Bianca Devins: cómo el asesinato de una adolescente fue utilizado para ganar clics y seguidores en redes sociales

Una foto de Bianca Devins en Derechos de autor de la imagen @Escty
Image caption Bianca Devins tenía 17 años y quería estudiar psicología.

Como la mayoría de las adolescentes de su edad, Bianca Devins vivía gran parte de su vida conectada a internet.

La joven estadounidense, de 17 años, se había graduado recientemente del bachillerato y tenía planes de tomar un curso de psicología en un centro de estudios local.

Hace una semana, escribió en una plataforma de videojuegos en línea sobre lo feliz que se sentía de viajar unos 400 kilómetros desde su casa hasta la ciudad de Nueva York para asistir a un concierto en el barrio de Queens, el sábado 13 de julio.

Antes de que pudiera regresar de ese viaje, Bianca fue asesinada.

La relación que ella tenía con el hombre acusado de matarla no ha sido aclarada aún, pero pocas horas después de su arresto se supo que él había compartido fotografías explícitas del asesinato en internet.

Desde entonces, la historia de Bianca ha sido compartida alrededor del mundo, como también las violentas imágenes de su muerte.

Su asesinato, que tuvo amplia difusión, es uno de los últimos casos que cuestionan cuáles deben ser los controles que implementan las redes sociales en torno a los contenidos extremos.

La BBC hizo un recuento detallado de cómo el asesinato de Bianca fue compartido y explotado en internet en las horas y días que siguieron a su muerte.

"Llega el infierno, ¿eso es la salvación?"

Brandon Andrew Clark publicó esta pregunta, tomada de la canción "Black Cadillac" del grupo de rock Hollywood Undead, para sus seguidores de Instagram en una de sus stories (que tienen una duración de 24 horas).

Después publicó un imagen aún más perturbadora: una fotografía borrosa con la inscripción "Lo siento, Bianca", en la que se podía reconocer el torso de una mujer ensangrentado.

Antes de estas imágenes, su cuenta de Instagram (que preferimos no identificar) contenía mayormente selfies y publicaciones de música y arte.

La policía cree que Clark y Devins se habían conocido por medio de esta plataforma un par de meses atrás y habían tenido contacto cara a cara desde entonces.

Image caption Una frase del grupo de rock Hollywood Undead fue utilizada por Andrew Clark en sus redes sociales.

Ese sábado, Clark había llevado a Devins en su vehículo desde la ciudad de Utica, donde ella vivía, hasta Nueva York para asistir al concierto de la cantante canadiense Nicole Dollanganger.

Las autoridades señalaron que creen que, en el camino de regreso a Utica, la pareja tuvo una fuerte discusión por celos -posiblemente porque ella habría besado a otro hombre durante el concierto- y como consecuencia de ello él habría atacado a Devins con un cuchillo hasta causarle la muerte.

La policía local explicó que el sospechoso había compartido una imagen aún más explícita del cuerpo de Devins en Discord, una plataforma de mensajería muy utilizada por los gamers.

Esa mostraba las heridas que Clark le habría causado en el cuello y que finalmente le habrían provocado la muerte a la joven.

Las tomas de pantalla de la foto -que ya fueron borradas en Discord- muestran que el joven compartió la imagen hacia las 6:00 am hora local.

Los amigos de Davins que vieron la imagen comenzaron a indagar, bastante preocupados, si la foto era real, mientras que Clark continuaba publicado contenido agresivo y frases ofensivas hacia los otros usuarios.

Los miembros del chat comenzaron a tomar pantallazos de las fotos y las frases y alertaron a otros usuarios no solo en Discord sino también en Snapchat.

Hacia las 7:20, la policía de Utica señaló que recibió "numerosas" llamadas, algunas desde otros estados de EE.UU., sobre las perturbadoras publicaciones.

De hecho, las autoridades también señalaron que Clark los llamó e hizo "afirmaciones incriminatorias" sobre sus actos.

