Cómo "Gran Hermano" le falló a la concursante Carlota Prado en un presunto caso de abuso sexual en España

Carlota Prado en noviembre de 2017.
Image caption Carlota pidió en repetidas ocasiones a los productores de "Gran Hermano" España que detuvieran el video que mostraba el presunto abuso sexual en noviembre de 2017.

Carlota Prado niega lentamente con la cabeza, incrédula, con las manos sobre su cara llena de lágrimas, pero dejando espacio para que sus ojos atormentados sigan mirando.

La joven concursante ha sido llamada al "confesionario" de la casa del concurso "Gran Hermano", el lugar donde los participantes se comunican con una voz en off -un productor del programa- a la que llaman "Súper".

No tiene idea de que le van a mostrar las imágenes en las que se ve que fue sometida a un presunto abuso sexual en la casa, que ahora está siendo objeto de una investigación penal.

"Por favor, Súper, para ya, por favor, para ya", ruega Prado, mientras en la pantalla del confesionario se reproduce lo que sucedió la noche anterior en su cama.

La escena fue grabada hace dos años por Zeppelin, la productora que hace el concurso de telerrealidad en España, pero nunca fue emitida en el programa "Gran Hermano Revolution".

En otro clip del video, obtenido por el diario digital El Confidencial, Prado se gira dos veces antes de sollozar y pide un medicamento para ayudarla a relajarse. "Tengo el corazón a mil", dice ella.

Fue el sábado 4 de noviembre de 2017. La noche anterior, los concursantes de Gran Hermano habían disfrutado de una fiesta en la que había abundante alcohol.

José María López, con quien Prado mantenía una relación en el programa, la ayudó a irse a la cama.

Cuando López se movió para iniciar un contacto íntimo, ella respondió "No, no puedo" y luego se desplomó en su cama. López está acusado de penetrarla mientras dormía en un presunto asalto que duró cinco minutos.

Él negó haber abusado sexualmente de Prado. En España, el cargo de abuso sexual se aplica en los casos en que un hombre tiene relaciones sexuales no consensuadas con una mujer, pero no usa la violencia ni la intimidación.

Derechos de autor de la imagen Gran Hermano Revolution
Image caption Carlota Prado mantuvo una relación con José María López durante el programa.

Al día siguiente, los dos desayunaron juntos. López le dijo a Prado que la había "cuidado" porque había bebido demasiado la noche anterior.

Luego, después del mediodía, los acontecimientos dieron un giro y se corrió la voz de que López había sido expulsado de la casa por "conducta intolerable".

Aún sin saber lo ocurrido, Prado fue llamada al confesionario para presenciar la presunta agresión sexual cometida sobre ella.

Atrapada en el confesionario de "Gran Hermano"

Esta es la conversación entre Carlota y el Súper después de que le mostraran las imágenes de lo que había sucedido, según el video publicado por El Confidencial.

Carlota: ¿Esto lo va a ver la gente? (el Súper promete que las imágenes no se mostrarán ni compartirán de ninguna manera). ¿Dónde esta él?

Súper: José María ha sido expulsado ya definitivamente, Carlota.

Carlota: Entonces, ni siquiera puedo tener una conversación con él, ¿no?

Súper: No. Carlota, queremos que sepas que la organización no aprueba este tipo de comportamiento.

Carlota: No lo comparto ni yo, ¿cómo lo voy a compartir? Lo que me parece injusto es que no pueda hablar con él, porque no me ha dicho nada. Bueno, vosotros sabéis que no me lo ha contado, lo sabéis perfectamente.

Súper: Queremos que sepas que tienes todo nuestro apoyo psicológico, familiar.

Carlota: No quiero hablar con un psicólogo. Quiero hablar con mis amigos ahí afuera (en el concurso). Y necesito que me aseguren que esto no se transmitirá porque obviamente voy a hablar de todo esto.

El Súper rechaza su petición sobre sus compañeros.

Súper: Carlota, por ti y por José María, esto no debería salir de esta sala.

Carlota suplica que la dejen salir del confesionario, pero la puerta solo se abre cuando un productor ejecutivo y un psicólogo entran para sacarla del programa y llevarla a un hotel cercano.

Pero, en una casa llena de cámaras y donde los concursantes están bajo observación constante, ¿por qué nadie pareció ver el presunto abuso en ese momento?

O, si lo hicieron, ¿por qué no se tomaron medidas? ¿Y por qué se tomó la decisión de enfrentar a la víctima desprevenida, sola en el confesionario, con las imágenes de la presunta agresión?

