Sangre de grado: la defensa del padre del curandero peruano preso en Rusia tras importar el medicamento tradicional

Daniel Díaz Strukov
Image caption Daniel Díaz Strukov podría recibir una condena de cadena perpetua en Rusia.

Mientras el curandero peruano-ruso-hispano Daniel Díaz Strukov está por cumplir tres años preso en Rusia tras importar sangre de grado, su familia en Perú vive un "calvario" al tratar de conseguir su libertad.

El hombre de 45 años está detenido desde marzo de 2017, cuando fue a las aduanas de ese país a recoger 11 botellas envueltas en periódicos que le había enviado un amigo de la infancia, Aristóteles Vásquez.

Las botellas contenían "sangre de grado", un medicamento tradicional que se comercial libremente en Perú.

Pero en 10 de los 11 los frascos de la "sangre", las autoridades encontraron dimetiltriptamina (DMT), una sustancia psicotrópica prohibida en Rusia, por lo que Díaz Strukov fue acusado de contrabando e intento de tráfico de drogas a gran escala y enfrenta una posible condena a cadena perpetua.

BBC Mundo habló con Sixto Díaz, padre de Díaz Strukov, y con Aristóteles Vásquez, quienes negaron que el curandero estuviera involucrado en narcotráfico o en algún negocio ilegal.

Ambos aseguraron que Díaz Strukov siempre se ha dedicado a la medicina tradicional, o curación con plantas.

¿Cómo acabó entonces metido en problemas con la justicia rusa?

Diploma de curanderismo

Díaz Strukov nació en Rusia, de padre peruano y madre rusa, pero cuando tenía 5 o 6 años, la familia se mudó a Perú. Desde que llegó, el pequeño se interesó por la cultura de los incas y cómo curaban a los enfermos, cuenta Sixto Díaz, que vive en Lima, por teléfono a BBC Mundo.

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Image caption Daniel Díaz Strukov se interesó desde muy pequeño en la medicina tradicional de los incas.

"Desde que terminó primaria, desde adolescente, le gustaban mucho las plantas y se involucró en la curación con hierbas. Tiene inclusive su diploma de haber estudiado curanderismo", añade.

"Usaba sus hierbas para curarse, alimentarse y ayudar a otras personas. Tenía sus clientes en Perú. Eran vecinos, amistades que tenían algún dolor y les decía que en lugar de tomar pastillas, mejor usaran las plantas naturales que nos dejaron los incas", recuerda Díaz, de 75 años.

Productos en la maleta

Díaz Strukov volvió a vivir a Rusia ya de adulto, pero siempre viajaba a Perú y solía quedarse un par de meses de vacaciones.

"No se puede decir que 'importaba' [productos]. Como él venía constantemente, él mismo se llevaba los productos [naturales], casi no necesitaba que nadie le mandara nada. Todo lo que llevaba, para él o para curar a otras personas, era legal siempre", dice su padre.

"Todo lo que él hacía era abierto, libre, de manera que cuando [las autoridades] fueron a su casa encontraron todo", asegura el padre, en referencia a la harina de hojas de coca y al cactus San Pedro molido que hallaron en la vivienda de su hijo luego de que le decomisaron la "sangre".

"Si le faltaba algo, le escribía a sus amigos para que se lo mandaran o inclusive a nosotros mismos, sus padres", dice.

Una de estas excepciones ocurrió con la sangre de grado, que Díaz Strukov usaba con frecuencia.

Image caption Las autoridades rusas encontraron DMT, una sustancia prohibida en Rusia, en las botellas de sangre de grado de Díaz Strukov.

El curandero quería esta sustancia, enviada por Aristóteles Vásquez desde Lima, para tratar en Rusia a sus pacientes con problemas hepáticos y estomacales.

La "sangre" es un medicamento tradicional amazónico conocido también como "sangre de drago" o "sangre de dragón", que se usa para curar heridas o males intestinales y estomacales.

Aristóteles Vásquez, que también es naturista, dice a BBC Mundo que ya le había enviado sangre de grado dos o tres veces a Díaz Strukov y que nunca habían tenido problemas.

"También le he mandado stevia, aceite de eucalipto, palo santo, hoja de coca. Pero básicamente sangre de grado es lo que me pedía", detalla Vásquez.

Entonces, ¿qué salió mal con el último envío?

Error

"[Tenía] años y años viajando, viniendo y yendo y viniendo, llevando y trayendo. Y nunca pasó nada. Nunca tuvo ningún problema con ningún país ni nada por el estilo", afirma Díaz sobre su hijo.

"Por eso ni me imaginé [que fueran a detenerlo], porque yo veía cómo él preparaba su maleta y llevaba sus hierbas y todo, y yo solamente le decía 'ten cuidado'", recuerda Díaz. "No vaya a ser que no les guste algo y ¿cómo vas a estar peleando? ¿quién te va a defender? Era una advertencia que cualquier padre podía hacerle a un hijo".

"Él decía 'no, papi, no te preocupes, porque yo ya sé qué cosa tengo que enseñarles, qué tengo que mostrarles'. Y siempre fue tranquilo", sostiene.

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Image caption La sangre de grado proviene del árbol "Croton lechleri", que crece en la Amazonía.