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Image caption Bianca Devins era muy activa en redes sociales. Las autoridades señalan que pudo haber conocido a Andrew Clark, el hombre sospechoso de haberla asesinado, en Instagram.

Cuando un agente, tras rastrear su llamada, lo encontró en un área boscosa, Clark comenzó a darse puñaladas en el cuello, mientras se tomaba fotos y publicaba esas imágenes en internet.

Después de un forcejeo, el policía logró arrestar a Clark y trasladarlo a un hospital.

Un día después, tras una cirugía de emergencia, fue acusado por el asesinato de Bianca.

Cómo se propagaron las noticias y las fotos de Bianca

Hasta ahora, Instagram no ha confirmado cuándo recibió los primeros reportes sobre las violentas imágenes que había publicado Clark, en modo público.

Lo cierto es que el domingo comenzó a propagarse la imagen por otras redes más allá de los círculos de amigos de Bianca, y generalmente acompañada de información errónea o incompleta.

Por la tarde de ese domingo, la imagen llegó a Twitter, donde también fue ampliamente compartida. Otros usuarios en la red rogaron que se evitara consumir este contenido y reportaron a los usuarios que habían compartido la imagen.

Varios usuarios dejaron claro que habían reportado lo publicado por Clark en Instagram, pero sus quejas habían sido rechazadas porque supuestamente no violaba los términos y condiciones de esa red social.

Cuando la BBC consultó a Instagram sobre este tema, la empresa indicó que no sabía cuánto tiempo había estado en línea la publicación original de Clark, pero las capturas de pantalla sugieren que estuvo disponible por más de 20 horas.

Derechos de autor de la imagen Utica Observer-Dispatch
Image caption Varias personas hicieron vigilia en honor a la joven adolescente.

James Densley, profesor de justicia penal en Minnesota, señala que este tipo de violencia pública entraña el riesgo de generar un trauma secundario a las personas que la visualizan, a la vez que revictimiza a Bianca Devins.

"Solemos desear que las personas descansen en paz. Pues ella no lo puede hacer, porque está viviendo esta especie de infamia virtual perpetua cada vez que su foto es compartida", explicó Densley.

Las primeras personas en discutir sobre el asesinato fueron usuarios en la plataforma 4chan, una red con poca moderación donde los usuarios pueden publicar de forma anónima.

Tanto 4chan como el sitio más extremo 8chan se han hecho notorios en los últimos años por la retórica cada vez más radical utilizada por algunos de sus usuarios y sus vínculos con una serie de ataques violentos y letales.

Por ejemplo, antes de los ataques en dos mezquitas de Christchurch en marzo de este año, en los que murieron 51 personas, el manifiesto del presunto agresor fue publicado en 8chan.

Él mismo transmitió, mediante Facebook Live, el tiroteo. Y antes de la masacre mandó un mensaje: "Suscríbete a PewDiePie", en referencia a una popular cuenta de YouTube.

Ese mismo mensaje irónico fue usado por Clark luego de publicar fotos de la muerte de Devins en la red Discord.

Para Robert Evans, periodista especializado en extremismo en internet, este mensaje y otros comentarios que habría realizado el sospechoso hacen eco del lenguaje violento que se usa en estas comunidades radicales en línea.

Tanto el sospechoso como Devins habían usado 4chan en el pasado. De hecho, ese domingo usuarios en este foro celebraron "otro asesinato 4chan" y discutieron la muerte de Bianca en términos ofensivos y misóginos, además de convertir las imágenes de su cuerpo en memes.

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Image caption La gente ha utilizado también el hashtag #RIPBianca para compartir contenido positivo sobre la joven.

Evans señala que las imágenes violentas y ese tipo de lenguaje eran "extremadamente comunes" en dichas plataformas.

Y compara la forma en que los jóvenes se radicalizan en estos sitios en línea con lo que ocurre con los grupos radicales que buscan nuevos militantes.

