La inspiradora historia de Zion Harvey, el paciente más joven del mundo en recibir un trasplante doble de manos

Pattie Ray madre de Zion Harvey junto a él y su médico L. Scott Levin Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Cuando tenía dos años, Zion fue sometido a una amputación de manos y pies debido a una infección. Después sufrió complicaciones y fue sometido a un trasplante de hígado.

Ha pasado un año desde que Zion Harvey se convirtió en el paciente más joven del mundo en recibir un trasplante doble de manos.

Desde entonces, ha afrontado un extenso proceso de rehabilitación en el que ha aprendido cómo volver a utilizarlas.

A sus nueve años, Zion celebra el aniversario de la cirugía que le permitió volver a atrapar una pelota.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Cuatro equipos de cirujanos se turnaron para realizar la complicada operación que tomó 11 horas.

Para conmemorar el primer año de la intervención, Patty Ray junto a su hijo Zion Harvey, visitaron el Hospital Infantil de Filadelfia.

El mismo lugar en el que en 2015 un equipo de40 médicos lo intervino durante 11 horas en el quirófano.

Durante la visita, hablaron del proceso de rehabilitación y de los avances y cambios que el pequeño de Baltimore experimentó desde la operación.

Antes del trasplante

Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Quería someterse a la operación para poder cargar a su hermana y jugar con la pelota.

Recordaban que antes, Zion utilizaba sus antebrazos para escribir, comer y jugar videojuegos.

Las prótesis que lleva en sus piernas le permiten caminar, correr y saltar sin problema alguno.

En varias ocasiones utilizó prótesis para sus manos también pero al no estar del todo satisfecho con el prototipo, los médicos sugirieron el trasplante como opción.

La madre recordaba orgullosa que la decisión de seguir adelante con la cirugía fue completamente de su hijo.

Saliendo del quirófano

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los cirujanos tuvieron que asegurarse de que las manos crecerían junto con el niño.

Mientras los médicos se aseguraban que no hubiera complicaciones ni rechazo por parte del cuerpo, Zion pasó un mes internado en el hospital.

Lo primero que hizo al salir del quirófano fue rascar de manera instintiva su nariz con sus nuevos dedos.

El Doctor L. Scott Levin, director del programa de trasplante de manos del Hospital Infantil de Filadelfia, comentó en la reunión que el pequeño nunca perdió su encanto ni su sentido del humor a pesar de las agotadoras terapias de rehabilitación.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El Doctor Scott Levin dijo que Zion Harvey asumió la cirugía y todo el proceso posterior mucho mejor de lo que algunos adultos lo hacen con procedimientos más sencillos.

"Nunca he visto a Zion llorar. Nunca lo he visto no querer hacer sus terapias. Es un ser humano extraordinario. Ha sido muy valiente y determinado. Ha sido una inspiración para todos", comentaba Levin.

Desde que perdió sus manos y sus pies a los 2 años a causa de una gangrena, la parte del cerebro que envía señales a las extremidades había permanecido dormida.

Pero pocos meses después de la cirugía, Zion ya lograba recoger sus juguetes del piso y utilizar tijeras. Para navidad del año pasado pudo escribir su primera carta a Papá Noel.

Inspirando a otros

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption "Quiero decir 'muchas gracias' por ayudarme en este proceso complicado" dijo Zion Harvey.

Pese a que tan solo tiene 9 años, Zion espera que su historia pueda ayudar a otros niños a lidiar con dificultades que se presenten por un mal estado de salud.

"Si algún niño ve esto y está pasando por un momento duro, no se rindan, eventualmente todo va a estar bien", decía Harvey durante la celebración del aniversario de su cirugía que fue emitido por distintos canales.

Advirtiendo que no fueran a llorar cuando lo oyeran, Zion comentó que su sabiduría proviene de las dos personas más maravillosas que conoce: su madre y su abuela.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Harvey continúa el proceso de rehabilitación y tendrá que tomar medicamentos toda su vida para evitar un rechazo

La madre del pequeño, Pattie Ray, dice que ha sido un proceso largo pero que ahora siente que está viviendo su sueño.

"Es su sueño pero también es el mío. Lo vivo a través de él. Estoy aquí para apoyarlo con todo lo que quiera hacer siempre y cuando se limite a pelotas de béisbol, no de fútbol. Por ahora, solo baseball".

Zion comentó que su madre no le permite jugar fútbol y trató de convencerla diciéndole que simplemente jugará con niños de su edad, no con profesionales.

Ray respondió con una sonrisa que lo discutirían más tarde.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption "Tengo una mano derecha y una mano izquierda que siempre me ayudarán a pararme cuando me caiga": Zion Harvey.

"Mi próxima meta es convencer a mi mamá para que me deje jugar fútbol".

Por su parte, los médicos solo esperan que se sigan repitiendo éxitos como el de hace un mes, cuando pudo hacer el primer lanzamiento en un juego de los Orioles de Baltimore como si sus manos nunca hubieran estado ausentes.

Temas relacionados