Pachachi: "deben dejarse de quimeras"

El veterano político iraquí Adnan Pachachi no ha escatimado críticas a la invasión y ocupación de Irak, incluyendo su oposición al despido de funcionarios con vínculos al antiguo gobierno y la distribución de contratos a empresas privadas estadounidenses.

Pachachi finalmente aceptó integrar el Consejo de Gobierno de Irak, pero rechazó una supuesta postulación para ser presidente.

De origen sunita, Adnan Pachachi es un nacionalista con perspectiva secular y considerado un aliado de EE.UU.

La BBC le pidió que escribiera una reflexión sobre la invasión a su país por parte de las fuerzas aliadas. Estas son sus palabras.

"Después de la guerra en 2003, a la cual me opuse, decidí regresar a Irak para ayudar a desarrollar un sistema democrático laico que fervientemente creía que era lo que el país necesitaba.

Pronto descubrí que esta tarea no sería fácil. Para hacer las cosas aún más difíciles, los estadounidenses vinieron a Irak convencidos de que la sociedad de este país estaba dividida a lo largo de líneas étnicas y sectarias, y decidieron que la política debería reflejar estas diferencias.

Esto les dio a los partidos étnicos y sectarios una gran ventaja que debidamente aprovecharon para adquirir poder.

Una vez en el poder, sin embargo, fracasaron en su intento por gobernar y las administraciones sucesivas pueden ser descritas con dos palabras: "incompetencia" y "corrupción".

Ahora, han añadido a ese fracaso la incapacidad de formar un nuevo gobierno más de seis meses después de las elecciones.

La terquedad del liderazgo político iraquí al no hacer concesiones, ceder algún terreno y reducir sus ambiciones personales es prueba que la clase política de Irak es incapaz de gobernar el país.

Yo me considero parte de esa clase política y no pretendo evadir mi responsabilidad, aunque nunca ostenté un cargo público por más de seis años.

En el marco de las actuales dudas e incertidumbres, Estados Unidos ha decidido seguir adelante con su plan de reducir y, eventualmente, concluir su presencia militar en Irak.

Entiendo completamente la postura del presidente (Barack) Obama. Él quiere mantener la promesa que le hizo al pueblo estadounidense durante la campaña electoral hace dos años y ha recibido el consejo de sus comandantes militares en Irak que las fuerzas de seguridad iraquíes podrían mantener la ley y el orden por sí solas.

Lamentablemente, este no es el caso. Muchos iraquíes reconocen esto y sienten que Estados Unidos, habiendo entrado a Irak sin invitación, ahora deja al país a su destino incierto.

La amenaza de estados vecinos o de milicias locales armadas llenando el vacío dejado por el retiro estadonidense es algo que preocupa a la mayoría de los iraquíes, que piensan que EE.UU. no debería evadir sus responsabilidades y escudarse detrás de la ficción respecto a la preparación de las fuerzas de seguridad de Irak.

Tarde o temprano tendrán que enfrentar la realidad de la situación iraquí y dejarse de quimeras ilusorias.

El pueblo estadounidense debería ser informado de que sus intereses están amenazados y que el abandono y la falta de acción podrían tener consecuencias castastróficas para la paz y seguridad regional y mundial".