"Todo lo que tienes que hacer es disparar propaganda con la esperanza de que, un par de veces al año, alguien tendrá el suficiente odio y nivel de compromiso como para efectivamente pasar a la acción", le dijo Evans a la BBC.

Y cree que las autoridades deben tomar con más seriedad la radicalización que se da en estos espacios virtuales.

"No creo que Estado Islámico pueda meter su discurso y proliferar en 8chan", dijo Evans.

"Pero al mismo tiempo, internet es lo que es. Y no sé cómo se puede ejercer la autoridad en cada rincón oscuro de la red. Este es un problema grande, propio del siglo XXI, y uno que no sabemos a ciencia cierta cómo se resuelve".

Para Densley, estos lugares se han convertido en espacios donde las "almas perdidas" pueden congregarse.

"Sus maneras de pensar en una sociedad políticamente correcta son muy ofensivas. Pero esto es como un salón de ecos, donde alguien habla y los otros amplifican su mensaje", explicó.

Para el lunes 15 de julio, cuando la policía confirmó que las imágenes de Devins eran reales, el caso había pasado de los rincones de internet a las redes sociales más conocidas.

Por horas el hashtag #RIPBianca fue tendencia en EE.UU.

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Image caption El número de seguidores en Instagram se ha multiplicado.

A medida que la historia se difundía, algunos inevitablemente intentaron buscar las cuentas donde se habían publicado originalmente las fotos.

Con esta publicidad, la cuenta de Devins en Instagram comenzó a acumular seguidores.

La adolescente tenía una vida en internet muy activa, pero algunos portales de noticias exageraron notoriamente su alcance y número de sus seguidores.

Algunos comenzaron a llamarla "influencer" de Instagram o a usar un término despectivo como es "e-girl" (chica electrónica) para describirla.

En realidad, Bianca tenía cerca de 2.000 seguidores en Instagram antes de que la noticia de su muerte surcara los medios. Pero en menos de una semana ese número ha superado los 160.000.

La cuenta de Clark también atrajo cierta atención.

Aunque su perfil había sido editado para reflejar sus deseos suicidas durante el ataque, Instagram no desactivó la cuenta hasta que la policía confirmó su identidad el lunes 15 de julio, más de un día después del asesinato.

Para ese entonces, sus seguidores se habían multiplicado y tenía miles de mensajes en sus publicaciones.

Pero eso no fue todo: algunos aprovecharon para capitalizar el asesinato de Devins y armaron una estrategia para ganar seguidores.

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Image caption Una de las tantas selfies que Bianca Devins compartió en sus redes sociales.

Se podían leer comentarios como: "¡SÍGANME Y ENVÍEN UN MENSAJE DIRECTO! Para tener el video completo y las fotos".

Docenas de usuarios prometían mostrar las imágenes del cuerpo de Devins en sus cuentas privadas.

Otros engañaban a la gente para que viera memes crueles o incluso trataban de vender algún producto.

También hubo quienes cambiaron sus nombres de usuarios o crearon nuevas cuentas con nombres similares a los de la víctima y el victimario, para así atraer seguidores entre quienes estaban en la búsqueda de las imágenes.

Una persona detrás de una de estas "nuevas cuentas" respondió que había cambiado su nombre por curiosidad, pero que se sentía "un poco culpable por la víctima y su familia".

Otro usuario que esta vez emuló el nombre del sospechoso le dijo a la BBC que lo había hecho por lograr "influencia de las redes sociales".

"La gente hace lo que sea por ganar popularidad y seguidores", explicó.

Para el martes, ese usuario afirmaba haber acumulado más de 1.000 solicitudes de seguidores e incluso consideró la posibilidad de solicitar pagos en línea a cambio de las imágenes.

Instagram le dijo a la BBC que estaba revisando los hashtags y las cuentas que supuestamente estaban compartiendo el material. Al momento de publicar esta nota, la mayoría de esas cuentas habían sido removidas.

