Río 2016: la entrenadora de 74 años que transformó a Wayde van Niekerk en el nuevo fenómeno del atletismo mundial

El velocista sudafricano Wayde van Niekerk (derecha) junto a su entrenadora, Ans Botha (centro). Derechos de autor de la imagen Instagram

La mujer de pelo como la nieve que posa sonriente junto a Wayde van Niekerk, el nuevo fenómeno del atletismo mundial, no es su abuela.

Tampoco se trata de una aficionada que logró una fotografía abrazada a su atleta favorito.

La señora de rostro afable es Ans Botha, la entrenadora que transformó a Van Niekerk, el velocista sudafricano que este domingo rompió en los 400 metros el récord que el estadounidense Michael Johnson había ostentado durante 17 años.

Derechos de autor de la imagen Sidwell Guduka
Image caption La entrenadora Ans Botha, a quien sus alumnos llaman "Tannie Ans" (tía Ans), se fijó en Van Niekerk en 2010

"Lo masacró", exclamó el propio Johnson al ver la actuación de Van Niekerk en las Olimpiadas de Río 2016.

"Empezó tan rápido… Nunca había visto nada igual en los 200 y en los 400 metros", dijo Johnson.

El velocista de 24 años llegó a meta en 43,03 segundos, y con ello superó la plusmarca mundial de 43,18 segundos del estadounidense.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Van Niekerk corrió los 400 metros en 43,03 segundos, pulverizando así el récord de Michael Johnson.

"Van Niekerk es tan joven… ¿Qué más puede hacer? ¿Podría bajar de los 43 segundos? Es algo que en su día pensé que podía hacer, pero que nunca logré", se preguntaba Johnson.

"Usain Bolt se retirará pronto, así que élpodría ser la siguiente estrella de este deporte", dijo.

El futuro

Botha, por su parte, había visto ese potencial hace años.

La entrenadora, a quien sus alumnos llaman "Tannie Ans" (tía Ans), se fijó en Van Niekerk en 2010, durante el Campeonato Mundial Juvenilde Moncton, Canadá, cuando el entonces estudiante de bachillerato quedó cuarto en la final de los 200 metros.

Y volvieron a encontrarse en 2012, cuando Van Niekerk llegó a la Universidad del Estado Libre de Sudáfrica para estudiar marketing.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Wayde van Niekerk se colgó la medalla de oro en Río 2016.

Botha, quien en su día fue también velocista, era allí la entrenadora jefa del equipo de atletismo.

"Me reuní con sus padres y trazamos un plan", le contó la entrenadora a City Press, un diario que se publica en inglés en Sudáfrica.

Botha tenía claro que no quería forzar al atleta más allá de las posibilidades de su cuerpo, por lo que en los primeros tres meses de entrenamiento se enfocó en reforzar su musculatura y rehabilitar las lesiones antiguas.

También decidió que lo suyo no eran los 200 metros, sino los 400.

Y su plan pronto empezó a dar frutos.

Triunfando juntos

Bajo su tutela, en abril de 2013 Van Niekerk se agenció el primer puesto de los 400 metros en el campeonato sudafricano con marca de 45,99 segundos.

Y a eso le seguirían triunfos internacionales, como el del campeonato mundial de ese mismo año o la medalla de plata que obtendría en los Juegos de la Mancomunidad de 2014.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Fue Ans Botha la que decidió que Van Niekerk (en la calle de la derecha, la octava) tenía más potencial para los 400 metros que para los 200, distancia en la que competía cuando lo conoció en 2010.

Aquellos fueron también para Botha sus primeros grandes logros como entrenadora.

Y es que antes de que Van Niekerk empezara a sonar en el deporte mundial, lo máximo que habían ganado sus atletas era la medalla de plata y de bronce en los Juegos Estudiantiles.

Pero eso no la amedrentó. Aunque sí era consciente de la responsabilidad de entrenar a Van Niekerk, reconoció al City Press.

"No diría que tuve miedo, pero sí que sentí la gran responsabilidad de explotar todo el potencial de este atleta", declaró al medio.

Y le explicó después en qué consiste su técnica: "Lo único que hago es robar ideas de entrenamiento".

"Si veo que algo puede funcionar con mis atletas, trato de implementarlo", dijo.

Y eso pretende seguir haciendo, pues no se plantea todavía el retiro.

Con cinco décadas como entrenadora a sus espaldas, sigue sintiendo "mucha pasión" por el oficio, incluso a los 74 años.

Temas relacionados

Contenido relacionado