El enrevesado debate sobre educación y sexualidad que estalló en Colombia

Derechos de autor de la imagen UNFPA Colombia
Image caption Fragmento de la portada del manual producido por agencias de Naciones Unidas.

"Rescatando los principios de la familia". Con eslóganes como ese se desarrollaron este miércoles marchas en diferentes ciudades de Colombia; los organizadores dicen que su intención es defender la educación libre y basada en principios morales; pero, ¿defenderla de qué?

Un correo electrónico de la oficina de la senadora Thania Vega de Plazas, del derechista partido Centro Democrático, lo explica de la siguiente manera:

"Resulta altamente peligroso para la esencia de la familia como núcleo de la vida en sociedad, que a través de políticas públicas provenientes del Ministerio de Educación, bajo terminología disfrazada como 'identidad de género', se pretenda adoctrinar a estudiantes de colegios con la falsa premisa que la identidad sexual proviene de una construcción social".

La Iglesia católica respaldó las marchas de este miércoles.

En un comunicado la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) felicitó a aquellos que manifestaron "su preocupación por la implantación de la ideología de género en la revisión de los manuales de convivencia".

Derechos de autor de la imagen Conferencia Episcopal de Colombia
Image caption Los obsipos respaldaron las marchas de este miércoles.

Explicó que, de acuerdo a su definición, la ideología de género afirma que no se nace hombre o mujer, sino que la identidad sexual es fruto de una construcción cultural.

Para la Iglesia esto entra en contradicción con la noción de que se nace hombre o se nace mujer, tanto en términos de sexo como de género.

Imágenes falsas

En los últimos días se difundieron en Colombia, a través de redes sociales y apps de mensajería como Whatsapp, imágenes de supuestos materiales oficiales de educación sexual que, por ejemplo, incluían ilustraciones de parejas del mismo sexo en la cama.

"Queremos denunciar que estas imágenes fueron extraídas de Internet con la clara intención de manipular y engañar a las familias y corresponden a una novela gráfica para adultos publicada en Bélgica, también a productos desarrollados en Argentina y Chile, que jamás ha utilizado el Ministerio", dijo la ministra de Educación, Gina Parody.

Derechos de autor de la imagen Ministerio de Educación de Colombia
Image caption Algunos creen que toda la polémica tiene por fin atacar a la ministra de Educación Gina Parody, algo que ella no descarta.

Aclaró que su cartera no envió ni repartió ninguna cartilla sobre orientación sexual.

"Es todo una invención y una campaña de manipulación masiva, que lo único que ha hecho es desinformar a los padres", le dijo Parody a BBC Mundo.

El folleto de la discordia

El material que sí existe, y del que habla el correo de la senadora Vega, se llama "Ambientes escolares libres de discriminación", y lleva los logotipos de tres organismos de Naciones Unidas (Unicef, UNFPA y PNUD) y del Ministerio de Educación.

Mediante un comunicado conjunto, las tres agencias indicaron: "Es un documento técnico, que fue compartido en las páginas web oficiales de las agencias de la ONU por efectos de transparencia, sin haber sido aún publicado y difundido oficialmente por el Ministerio de Educación Nacional, puesto que es un documento en construcción".

"No es un documento que se va a repartir en los colegios", señaló Parody a BBC Mundo.

Las agencias internacionales explicaron también que no es ni un lineamiento ni manual de convivencia distribuido en colegios de manera oficial. La producción del manual forma parte de un convenio más alto de cooperación entre esas agencias y el gobierno colombiano.

En ese marco, las agencias acordaron colaborar en el cumplimiento de una sentencia de la Corte Constitucional de Colombia, que obliga al Ministerio de Educación a hacer una revisión de los manuales de convivencia escolares del país.

El suicidio de Sergio Urrego

La decisión de la Corte, de 2015, fue tomada en función del caso de Sergio Urrego, un adolescente de 16 años que en 2014 se suicidó agobiado por la discriminación que sufría en la escuela por su identidad sexual (mantenía una relación con otro muchacho).

La sentencia conmina al Ministerio de Educación a revisar los manuales de convivencia de las escuelas de todo el país, para impedir que se repitan casos semejantes.

Derechos de autor de la imagen Semana
Image caption El suicidio de Sergio Urrego llevó a que la Corte Constitucional exigiera al Ministerio de Educación la revisión de los manuales de convivencia de las escuelas.

Se trató de una de tantas decisiones de la Corte Constitucional de Colombia emitida pese a que ya una norma de 2013 llamaba a modificar los manuales de convivencia para prevenir actos de discriminación de cualquier tipo, incluso por motivos de género o identidad sexual.

Pero el suicidio de Urrego dio cuenta de que no se había implementado ese cambio y llevó a que terminara interviniendo la Corte.

Manuales

El desarrollo del folleto de las agencias de la ONU, así como el de un cuestionario que las secretarías de Educación regionales presentaron a los rectores de los colegios para identificar posibles problemas en sus manuales de convivencia, forman parte de la iniciativa del Ministerio para dar respuesta a la exigencia de la Corte.

La ONG Colombia Diversa, dedicada a la defensa de los derechos de personas LGTBI y que participó de la elaboración del cuestionario que se distribuyó entre los rectores de las escuelas, aclaró que ese documento no contiene lineamientos sino que sirve de orientación para que cada comunidad escolar establezca su propio manual de convivencia (como lo dispone la normativa).

Un manual, que de acuerdo a la legislación colombiana, tiene que prevenir que ocurran actos de discriminación en el ámbito escolar.

La Iglesia no lo ve así.

"Lamentamos que la Corte Constitucional, y ahora el Ministerio de Educación, estén abusando del derecho para promover la ideología de género en los más variados ámbitos de nuestra sociedad", dijo la Conferencia Episcopal.

Otros creen que en el fondo toda la polémica consiste en un ataque personal contra la ministra Parody –quien es lesbiana–, algo que ella tampoco descarta.