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Image caption La madre de Devins, dijo que estaba "devastada por perder su mejor amiga".

Los problemas que afrontan las redes sociales

Para Densley, casos como el de Bianca exponen las "extrañas estructuras de incentivos" que existen en las redes sociales que usamos todos los días.

"Toda la iniciativa está construida en el número de 'Me Gusta', retuits, amigos y seguidores que puedas acumular", señaló. Y la gente que causa violencia en internet ve el valor que eso trae en sus cuentas.

Y señaló que aquellos que observan contenido violento se enfrentan a un dilema: "¿Lo reporto?, ¿lo ignoro y pretendo que nunca lo vi?, ¿o lo capturo y yo soy el que comparto ese contenido?"

La proliferación de fotos de Devins ha renovado el escrutinio en la forma en que las redes sociales establecen sus controles día tras día, cuando han pasado solo cuatro meses desde que esas mismas redes reconocieron públicamente que habían tenido problemas para contener la propagación del gráfico video de la masacre de Christchurch.

Sitios como Instagram, Twitter y Facebook tienen moderadores humanos de contenido, pero confían en su tecnología de inteligencia artificial para apoyar a esos moderadores.

Y por el gran número de usuarios que tienen -por ejemplo, Instagram tiene mil millones de usuarios por mes-, lo convierte en un reto abrumador.

"Usan una técnica llamada hashing, que básicamente crea una huella digital para cada video o imagen", dijo la periodista de tecnología de la BBC Zoe Kleinman.

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Image caption La joven se había graduado recientemente del bachillerato.

"Eso significa que cualquier cosa que contenga esa huella digital va a ser marcada y removida. O incluso bloqueada antes de ser subida en la red. Pero solo funciona si se sube o se comparte el contenido completo. Si se corta o edita, la huella se rompe y resulta más difícil de identificar", añadió.

El caso de Devins, que ocurre justo después de Christchurch, no hizo mucho por aliviar la presión que existe sobre las redes sociales por parte de algunos gobiernos.

Australia y Reino Unido anunciaron nuevas medidas, por las que compañías como Facebook o Snapchat podrían afrontar multas o incluso cargos penales si no logran afinar la moderación de sus contenidos.

En lo que va del año, los ejecutivos de Facebook han adoptado nuevas restricciones en su servicio de Facebook Live. Por su parte, Instagram lanzó una iniciativa contra el bullying y una ofensiva contra los contenidos que promueven la autolesión tras el suicidio de una adolescente británica.

Pero a pesar de los esfuerzos y el compromiso, la BBC logró hallar, una semana después del asesinato, fotos explícitas de la muerte de Devins en Twitter.

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Image caption El hashtag que se creó para combatir la propagación de las fotos de Devins fue #PinkForBianca

Muchos usuarios repudiaron el uso de las fotos. La madrastra de Devins envió un mensaje muy fuerte en varias redes sociales.

"Siempre se me van a venir esas fotos a la cabeza, cada vez que piense en ella. Cuando cierre los ojos, esas imágenes me van a perserguir", publicó.

Varios usuarios en internet crearon imágenes positivas con los colores pastel que usaba Devins en sus publicaciones.

"Ver esas imágenes en internet me rompió el corazón. Quiero hacer lo que sea para protegerla, a ella y a su familia", le dijo a la BBC Taylor, una de las adolescentes que creó una serie de imágenes similares a las que publicaba Devins para rendirle homenaje.

También se creó el hashtag #PinkForBianca, que incluso impulsar a madre de la adolescente.

La madre de Devins publicó un comunicado el pasado miércoles, en el que expresa: "Mi corazón está destrozado. He perdido a mi mejor amiga. Siempre vamos a recordar su hermosa sonrisa. Su espíritu nos fortalecerá y vivirá en nosotros para siempre".

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