La explosión del teléfono de Samsung que obligó a desalojar un avión en Estados Unidos

El propietario del avión arrojó el celular al suelo cuando notó que se sobrecalentaba, y el dispositivo comenzó a echar "un humo gris-verdoso". Derechos de autor de la imagen Brian Green
Image caption El propietario del avión arrojó el celular al suelo al notar que se sobrecalentaba, y el dispositivo comenzó a echar "un humo gris-verdoso".

Un teléfono de Samsung obligó este miércoles a evacuar un vuelo en Estados Unidos que hacía el trayecto de Louisville, Kentucky a Baltimore, Maryland.

Los pasajeros acababan de embarcar en el avión -que todavía no había despegado- cuando, de repente, un Galaxy Note 7 comenzó a echar humo.

"Un cliente nos informó de que salía humo de un dispositivo electrónico y todos los pasajeros y la tripulación fueron desalojados a través de la puerta principal de la cabina", le contó a la BBC un vocero de la aerolínea.

Era supuestamente un aparato seguro, que había sido reemplazado por Samsung como parte de su plan para solventar la crisis por los casos de "explosión" de las baterías de su nuevo celular.

El propietario del teléfono, Brian Green, le contó al portal de noticias tecnológicas The Verge que había comprado el dispositivo el 21 de septiembre.

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Image caption Las aerolíneas estadounidenses emitieron un aviso recomendando no usar ni cargar ningún teléfono Galaxy Note 7 en sus aviones.

Green dijo que había apagado el aparato y que no lo estaba cargando.

De repente notó que el teléfono se recalentaba dentro de su bolsillo. Y, cuando lo arrojó al suelo de la aeronave, el aparato comenzó a emitir un"espeso humo de color gris-verdoso".

Las aerolíneas estadounidenses y de otros países, como Emiratos Árabes Unidos, habían desaconsejado el uso o la carga de los Galaxy Note 7 en sus vuelos, e incluso la inclusión del celular dentro del equipaje chequeado.

Pero en este caso el aparato era supuestamente seguro.

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Image caption Samsung presentó su último celular Galaxy Note 7 en agosto, pero los casos de "explosiones" de sus baterías le están poniendo en apuros.

¿Un problema no resuelto?

En septiembre, la compañía les pidió a sus clientes que dejaran de usar el teléfono o lo devolvieran para cambiarlo por otro, y dijo que había identificado y resuelto el problema.

En total, la empresa calculó que había 2,5 millones de celulares afectados y los llamó a revisión para repararlos.

Pero a fines de mes, tras haber asegurado previamente a sus clientes y a las agencias de seguridad que los dispositivos reparados eran seguros, declaró que estaba investigando nuevos fallos en algunos de los teléfonos reemplazados.

"Tenemos constancia acerca de los niveles de carga en la batería y nos gustaría asegurar a todo el mundo que no plantea problemas de seguridad", explicó entonces la firma surcoreana.

El comunicado se hizo público después de que algunos usuarios expresaran su sorpresa al comprobar que los teléfonos estaban demasiado calientes como para acercarlos a la oreja durante una llamada.

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Image caption Samsung dice que está investigando lo sucedido.

Ahora Samsung se encuentra de nuevo en el centro de las miradas.

"Estamos trabajando con las autoridades y con Southwest para recuperar el dispositivo y confirmar la causa", explicó la empresa en un comunicado.

"Una vez que hayamos examinado el aparato tendremos más información que podremos compartir", agregó.

Green dijo que la carcasa del celular tenía un icono negro cuadrado; un símbolo que Samsung usa para identificar y distinguir los dispositivos viejos y no seguros de los modelos que ha sustituido.

La Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA por sus siglas en inglés) todavía no especificó si emitirá nuevas recomendaciones sobre el uso del dispositivo móvil en sus aviones.

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