El multimillonario negocio de las estafas sexuales a través de Skype
Media playback is unsupported on your device

Oued Zem, la pequeña ciudad de Marruecos que se convirtió en la capital de la extorsión sexual por internet

Una noche, un joven palestino comenzó a chatear por internet con lo que pensó era una joven y atractiva mujer en Líbano.

De las palabras pasaron a conversar por video y el diálogo pronto se transformó en un juego erótico.

A través de Skype, la joven se masturbó frente a él y lo alentó a hacer lo mismo.

Al rato de cerrar la conversación, el joven recibió un llamado telefónico.

El hombre del otro lado del teléfono le explicó que todo había sido una trampa y que lo había filmado. Si no le pagaba unos US$2000, distribuiría las imágenes a sus amigos y familia.

El llamado fue hecho desde Oued Zem, una ciudad en el centro de Marruecos que se especializa en este tipo de estafas.

Y aunque los hombres árabes son muy propicios a caer en esta clase de emboscada, ocurren en todo el mundo y sus víctimas son globales.