"También le decía 'entiende bien que Rusia no es el Perú, ellos tienen sus costumbres. Entonces si vas a quedarte mucho tiempo allá, anda al Ministerio de Agricultura con un documento y explica bien que necesitas llevar una serie de plantas medicinales. Identifica qué cosas estás enviando, ya ellos te dirán si se puede o no. El error de él es no haber hecho ese documento para que le expliquen qué cosa está prohibido y qué cosa no. Claro que sí [cometió un error cultural]", reconoce.

"Pero me parece que hay error de ambos lados. Nada les costó [a los rusos] explicarle que estaba transgrediendo las leyes, enseñarle la lista de plantas que no podía llevar a Rusia. Advertirle 'si usted continúa [trayendo] va a tener este problema'. Pero no hicieron eso", lamenta el padre.

Venta libre

Testigos del juicio del curandero dijeron que la sangre de grado se vende libremente en Rusia.

De hecho, el preparado puede encontrarse en algunas tiendas rusas en línea. Amazon también lo vende en Estados Unidos.

Además, varios amigos de Díaz Strukov también le dijeron al Servicio Ruso de la BBC, que informó sobre el caso, que habían llevado sangre de grado desde Perú en pequeños frascos para tratar cortes y rasguños.

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Image caption Sixto Díaz y Daniel Díaz Strukov en Moscú.

La dimetiltriptamina o DMT, la sustancia psicotrópica que hallaron en las botellas de Díaz y que lo puso en problemas, no forma parte de la "sangre de grado". Al menos no de manera natural.

La defensa de Díaz Strukov dijo que la sustancia llegó a los frascos del curandero de manera casual, porque se preparó en condiciones artesanales en la selva peruana.

La DMT, que puede encontrarse en algunas lianas y está presente en los preparados de ayahuasca, no está prohibida en Perú.

Aristóteles Vásquez y Sixto Díaz cuentan que la "sangre" que recibió Díaz Strukov la preparó Olga Mori, antigua conocida y amiga del curandero, en Pucallpa, en la selva centro este de Perú, y se la envió a Vásquez.

"Yo vacié el producto artesanal así como llegó de la selva, en unas botellas con registro sanitario, para que se pueda hacer el envío, porque sin registro sanitario no sale", dice Vásquez, que ignora cómo llegó el DMT al contenido.

"Me causa mucho desconcierto. No sé si [los rusos] lo habrán puesto adrede, porque yo no trabajo con extraños en la selva. Los conozco hace mucho años, también son curanderos", añade.

"Lo que escuché es que encontraron DMT en porciones ínfimas, imposible que cause adicción. Lo que podría haber pasado es que en los mismos recipientes [de la sangre] hayan preparado otras sustancias que contengan DMT, pero son rezagos, residuos, no es droga, lo pueden corroborar", asegura Vásquez.

"Me han interrogado en la Fiscalía, no ha habido ningún problema, he dado mis datos de dónde vivo, mi celular, si quieren averiguar cualquier cosa, pueden venir", agrega. "No sé cómo ayudar a Daniel, yo estoy acá...".

BBC Mundo pidió a la Fiscalía de Perú información sobre la diligencias que han realizado como parte de este caso, pero hasta el cierre no recibió respuesta.

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Image caption Daniel Díaz Strukov también tiene nacionalidad española.

Por estos motivos, el padre de Díaz Strukov se muestra aún incrédulo ante la situación legal de su hijo.

"Nos sorprende mucho que, siendo Daniel un estudioso de las plantas peruanas, que son legado de los incas, esté detenido por una cosa tan absurda que nada tiene que ver con narcóticos. Todas son plantas naturales", dice el padre del imputado.

Camuflaje

Sin embargo, el comandante general retirado Alexander Yanevsky dijo al Servicio Ruso de la BBC que no está completamente convencido de que todos los casos sean errores inocentes.

"Hipotéticamente, [en casos de contrabando de DMT] hay algún tipo de intención maliciosa, hay alguna banda que organiza el canal de entrega. Y este canal debe enmascararse de alguna manera", comentó. "¿Y cómo enmascararlo? Pues en preparados tradicionales a los que se le inyecta la sustancia narcótica", explicó.

En el posible esquema descrito por Yanevsky, una vez que las sustancias llegan a Rusia, los supuestos criminales las separan, las concentran y luego las distribuyen entre los consumidores.

Sin embargo, Sixto Díaz, padre del curandero, cree que las autoridades rusas exageraron las cantidades de las sustancias que encontraron y que hacen acusaciones absurdas contra su hijo.

"No tienen laboratorios, expertos suficientes, no estudian bien las plantas y con decir que tienen narcóticos, ya tienen tres años sin juzgarlo, porque no hay nada. No tienen pruebas. No es justo", denuncia.

"Ese es el calvario, el sufrimiento que tenemos, sobre todo mi esposa y yo, los padres. Y toda la familia. Amistades luchando contra esa injusticia que realmente asombra", reclama.

"Cómo pueden acusar [a mi hijo] de contrabando cuando el paquete fue enviado de un correo de Perú y fue recibido en Moscú, también en el correo. El contrabando es cuando no se pagan impuestos o entra ilegalmente. No vas a acusar de contrabando a un niño, discúlpeme, porque mi hijo para mí todavía es un niño, que lleva para sus necesidades y que es amante de la curación con plantas", lamenta.

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