Godspot: cómo la Iglesia luterana planea ser el mayor proveedor de wifi gratis de Alemania

La página web de godspot Derechos de autor de la imagen EKBO
Image caption La EKBO dice que no le interesa recoger datos, sino conectar con la comunidad.

"El sitio de Dios" también es la Internet.

O al menos eso es lo que le dicen a fieles y no fieles la Iglesia evangélica alemana (parte de la Iglesia luterana, reformista y protestante de ese país), que recientemente lanzó un plan para ofrecer servicio de internet gratuito en más de 3.000 iglesias y centros comunitarios.

Lo llama "godspot" -el "hotspot" de Dios-. Y cuando haya terminado de implementar el programa se habrá convertido en el proveedor más grande de internet sin costo en todo el país.

Por ahora los routers están instalados y prestando servicio en un conjunto de iglesias de Berlín y alrededores. Unos 220 operarán en la capital, y el resto estará disponible de aquí a mayo de 2017, coincidiendo con el año de celebración por el 500 aniversario de la Reforma luterana.

Las personas que quieran hacer uso del internet gratuito solo tienen que acercarse a una iglesia o centro comunitario. Incluso en las afueras pueden comenzar a navegar. Sean creyentes o no; sean locales o turistas.

¿Tecnología para atraer fieles?

Aproximadamente un tercio de la población alemana se profesa protestante, de acuerdo con cifras del CIA Factbook. Pero el número de miembros activos es mucho menor.

Lo que queremos mostrar es que nuestra iglesia se ve a sí misma como un punto de servicio, donde la gente puede discutir, expresar diferentes opiniones, intercambiar ideas"

Christoph Heil, portavoz de EKBO

"El objetivo no es atraer a la gente a la iglesia", se anticipa la pregunta de BBC Mundo Heil Christopher, portavoz de la Iglesia Protestante Berlín-Brandenburgo-Silesia-Alta Lusacia (EKBO, por sus siglas en alemán).

"Lo que queremos mostrar es que nuestra iglesia se ve a sí misma como un punto de servicio, donde la gente puede discutir, expresar diferentes opiniones, intercambiar ideas. Vemos la comunicación como algo positivo, que mejora el entendimiento entre las personas", explica.

El reloj de la torre del siglo XXI

¿No corre el riesgo que las personas quieran comunicarse con cualquier cosa que no sea la fe?

O como sugirió un medio local, ¿de que las iglesias se llenen de personas que van a navegar en su teléfono celular en vez de oír el sermón?

La EKBO espera que algo del mensaje cuele.

Al acceder al servicio, señala Heil, lo primero que encontrarán será una "página de aterrizaje" donde verá que es la iglesia la que ofrece el servicio, así como información básica sobre la iglesia en cuestión, las actividades en curso u otras facilidades.

A continuación podrá navegar a donde le plazca.

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Image caption Cualquiera puede usar el servicio gratuito en las iglesias y centros comunitarios que ya tienen instalado el router.

"Creo que siempre hay un riesgo", dice Heil, tras meditar su respuesta. "Pero en el largo plazo seremos visibles como iglesia, con nuestras ideas y valores".

Y a continuación insiste en que se trata de prestar un servicio, que compara al que las iglesias de antaño prestaban con el doblar de las campanas.

"Ayudaba a la gente a organizar su vida, a sobrellevar la vida cotidiana. Godspot es el reloj de la torre del siglo XXI", dice.

"Cuando una persona esté perdida en un pueblo rural, puede buscar la torre del reloj y saber que ahí podrá acceder a internet. Quizás los jóvenes que no tienen dinero para pagar por paquetes puedan venir a la iglesia, sentarse en el pasto, leer periódicos, escribir correos".

Responsabilidad

La otra característica de Godspot es que no recolecta datos sobre la actividad de quienes la usen.

"No estamos interesados en los datos personales de la gente", señala Heil, aunque admite que esta moneda tiene otra cara: ¿cómo controlar que las personas no lo utilicen para actividades inapropiadas o ilegales?

De hecho, los "hotspots" o lugares de acceso gratuito a internet en Alemania son menos numerosos que en otros países debido a una ley, que se espera sea abolida en el otoño, por la cual las organizaciones o negocios que los provean son responsables por la actividad que se produzca en ellos.

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Image caption La idea no es atraer fieles... Pero algo del mensaje se colará, espera la EKBO.

Con ley o sin ella, la cuestión del uso personal que se haga del internet gratuito puede resultar particularmente espinosa para una institución como la EKBO.

"Es algo que todavía está en discusión dentro de la iglesia", afirma Heil. "Pero si alguien va de nuestra página de aterrizaje a Google y de ahí a una página de información inapropiada, es parte de su libertad".

"Mientras que vean primero nuestro valores y sepan quién está ofreciendo el servicio, tienen la libertad de ir donde quieran. Queremos que se entienda que la gente tiene que ser responsable. No todos van a usar el wifi para propósitos ilegales".

"Godspot es una herramienta dentro de una campaña, una forma de entendernos a nosotros mismos como parte de la sociedad. Para eso necesitamos ser más abiertos, más cercanos a la gente".

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