Por qué uno de los padres del euro alerta que Europa va por mal camino

Otmar Issing frente a una bandera de la UE. Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Otmar Issing no asume todos los errores a título personal... pero dice que hubo cosas que "no se pensaron bien".

Fue en el pasado uno de los ideólogos de la eurozona y su moneda común, el euro. Pero hoy el profesor Otmar Issing tiene una mirada pesimista sobre el futuro de Europa.

"El euro es la segunda moneda más importante del mundo y ha tenido un desempeño mejor al que esperábamos… pero ojalá pudiera decir lo mismo de la zona del euro como un todo".

Issing, padre fundador de la unión monetaria iniciada en 1999 y ex economista jefe del Banco Central Europeo, cree que la falta de una "estrategia de salida", nunca pensada para los integrantes del bloque, es uno de los talones de Aquiles.

Pero no sólo eso: también la adopción del euro por parte de países que nunca deberían haber sido aceptados entre los 19 -de un total de 28 naciones miembro de la Unión Europea- que adhieren a la unión monetaria.

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Image caption La crisis permanente en algunos países, como Portugal, agrega inestabilidad al proyecto de la moneda común europea, opina Issing.

Las líneas divisorias se mantienen en el bloque por causa de las "debilidades" de Grecia, Portugal e Italia, entre otros factores, apunta el experto.

"El peor error fue dejar subir a bordo a tantos países desde el inicio. Había países que no estaban listos", dijo Issing en una entrevista exclusiva con la BBC.

De fondo, no de forma

No se trata de un problema de forma ni de coyuntura: para el experto, los pesares de la eurozona son estructurales.

Y han llevado a la pérdida de la confianza pública en algunos países, lo que a su vez impacta en el proyecto como un todo.

Los países que precipitaron al bloque a la recesión durante la crisis financiera global de 2007 todavía están en serios problemas económicos, apunta Issing.

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Image caption No se pensó ninguna estrategia de salida temporaria de la Unión, que hubiera ayudado a Grecia a tener su "Grexit" y volver luego con salud financiera mejorada.

Grecia, con "su crisis permanente", y las reformas económicas a paso lento o del todo suspendidas en Portugal e Italia no ayudan a mejorar el cuadro de situación, señala el economista alemán.

El experto, que fue asesor de la alemana Angela Merkel, ha expresado sus reservas en los últimos años sobre el proyecto que él mismo ayudó a crear y ha alertado que podría colapsar si no se lo somete a una reforma urgente.

"Fue un error en la construcción de todo el acuerdo que una vez que uno es miembro, sea miembro por toda la eternidad".

Eso significa que los países que no cumplen con las reglas económicas y presupuestarias del bloque pueden "chantajear a los otros" y nunca ser expulsados.

La figura de una "salida temporaria", por ejemplo, podría haber ayudado a Greciaa hacer reformas económicas por sí sola para luego regresar a la unión con mejor salud financiera.

El peor error fue dejar subir a bordo a tantos países desde el inicio de la eurozona. Había países que no estaban listos

Otmar Issing, economista
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Países "que sobran"

Pero el experto tiene una mirada más draconiana sobre lo que debería haber pasado con su proyecto: algunos países no deberían haber sido incorporados a la eurozona en primera instancia.

Sin embargo prefiere no dar nombres.

"No estaban listos para prosperar con una política monetaria única y bajo un único banco central", apuntó Issing, en diálogo con el programa Wake up to Money, de BBC Radio 5Live.

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Image caption No todos los países de la UE adoptaron el euro como moneda común. Y para Issing, deberían haber sido incluso menos lo que integraran la unión monetaria.

El economista también alerta sobre el impacto dañino que tendrán las tasas de interés negativas con las que se apuesta a estimular el crecimiento, así como las presiones políticas que minan la independencia de los bancos centrales.

"Si persisten por mucho más, creo que veremos consecuencias dramáticas para compañías de seguros y planes de pensiones".

"Cuanto más duren las tasas de interés en cero, más difícil será salir de esta situación", para lo que sugiere un incremento gradual de las tasas porque -según cree- un cambio súbito de dirección podría "ser muy peligroso".

Le preocupa asimismo el rol del Banco Central Europeo porque es "el único dueño de la parada", que concentra y ejerce enorme poder.

"Esto no fomenta la independencia, sino que la socava", dice.

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Image caption El Banco Central Europeo, con sede en Fráncfort, ha acumulado mucho poder, según la perspectiva de uno de los padres fundadores de la eurozona.

Tampoco el Brexit -como se llama a la salida de Reino Unido del bloque continental, según votaron los ciudadanos británicos en junio pasado- permite presagiar un futuro auspicioso.

"El Brexit ha traído un nuevo desafío", opina Issing. Hay "demasiados asuntos por resolver" antes de poder estimar cuál será el impacto de este proceso, del que no hay antecedentes, sobre la eurozona.

Pero sí cree que la posición de Londres como nodo financiero de Europa se verá amenazada.

Considera que la capital británica no podrá mantener los mismos beneficios y libertades si el país abandona la Unión Europea. "De ninguna manera podrá", asegura el economista.

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