Olimpiadas de Río 2016: la policía de Brasil afirma que nadadores de EE.UU. inventaron un asalto porque provocaron daños en una gasolinera

Jack Conger y Gunnar Bentz acuden a la policía. Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Los nadadores Jack Conger y Gunnar Bentz fueron entrevistados por la policía que investiga el supuesto robo del que fueron víctimas.

Los nadadores olímpicos de EE.UU. que denunciaron un asalto a punta de pistola en Río de Janeiro inventaron la historia para cubrir los daños que causaron a una puerta de una gasolinera, según dijeron fuentes de la policía a la BBC.

"Lo que la policía puede afirmar es que no hubo ningún robo. No hubo víctimas de algún delito, como ellos decían", aseguró Fernando Veloso, director de la policía civil de Río de Janeiro.

"No hubo en realidad un robo, pero de hecho sí una gran confusión", explicó en una rueda de prensa este jueves.

Hasta ahora la versión de la policía no ha sido reconocida por los nadadores y uno de ellos, el 12 veces medallista olímpico Ryan Lochte, reiteró el miércoles en una entrevista que fue robado, aunque cambiando detalles de su relato.

Ryan Lochte regresó a Estados Unidos el lunes.

A Gunnar Bentz y Jack Conger se les impidió regresar a su país el miércoles de noche y fueron retenidos más de cuatro horas en el aeropuerto de Río por la policía para luego ser interrogados.

Pero al menos "uno de los nadadores confirmó la versión (de la policía)", expuso Veloso sin identificarlo.

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Image caption Gunnar Bentz es uno de los nadadores que no pudo abandonar Brasil.

La versión policial

De acuerdo con la investigación, la madrugada del domingo los nadadores salieron de una fiesta y tomaron un taxi para regresar a la Villa Olímpica.

En el camino, pidieron hacer una parada al baño de una estación de gasolina donde "deliberadamente uno o más de ellos dañaron la puerta del baño".

Según la misma versión, entonces los nadadores quisieron abandonar el lugar, pero los empleados llamaron a la policía para que los atletas pagaran por los daños, lo cual en principio rechazaban.

Un testigo se ofreció como intérprete y después de discutir, los atletas pagaron con un billete de 20 dólares y con otro de 100 reales brasileños.

Luego llegaron los guardias de seguridad. Debido a que uno de los nadadores, cuyo nombre se reservó Veloso, "estaba muy agresivo", uno de los guardias les apuntó con su arma.

"No hubo ninguna clase de violencia en contra de los atletas. Ni física ni verbal. No es verdad que hayan sufrido ningún tipo de violencia", explicó el jefe de policía.

Las autoridades hicieron público un video con imágenes del incidente en la gasolinera que parece confirmar la versión oficial.

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Image caption Lochte es una de las estrellas de la natación de EE.UU.

La versión de los nadadores

El episodio se ha vuelto uno de los mayores escándalos de las Olimpiadas de Río 2016 y al surgir la noticia del asalto el fin de semana causó nuevos cuestionamientos sobre la seguridad del megaevento.

Pero a medida que crecen las dudas sobre la veracidad de los hechos denunciados por los estadounidenses, aumentan las críticas en las redes sociales a los nadadores.

La retención de Bentz y Conger por parte de la policía se produjo horas después de que una jueza ordenara retirar los pasaportes a los atletas, señalando incongruencias en el relato del asalto.

El miércoles, la policía local llegó a la Villa Olímpica para cumplir la orden y recoger nuevos testimonios de los nadadores estadounidenses.

Pero según Patrick Sandusky, miembro del Comité Olímpico de EE.UU., ambos habían dejado el lugar tras la competición.

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Image caption Gunnar Bentz y Jack Conger saliendo de la estación de policía del aeropuerto de Río.

Lochte y Feigen relataron que fueron asaltados en la madrugada del domingo, al salir de una fiesta en un recinto privado de una zona acomodada de Río, después de haber bebido alcohol.

Lochte, que ganó una medalla de oro en el relevo de 4x200m libre masculino en Río, sostuvo que su taxi fue detenido por asaltantes en otro vehículo.

"Esos tipos salieron con una placa policial, sin luces, nada", declaró a la cadena NBC el mismo domingo. "Sacaron sus armas, le dijeron a los otros nadadores que bajaran al suelo".

Afirmó que los ladrones se quedaron con su cartera y su dinero, pero dejaron su celular y relojes. Los reportes indican que en la denuncia policial dijo que el efectivo robado ascendía a unos US$400.

En otra entrevista con NBC en la noche del miércoles, Lochte volvió a afirmar que fueron asaltados, pero dijo que el incidente ocurrió cuando salían de una gasolinera y les apuntaron con un arma de fuego.

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Image caption Lochte denunció haber sido víctima de un robo a mano armada.

Por su parte, Feigen había afirmado en su testimonio ante la policía que apenas un asaltante estaba armado e iba en un antiguo automóvil blanco.

A las aparentes contradicciones se sumó el miércoles un video de cámaras de la Villa Olímpica que muestra la llegada de los atletas sobre las 06:00 horas de la mañana, al menos dos horas más tarde de lo relatado, según medios brasileños.

En el video, publicado por el diario británico Daily Mail, se ve a los cuatro nadadores antes de pasar por el detector de metales, dejando pertenencias que parecen ser celulares, objetos predilectos de los asaltantes en Río. Algunos llevaban hasta relojes.

También se observa a Lochte dar un suave golpe con su credencial en la cabeza de Feigen, en un aparente gesto de broma.

Esto fue señalado por la jueza Keyla Blanc de Cnop en su decisión, ordenando retener los pasaportes de ambos atletas ante la sospecha de los fiscales de que pudo haber un delito de comunicación falsa por parte de los nadadores, indicó el diario Folha de Sao Paulo.

"Se percibe que las supuestas víctimas llegaron con sus integridades físicas y psicológicas sin quebrar", escribió la magistrada, "haciendo, inclusive, bromas unos con otros".

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