Fuentes de Zeppelin le admitieron a la BBC que se cometieron errores, indicando que, aunque había sospechas sobre el comportamiento de López, también había dudas sobre lo que estaba sucediendo porque se traba de una pareja.

Después de varios minutos, explicaron las fuentes, el productor de guardia dijo una palabra clave a través del altavoz en la casa para que López dejara de hacer lo que estaba haciendo.

El reporte del equipo nocturno sobre lo sucedido fue considerado por los productores ejecutivos a la mañana siguiente, cuando se tomó la decisión de expulsar a López.

Los productores de Zeppelin enfatizan que Prado recibió apoyo psicológico y fue llevada a un hotel para que pudiera procesar lo que le habían mostrado en un entorno protegido.

Los representantes de la productora informaron a la policía sobre el presunto abuso, pero Prado optó por no ratificar la denuncia en ese momento y regresó a la casa de "Gran Hermano" cinco días después.

En una declaración este miércoles, Zeppelin dijo que reforzaría la capacidad de sus equipos para lidiar con "cualquier situación en la que se abusa de los derechos". También anunció una prohibición del alcohol en futuras producciones del reality.

Endemol Shine Group, la compañía detrás del formato "Gran Hermano", dijo en un comunicado a la BBC que se siguieron los protocolos establecidos para tales sucesos después de que "el equipo de producción del turno de noche sospechara de un incidente y lo transmitiera a los productores ejecutivos del programa".

Sobre la filmación del presunto abuso, Endemol indicó que las imágenes no fueron consideradas para ser emitidas, y agregó que las cintas fueron encriptadas y entregadas a la policía después de que la concursante decidiera denunciar lo ocurrido en 2018.

"Nos gustaría enfatizar que nunca se filmaron imágenes con la intención de transmitirlas. Sin embargo, en retrospectiva, lamentamos que la conversación donde se informó a Carlota tuviera lugar en el ambiente del confesionario", dijo la compañía.

Las revelaciones sobre el trato a la concursante llevaron a varias empresas a retirar sus acuerdos publicitarios con "Gran Hermano" en España la semana pasada.

"Los productores deberían ser investigados por el incumplimiento de su deber de rescatar a la víctima, lo cual es un delito", dice Beatriz Gimeno, diputada regional de Madrid por el partido de izquierdas Podemos.

Gimeno sospecha que los productores no lograron poner a la víctima por encima del entretenimiento cuando la obligaron a ver en video el presunto abuso. "Pensaron en el programa en sí. Los productores parecen pensar que si algo está en la televisión, no es real. Pero lo que sucedió aquí es claramente real".

La política argumenta que los reality shows se están escabullendo en cuanto al comportamiento abusivo que ocurre durante su emisión, aparentemente cosechando beneficios de la impunidad mientras el público recibe una fuerte dosis de abuso, insultos y discursos de odio. "Parece que todo se puede decir y hacer en televisión, incluidas las cosas que en la calle serían un crimen".

Image caption Desde que se reveló lo sucedido, "Gran Hermano" perdió varios anunciantes.

Para Elena Hermo, psicóloga de Adavas, una ONG que ayuda a mujeres víctimas de violencia sexual y de género, el programa es doblemente culpable. Primero, por no entender que Prado fue víctima de un posible asalto, y luego por enfrentarla al video sin siquiera consultarlo con ella de antemano.

"Hay una doble victimización porque no solo se entera... sino que la forma en la que lo hace es pública. Independientemente de que no se haya transmitido, fue filmada cuando se enteró frente a todos los trabajadores y el personal que hacen el show".

En octubre, el juez que investigaba el caso concluyó que había pruebas de que López podría haber cometido un delito de abuso sexual y ahora está pendiente de juicio.

José María López lo niega y su abogado, Antonio Madrid, dijo que no hay evidencia de ningún delito. "José María pasó la noche cuidando a Carlota cuando se dio cuenta de que estaba borracha", dijo el abogado a El Confidencial.

Prado publicó un video en su cuenta de Instagram esta semana agradeciéndole a la gente que la apoyó en una campaña en las redes sociales bajo el hashtag #CarlotaNoEstasSola.

"Por primera vez, no me siento sola", declaró. "Y esto se convierte automáticamente en amor. Esto se convierte automáticamente en generosidad para cualquiera que esté pasando por una situación similar a la mía", dijo.

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