El modelo europeo vs el estadounidense: ¿cuál es el mejor para predecir la trayectoria de un huracán como Irma?

Mapa con la fuerza del viento prevista por el huracán Irma, a 6 de septiembre de 2017. Derechos de autor de la imagen Centro Nacional de Huracanes de EE.UU.
Image caption Los modelos para pronosticar la trayectoria y fuerza del huracán Irma no ofrecen una ruta marcada con una línea, sino un cono de incertidumbre.

Conocer la trayectoria exacta de un huracán no es sencillo, especialmente si el pronóstico no es inmediato y se hace a medio o largo plazo.

El huracán Irma es un buen ejemplo. Las previsiones para las próximas horas coinciden en situarlo en las inmediaciones de República Dominicana y Cuba.

Con la llegada del fin de semana, sin embargo, las trayectorias pronosticadas entre Cuba y Florida dejan de ser tan semejantes entre ellas.

Viento, presiones atmosféricas, temperatura del agua… Son muchas las variables que influyen en que las predicciones meteorológicas no sean siempre exactas.

Históricamente, algunas de las diferencias más notables se detectaron entre pronósticos realizados según el modelo europeo y el modelo estadounidense, lo de mayor reputación.

Un caso recordado es el del huracán Sandy en 2012. El modelo estadounidense pronosticó inicialmente que se desvanecería en el océano, mientras que el europeo anticipó que golpearía la costa este de EE.UU..

Lamentablemente, el europeo acertó.

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Image caption Directa e indirectamente, el huracán Sandy se cobró la vida de al menos 230 personas en 2012.

GFS frente a ECMWF

Si bien existen muchos más, los modelos de predicción más relevantes son el Sistema Global de Predicción (GFS, por sus siglas en inglés), creado por la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos; y el del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), en el que participan 34 países.

Para desarrollar ambos modelos, los científicos recopilan información de la atmósfera a partir de diversas fuentes como globos o satélites. Después, usan simulaciones para empaquetar los puntos de datos en una cuadrícula y crear una representación tridimensional de la atmósfera.

Pero ¿cuál de los dos es considerado más exacto en sus predicciones?

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Los dos principales modelos de predicción pueden ser más o menos acertados en sus previsiones en función de la antelación del pronóstico.

Según Michael Ventrice, meteorólogo de la compañía estadounidense The Weather, la hora a la que se realiza el pronóstico puede marcar la diferencia entre ambos.

"El modelo europeo tiene mayor capacidad que el estadounidense para realizar pronósticos 36 horas antes. Pero el GFS supera al ECMWF en previsiones de intensidad entre uno y cinco días antes de la verificación", dijo el científico a BBC Mundo.

Ventajas del modelo europeo

Lo cierto es que es complicado encontrar unanimidad en este debate.

"No hay en la actualidad pruebas objetivas y realizadas por una institución independiente sobre qué modelo es mejor, pues esto es variable incluso en distintos episodios", destacó a BBC Mundo el presidente de la Agencia Estatal de Meteorología de España, Miguel Ángel López González.

Sin embargo, muchos expertos parecen inclinarse por las virtudes del sistema europeo.

La principal diferencia entre ambos modelos es tecnológica: el europeo cuenta con sistemas informáticos más avanzados y costosos que le permiten realizar proyecciones de la atmósfera más ajustadas y con una mayor resolución.

La necesidad de contar con un mayor presupuesto ha sido una reclamación recurrente al gobierno de Estados Unidos. Tras la llegada de Katrina en 2006, la Junta Nacional de Ciencias pidió un aumento de US$300 millones para la investigación de huracanes.

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Image caption Los datos obtenidos por satélites son clave para ayudar a los modelos de predicción a ajustar sus pronósticos.

Aunque destinar más dinero podría no ser suficiente. "Estados Unidos debe integrar sus áreas separadas de investigación y pronóstico, e incluir más contribuciones de expertos no gubernamentales", dijo a la revista The Economist Cliff Mass, profesor de meteorología de la Universidad de Washington.

Otra diferencia es la simulación de datos, que en el caso del ECMWF es más completa por utilizar una mayor cantidad de información.

Por último, los llamados modelos de predicción por conjuntos -que permiten determinar la exactitud de la predicción mediante simulaciones con resoluciones ligeramente inferiores bajo diferentes condiciones hipotéticas- también difieren entre ambos modelos.

El europeo ejecuta 50 simulaciones de la atmósfera por ciclo de pronóstico, frente a las 20 del estadounidense.

La unión hace la fuerza

En lo que sí parecen ponerse de acuerdo la mayoría de expertos es que la unión de todos los modelos es lo que permite ofrecer mejores pronósticos.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, por ejemplo, utiliza hasta ocho modelos diferentes para elaborar sus predicciones.

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Image caption El Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. combina hasta ocho modelos de predicción meteorológica para hacer sus pronósticos más acertados.

"Puedes pensar en ellos como en dos equipos deportivos diferentes en competición por tener el mejor modelo. Pero de todos modos, hay una frecuente colaboración entre el ECMWF y el GFS", dijo el meteorólogo Ventrice.

Sin embargo, el empeño por llegar a un único pronóstico puede a veces no ser tan positivo, según el presidente de la agencia de meteorología española.

"Sin perjuicio de las preferencias subjetivas por cada modelo, en muchos casos se llegan a situaciones de unanimidad en la predicción a base de perder riqueza en los detalles y la concreción".

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