Cómo hizo Suecia para dejar de conducir a la izquierda en un solo día

Logo de cambio de lado de la calle en Suecia. Derechos de autor de la imagen creative commons
Image caption Así dibujado parece fácil pero, si bien es cierto que ningún cambio lo es, éste fue muy complejo... aunque, dado que estamos hablando de Suecia, lo sorprendente no sorprende tanto.

Högertrafikomläggningen llegó tras 4 años de meticulosa planeación.

El 3 de septiembre de 1967, los motoristas, ciclistas y peatones de toda Suecia tuvieron que volver a aprender cómo transitar por el sistema de calles y carreteras del país entero en ese Dagen H -su nombre corto- o Día H (por la palabra sueca Hoger, que significa "derecha").

Desde el advenimiento del automóvil, en ese reino escandinavo se manejaba por la izquierda, quizás porque así había sido en gran parte del mundo durante mucho tiempo.

Hay indicios de que los romanos lo hacían, al menos en algunos territorios. Y ciertamente ese era el caso en el mundo feudal.

A caballo

Una teoría generalizada es que, cuando el modo de transporte era el caballo, era casi intuitivo utilizar ese lado del camino.

Como la mayoría de la gente es diestra, le queda más fácil montarse al corcel por la izquierda, particularmente si lleva una espada. Al montarse por ese lado, es natural seguir por ahí, de manera que desmontarse también es más fácil por ahí, además de conveniente, pues permite bajarse al borde del camino, no en el medio.

Además, si vas por ese lado en tu caballo, puedes asir las riendas con la mano izquierda y dejar la derecha libre para saludar o pelear.

Las carrozas empezaron a cambiar la lógica en lugares como Estados Unidos y, para cuando llegó el automóvil -que masificó el estadounidense Henry Ford-, el mundo estaba dividido entre los de izquierda y los de derecha.

Suecia, a diferencia de sus vecinos, era parte del primer grupo.

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Image caption Guantes para no olvidar por qué lado de la calle conducir. Verde: sí; Rojo: ¡no!

Políticos vs población

La idea de cambiar a la derecha se había estado discutiendo desde 1927.

A pesar de que no era popular, no se descartó y sobrevivió varias décadas.

En 1955 se convocó un plebiscito y el 83% de Suecia votó a favor de seguir manejando a la izquierda, a pesar de que era lo opuesto a la mayoría de Europa y, más relevante, a sus vecinos Noruega, Finlandia y Dinamarca.

El gobierno sueco no dejó de insistir, en parte porque la mayoría de los carros que rodaban por las calles del país en esa época no estaban diseñados para eso.

"En un país que maneja por la izquierda, curiosamente, el timón está también en la izquierda", comentó el corresponsal de la BBC en Suecia en 1967.

Hasta con música

En 1963, luego de un voto a favor del cambio en el Parlamento, fue creada la Comisión Estatal de Conducción a la Derecha y empezó el trabajo para cambiar toda la red de caminos del país.

Sin embargo, seguía siendo una iniciativa impopular.

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Image caption La H amarilla se tomó, literalmente, las calles.

"La gente estaba preocupada", recuerda Bjorn Sylven, quien en ese entonces era un niño que vivía en Estocolmo.

Sylven recuerda que la familia y amigos hablaban de Dagen Hot todo el tiempo, pues temían que ocurrieran muchos accidentes.

Para aliviar las inquietudes, el gobierno lanzó una campaña nacional de promoción, que fue la que acuñó la frase "Dagen Hot" y diseñó el logotipo, que empezó a aparecer en señales, pegatinas y hasta ropa interior.

La televisión hasta hizo un concurso de canciones sobre el tema para concientizar a la población.

"¡La recuerdo muy bien!", exclama Sylven. "La tocaban todo el tiempo".

Mantente en la derecha, Svensson, quédate a la derecha, de lo contrario todo terminará con un golpe"

Verso de "Håll dig till höger, Svensson", de The Telstars, la canción que ganó el premio del concurso para promocionar el cambio.
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Cuenta regresiva

"Hay 8 millones de personas en Suecia y 2 millones tienen auto. Solo en Estocolmo, 180 nuevos semáforos fueron instalados, al lado de los viejos", informó en ese entonces la BBC.

A medida que el día se acercaba, se iba haciendo más evidente que el cambio sería más difícil en las ciudades grandes.

En la mayor parte del país, todo el tráfico no esencial iba a estar prohibido desde la 01:00 hasta las 18:00 ese domingo 3 de septiembre, para que las cuadrillas de trabajo pudieran reemplazar las señales y controlar el tráfico.

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Image caption La nueva señalización para la nueva realidad en las carreteras.

Pero en la capital, Estocolmo, las vías tenían que estar vacías mucho antes. Y, por más que estuvieran en desacuerdo, muchos disfrutaron ese aspecto del cambio.

"Todos los autos desaparecieron de las calles. Hay una sensación de tremenda libertad al caminar en el medio de las calles principales sin cruzarse con ningún vehículo", relató desde la capital sueca ese día el corresponsal de la BBC.

"Fue un lindo día. Miles de personas salieron a las calles. Si en ese momento hubiera existido el partido que aboga por la abolición del auto en las ciudades, ese día habría conseguido muchos fieles", dice Sylven.

Tras cuatro décadas de discusión y resistencia, y cuatro años de planeación y construcción, llegó finalmente el Día H.

Cualquier chofer que todavía estuviera conduciendo tuvo que detenerse a las 04:50 en punto, cambiarse de lado en la calle y a las 05:00 en punto arrancar en la dirección que apenas 10 minutos antes habría sido contravía.

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Image caption El Día H en Estocolmo: un cambio de lado histórico.

Después de una revolución

Ni la más rigurosa preparación habría podido evitar algún que otro contratiempo.

El Día H se reportaron 157 accidentes menores, pocos, considerando la dimensión del cambio.

El ministro de Transporte Olav Palme -que más tarde serviría como primer ministro de Suecia- declaró que el cambio había transcurrido con menos inconvenientes de los esperados.

No obstante, hubo una víctima que quedó afectada seriamente y por siempre: el muy popular sistema de tranvías de Estocolmo, que tuvo que ser removido.

Hoy en día, un servicio mucho más reducido rueda por una sola ruta, y Sylve, quien hace parte del equipo que lo dirige, lamenta que después del Día H, los autos se impusieron en Estocolmo.

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Image caption En cuestión de 10 minutos... más décadas de discusión y años de planeación.

"Ayer Suecia renunció a ser parte de esa gran minoría del mundo que conduce por la izquierda y se unió a la mayoría que ahora maneja por el lado derecho de la calle.

Cada intersección, cada señal de tráfico, cada rotonda tuvo que ser modificada en preparación para el momento en el que el tráfico cambiara de sentido.

Ha sido la más grande y costosa conversión que se haya hecho", reportó la BBC.

El gran cambio que hizo Suecia le mostró al resto del mundo cómo podía llevarse a cabo.

Un año más tarde, Islandia siguió su ejemplo y, unos años después, las antiguas colonias británicas de Nigeria y Ghana también hicieron la transición.

Reino Unido, sin embargo, sigue siendo de izquierda. Y no es el único.

Image caption Los países en azul o siempre manejaron a la derecha o hicieron el cambio. Los que están en amarillo conducen a la izquierda. Todos piensan que van por el lado que debe ser.

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