Amor y amistad con capacidades especiales

Las personas con trastornos de lenguaje o aprendizaje suelen sentirse discriminadas. Sin embargo, la amistad y el amor son clave para su progreso. Ese es el mensaje que la organización británica Mencap, que los ayuda a integrarse y a sociabilizar.

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Ollie y Bryony se comprometieron en mayo. "Le dije a Ollie que teníamos que salir bastante tiempo primero y sólo entonces pensar en matrimonio, en unos tres años", cuenta Bryony. Ambos tienen síndrome de Down y viven juntos en una casa en West Sussex, Inglaterra, con apoyo de voluntarios de la fundación Mencap. "Nos enamoramos y decidimos estar juntos, esa es nuestra opción".

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Ellen y Sterre han sido amigas por una década. Sterre no puede hablar y se comunica con una especie de lenguaje de señas. "Me encantó Sterre desde el principio. Supe inmediatamente que no podía hablar. Yo sabía comunicarme con señas como juego, pero ahora lo hago todo el tiempo. Aprendí con Sterre".

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Bartek tuvo amigos que abusaban de él por cerca de cinco años. Le robaban dinero, se quedaban en su casa sin permiso e incluso usaban su teléfono y se comían su comida. “Me ponían sobrenombres, se aprovechaban de mí. Eran cinco o seis. Me sentía intimidado; muy ansioso , agitado, frustrado", cuenta Bartek. El joven ingresó a un grupo de apoyo de Mencap donde conoció nuevos amigos y a su novia, Jessica.

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Margaret y George pronto cumplirán un año como pareja. Se conocieron en el café Buddy’s, un proyecto comunitario cerca de su casa, en Worthing. "George me ha devuelto la confianza en mí misma", cuenta Margaret.

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"A veces quiero conocer gente, a veces quiero estar sola", dice Jyoti, quien conoció a Vitesh en un grupo social de Leicester organizado por Mencap. "Nos hicimos amigos y hacemos cosas juntos como conversar y deportes. Disfrutamos la compañía. Me gusta su personalidad", cuenta Jyoti, quien asegura que su amigo es el que siempre hace reír al resto. "Cuando se siente mal, ahí estoy para él. Cuando me siento mal, ahí está para mí".

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Wendy y Ann compartían el pasillo en una casa de acogida hace 30 años. Hoy, ambas en sus 70, tienen su propia casa en el campo, con ayuda las 24 horas. “Nos conocemos hace tiempo. Hace mucho, mucho tiempo. Nos gusta bordar, dibujar, colorear, tejer y los programas con bebés".

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Aodhàn y Luca tienen tres años y van a una guardería especial en Belfast, Irlanda del Norte. "Este es el segundo año de Luca. El primero era muy callado y no tenía habilidades verbales. Aodhàn también era muy introvertido, tímido y no decía mucho, pero ahora ambos tienen la confianza de ir y jugar juntos, de comunicarse y ayudarse entre ellos", cuenta su cuidador, Paul.

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Sheela se hizo amiga de Miriam a través de un servicio de Mencap para personas con problemas de aprendizaje. "Cuando estás en el hoyo, necesitas a alguien que te levante el ánimo. Si tienes amigos, tienes una razón para seguir adelante y disfrutar la vida".

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Ángela y Denise se conocieron a través de un club social de Mencap. A Ángela le resulta difícil conocer gente nueva: "Solía trabajar en una escuela, me gustaba mucho, pero todos mis amigos se fueron y me costó mucho mantener contacto con ellos. Fue difícil no tener amigos porque no tienes con quien hablar".

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Daisy y Lucy van a una guardería especial para bebés en Belfast. "La comunicación es una barrera gigante para niños con dificultades de aprendizaje y tener amigos les da apoyo y confianza para ir a la escuela y conocer gente nueva", asegura Lynsey, su cuidadora. Daisy y Lucy se han convertido en grandes amigas y siempre juegan juntas.

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Marius y Moosa tienen 19 años y están en el último año en una escuela especial del este de Londres. Ambos necesitan bastante apoyo y se comunican mayoritariamente de forma no verbal.