Las dudas que rodean el caso de Bobby Bostic, el adolescente sentenciado a 241 años de prisión en Estados Unidos

Bobby Bostic en 2006 Derechos de autor de la imagen Missouri Department of Corrections
Image caption Cuando tenía 16 años, Bobby Bostic fue sentenciado por 17 crímenes.

Un hombre que cometió un brutal asalto en Misuri, EE.UU., cuando tenía 16 años permanecerá en la cárcel hasta el día de su muerte. Pero ¿es justa la condena?

Bobby Bostic se despierta a las 4:45 todas las mañanas.

Se lava la cara, se cepilla los dientes y va a tomar desayuno a eso de las 5:30. Regresa, ve televisión, reza y se pone a leer.

La prisión donde cumple su condena es violenta. Era peor hace 20 años, pero aún sigue siendo peligrosa. Bostic prefiere evitar líos, baja la cabeza y se concentra en sus libros, especialmente autobiografías.

Después de comer y salir al patio (le permiten hacerlo 12 horas a la semana) se va a la cama a las 10 de la noche. Y al día siguiente comienza la misma rutina, una y otra vez.

Bostic tiene ahora 39 años. Pero era un adolescente cuando cometió los 17 crímenes por los cuales recibió varias sentencias consecutivas.

A los 10 años comenzó a fumar y beber

De origen humilde y con un padre ausente, a los 10 años comenzó a fumar y beber. A los 12 cambió los cigarrillos por la marihuana.

"No teníamos una figura masculina en casa", cuenta desde la cárcel en Jefferson City. "Andaba libre en la calle".

En esa época empezó a robar autos. "Era un símbolo de estatus", dice. "Era nuestra idea de riqueza".

Así fue creciendo hasta que un día de diciembre de 1995 cambió su vida. Con apenas 16 años se fue a la casa de un conocido a consumir drogas y beber ginebra.

Derechos de autor de la imagen Missouri Department of Corrections
Image caption Bobby Bostic tiene ahora 39 años.

Bostic y Donald Hutson, uno de los chicos que estaba en el lugar, salieron a la calle y encontraron la que sería su primera víctima: una mujer bajándose de un automóvil.

Le pusieron un arma en la cabeza y cuando ella huyó, la persiguieron. Pero en eso se bajó del auto el novio de la mujer y ellos se fueron contra él. Bostic le disparó porque no le quería entregar su dinero.

Afortunadamente la bala solamente lo rozó. Luego le robaron una chaqueta a otra mujer que estaba en el mismo sitio y le dispararon a un segundo hombre.

La bala tampoco le dio en el cuerpo y los chicos escaparon del lugar.

Más tarde, encontraron a otra mujer bajándose de su auto, le apuntaron a la cabeza, la obligaron a quedarse en el asiento trasero y partieron con ella en su coche.

La robaron, la manosearon y finalmente la hicieron bajar del vehículo. Fueron arrestados una hora después.

Cuatro meses después del arresto, le ofrecieron un trato: que se declarara culpable y cumpliera una sentencia de 30 años con la posibilidad de una libertad condicional. Pero Bostic rechazó la oferta.

Después vino otra y también la rechazó. Cuando fue a juicio, lo encontraron culpable y fue sentenciado por 17 cargos a 241 años en prisión.

Su cómplice, Donald Hutson, aceptó el trato que le había ofrecido el juez y fue sentenciado a 30 años.

Derechos de autor de la imagen Missouri Department of Corrections
Image caption Donald Hutson, el cómplice del brutal asalto.

La prisión

Cuando Bostic llegó a la prisión tuvo que enfrentarse a la dura realidad de la vida carcelaria.

Después de dos o tres años, comenzó a leer. Y el primer libro que lo impactó profundamente fue la autobiografía de Malcolm X.

"Él había pasado por lo mismo que yo". De ahí en adelante se puso a leer un libro tras otro. Y nunca más se detuvo.

Tanto interés le despertó la literatura que decidió escribir sus propias obras: cuatro de no ficción y ocho de poesía.

Terminó la secundaria y continuó con su formación académica tomando clases de negocios, entre otras materias.

Ahora está cursando un diploma para convertirse en asistente jurídico, que incluye un curso de defensoría de víctimas.

Le gustaría que otros reclusos también estudiaran. Pero, dice, "la ignorancia es la regla en la maldita prisión".

Bostic cree profundamente en la importancia de la educación y su anhelo es trabajar en una organización para ayudar a los adolescentes vulnerables. Aunque primero tiene que salir de ahí.

Se espera que este mes la Corte Suprema de Estados Unidos trate el caso de Bostic. Podría dictaminar una nueva sentencia o solicitar más argumentos legales.

Derechos de autor de la imagen ACLU
Image caption La jueza que sentenció al adolescente, Evelyn Baker, cambió su opinión sobre el veredicto.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, una organización sin fines de lucro, le pidió al tribunal supremo que revisara el caso.

Y la jueza Evelyn Baker, que en 1997 decidió que Bostic debía pasar el resto de su vida en la cárcel, cambió de opinión y ahora cree que el recluso debería recibir la misma sentencia que su cómplice, Donald Hutson.

Si la justicia acogiera ese argumento y se aplicara la libertad condicional, Bostic podría salir de prisión este año.

Cualquiera sea el resultado, Bostic dice que sigue soñando con la libertad. "Como ser humano, la libertad nunca escapa de tu mente".

"Verdaderamente me doy cuenta de la magnitud de los crímenes que cometí. Vivo con ese remordimiento todos los días".

La BBC intentó contactar a las víctimas del brutal asalto, pero no tuvo respuesta.


Esta nota es una adaptación de una historia escrita por el periodista de la BBC Owen Amos.

Lee aquí el artículo original en inglés


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