Cuál es el libro más robado del mundo y otros 9 datos sorprendentes sobre las bibliotecas

Trinity College en Dublín, Irlanda Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption "La sola existencia de las bibliotecas ofrece la mejor evidencia de que aún podemos tener esperanza sobre el futuro del hombre", dijo el poeta T.S. Eliot, quien había sido feliz en la biblioteca del Trinity College de Dublín, Irlanda.

"Escarbo en las bibliotecas públicas y las encuentro llenas de tesoros escondidos", dijo una vez Virginia Woolf.

El escritor Jorge Luis Borges estaba muy de acuerdo con la autora inglesa: "Siempre me he imaginado que el paraíso es una especie de biblioteca".

Algunas personas pueden pensar que en esta era digital han quedado obsoletas, pero las bibliotecas han fascinado a los humanos desde su nacimiento.

Entramos en ellas, nos perdemos en sus pasillos y buscamos a escondidas libros que se supone que no deberíamos leer.

Brindan conocimiento infinito, están abiertas para todos, ofrecen refugio para el cuerpo y el alma, hay paz y tranquilidad, sabios consejos... y si tienes suerte, conexión Wi-Fi.

Sí, las bibliotecas pueden hacer muchas cosas por nosotros. Pero ¿qué sabemos de ellas?

1. Historia antigua

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Image caption Si puedes leer la escritura cuneiforme, seguro que las antiguas bibliotecas de Mesopotamia habrían sido un lugar de ensueño para ti.

Algunas de las primeras evidencias de la existencia de una biblioteca se descubrieron en Sumeria, en la región histórica de Mesopotamia.

En este lugar se desenterraron tabletas de arcilla organizadas que contenían la forma más antigua de escritura, la cuneiforme, con registros de ventas y transacciones comerciales.

2. Historia un poco menos antigua

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Image caption La nueva Bibliotheca Alexandrina, en Egipto, es un intento del siglo XXI de retomar y continuar el legado de la antigua biblioteca de Alejandría.

Un poco más emocionante fue la Gran Biblioteca de Alejandría, en Egipto, que intentó recopilar todo el conocimiento del mundo antiguo en un solo lugar.

Hasta que fue quemada por el gobernante romano Julio César en un error militar en el año 48 a.C.

Según los relatos de muchos escritores antiguos, desde Plutarco hasta Orosio, el incendio se salió de control y causó una devastación considerable en la ciudad y su famosa biblioteca.

3. El primer bibliotecario

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Image caption Los monjes eran los guardianes de las bibliotecas. Ellos preservaron, clasificaron y copiaron manuscritos durante cientos de años.

Se cree que el primer bibliotecario fue un monje llamado Anastasias, que fue el principal archivero de la Iglesia de Roma en el siglo IX y que convenientemente tomó el título de bibliothecarius.

4. Mi biblioteca es más grande que la tuya

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Image caption Si alguna vez vas a Washington D.C., visita la biblioteca del Congreso de EE.UU.

La Biblioteca del Congreso es la biblioteca nacional de facto de Estados Unidos.

También es la más grande del planeta, con 164 millones de publicaciones en 450 idiomas.

Reúne literatura y textos importantes de todo el mundo, pero aunque está abierta a los turistas, solo funcionarios gubernamentales de alto perfil pueden consultar sus libros y materiales.

La Biblioteca Británica de Londres es la segunda más grande del mundo, con 150 millones de publicaciones que van desde libros hasta mapas, revistas, manuscritos y partituras.

A diferencia de su rival estadounidense, la mayor parte de la colección está abierta a la consulta del público.

5. El libro favorito de los ladrones

El libro más robado de las bibliotecas es el Libro de los Récord Guinness, lo que lo convierte en un récord en sí mismo. Irónico, ¿cierto?

6. Bibliotecas de cuatro patas

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Image caption El proyecto de biblioteca móvil llamado Kuda Pustaka encanta a grandes y pequeños en Indonesia.

En lugares de difícil acceso se suelen usar animales como caballos, burros y camellos a modo de bibliotecas móviles, cargando los libros en sus lomos.

Irónicamente, los animales generalmente tienen prohibido entrar en la mayoría de bibliotecas del mundo.

7. Las colecciones más diversas

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Image caption La Biblioteca Nacional de Brasil, en Brasilia, guarda mucho más que libros: también alberga parte de la herencia cultural del país.

Los que piensan que las bibliotecas almacenan solo libros, no podrían estar más equivocados.

Muchas bibliotecas cuentan con artículos tan dispares como juguetes, semillas, herramientas, música, audiolibros, arte e incluso seres humanos que actúan como "libros vivientes" y cuentan historias sobre sus vidas.

8. Bibliotecas de altura

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Image caption La biblioteca de Shanghái tiene una gran vista de la ciudad.

La biblioteca más alta del mundo está ubicada en el piso 60 del hotel JW Marriott en Shanghái, China.

Nadie sabe exactamente por qué está localizada a semejante altura.

9. Usuario moroso

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Image caption Disculpe, señor George Washington, ¿no nos debe usted un libro?

En 1789, el presidente de EE.UU., George Washington, tomó prestada "La Ley de las Naciones" de la Biblioteca de la Sociedad de Nueva York... que no fue devuelto durante los siguientes 221 años.

El libro regresó finalmente a la biblioteca en 2010.

10. Bibliotecarios famosos

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Image caption Las filas de libros sobre libros en la Biblioteca Tianjin Binhai en China son en realidad calcomanías.

A lo largo de la historia ha habido bibliotecarios famosos como Jacob Grimm (uno de los hermanos Grimm), el líder chino Mao Zedong, la ex primera ministra israelí Golda Meir, o los escritores Philip Larkin, Marcel Proust, Jorge Luis Borges, Wolfgang von Goethe y Lewis Carroll.

No solo disfrutaban de la escritura, si no que se regocijaban al estar rodeados de libros, tal vez estimulados por el orador y filósofo romano Cicerón, quien una vez afirmó que "una habitación sin libros es como un cuerpo sin alma".

De manera menos literaria, el músico estadounidense Frank Zappa también defendió a las bibliotecas.

"Si quieres tener sexo, ve a la universidad. Si quieres educación, ve a una biblioteca", señaló.

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