caption El fundador de Wikileaks dice que ya le habían advertido que el Pentágono podría intentar difamarlo.

El director de Wikileaks, Julian Assange, dio a entender que el Pentágono está detrás de las acusaciones de violación en su contra que motivaron una orden de arresto por parte de la justicia de Suecia el pasado fin de semana.

La acusación y la orden de captura en contra Assange fueron archivadas en menos de 24 horas, pero la sorpresa y la oscuridad que rodea al episodio han dado pie a varias teorías conspirativas.

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Assange habló de "fuerzas muy significativas" que estarían tratando de perjudicar a Wikileaks, que actualmente mantiene un pulso con el gobierno de Estados Unidos por la publicación de reportes militares secretos sobre la guerra en Afganistán, y por la inminente publicación de miles de nuevos documentos.

El Pentágono le ha pedido a Wikileaks devolver lo que considera "propiedad estadounidense" y afirma que la organización violó la ley, lo que podría motivar una denuncia en los tribunales de EE.UU.

¿Absurdo?

En Washington, el portavoz del Departamento de Defensa, Geoff Morrell, fue la única voz oficial que se refirió al tema durante el fin de semana, calificando de "absurdas" las sospechas expresadas por Assange.

Pero en un mundo dado a las especulaciones, que además cuenta con los fértiles canales de internet, la fugaz acusación contra Assange ha generado interpretaciones dignas de novelas de espías o películas de Hollywood

Image caption EE.UU. dice que la publicación de los "Diarios de Afganistán" fue ilegal.

"No se quién está detrás de esto, pero hemos sido advertidos que, por ejemplo, el Pentágono planea usar trucos sucios para dañarnos. También he sido advertido sobre trampas sexuales" le dijo Assange a la prensa sueca una vez que fue revertida la orden de captura por violación.

Y la portavoz de Wikileaks en Islandia, Kristinn Hrafnsson, abonó aún más el terreno para las sospechas al asegurar que "es tan increíble la forma en la que se desarrollaron los eventos que lo natural es considerar que hay algo detrás".

Por lo pronto, una de las dos mujeres involucradas en la investigación contra Assagne, le aseguró al tabloide sueco Aftonbladet que los cargos contra Assagne no habían sido orquestados por el Pentágono.

Hablando en condición de anonimato en una entrevista publicada este lunes, la mujer descarta las teorías conspirativas y aclara que tuvo relaciones sexuales totalmente consensuadas con el director de Wikileaks.

Publicación "ilegal"

Desde que Wikileaks publicó en julio miles de documentos relacionado con la guerra en Afganistán, los Departamentos de Estado y Defensa de EE.UU. han expresado preocupación por el efecto dañino que los mismos podrían tener sobre las complejas relaciones con Pakistán.

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Además, aseguran que Wikileaks puso en peligro a fuentes de inteligencia en el terreno, la mayoría ciudadanos afganos o pakistaníes que serían fácilmente identificables en los papeles publicados.

El viernes pasado, mientras se desarrollaba el episodio judicial en Suecia, los abogados del Pentágono concluyeron que el sitio web violó la ley estadounidense al presentar "propiedad del gobierno de EE.UU., incluyendo documentos con información clasificada y sensible de seguridad nacional cuya difusión no ha sido autorizada".

Esto abre la posibilidad de que sean presentados cargos contra los directivos del sitio, aunque todavía no se ha anunciado si esa es la intención de Washington.

El "precedente" de Scott Ritter

Las acusaciones contra Assange también han traído a la memoria el caso de Scott Ritter, un antiguo jefe del equipo de inspección de Naciones Unidas encargado de supervisar el desmantelamiento de arsenales del Irak de Saddam Hussein.

En 1998 Ritter renunció a su cargo frustrado por lo que consideró la incapacidad de la ONU de hacer que Bagdad cumpliera las resoluciones para el desarme iraquí y expresó el temor de que Saddam reconstruyera sus arsenales.

Image caption Hay quienes creen que las acusaciones contra Scott Ritter intentaban acabar con su credibilidad.

Pero cuando el presidente George Bush inició su agresiva política hacia Irak -que eventualmente llevaría a la invasión del 2003- Ritter aseguró que los iraquíes no tenían arsenales "significativos" de armas de destrucción masiva, lo que lo convirtió en uno de los héroes del movimiento anti-guerra.

En abril y en junio de 2001 el ex inspector fue arrestado en operaciones policiales contra la prostitución infantil, por supuestamente haber contacto a menores de edad con "intenciones lascivas".

Los casos fueron archivados y sellados, pero lograron filtrarse a la prensa en lo que Ritter calificó como un esfuerzo políticamente motivado para debilitar sus críticas.

En noviembre de 2009, Ritter fue arrestado de nuevo tras establecer contacto en un sitio web con una supuesta menor de edad, que resultó ser un policía encubierto, ante quien se mostró masturbándose en la cámara de la computadora.

El ex inspector no negó la acusación pero afirmó que nunca supo que se trataba de una menor de edad. Su juicio está planificado para el próximo mes.

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