"Nunca hice una declaración falsa": la versión de uno de los nadadores de EE.UU. sobre el asalto inventado en las Olimpiadas de Río

Gunnar Bentz, Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Gunnar Bentz emitió un comunicado con lo que sucedió el domingo en la mañana.

Gunnar Bentz es uno de los cuatro nadadores del equipo de Estados Unidos involucrados en el escándalo de lo que trascendió como un "asalto a mano armada" en Río de Janeiro que, a inicios de la semana, estremeció el mundo olímpico.

Sin embargo, esta misma semana se cierra con un giro dramático de la misma historia: tras una investigación, la policía brasileña reveló que el asalto nunca ocurrió.

Fue así como el jueves y el viernes, se hicieron públicas las disculpas no solo de uno de los involucrados, el ganador de 12 medallas olímpicas, Ryan Lochte, sino del mismo Comité Olímpico de Estados Unidos, que le abrió una investigación a los cuatro deportistas.

Y es que la versión del asalto dada a conocer por la madre de Lochte y por el mismo nadador a los medios de comunicación estadounidenses mostró inconsistencias que las autoridades brasileñas no dejaron pasar.

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Image caption Los relatos de James Feigen, izq, y Ryan Lochte, revelaron contradicciones.

Y por eso, el miércoles Bentz y su compañero de equipo Jack Conger fueron obligados a bajar del avión en que se disponían a viajar a Estados Unidos y fueron retenidos durante más de cuatro horas en la comisaría de policía del aeropuerto de Río.

El viernes, en un comunicado difundido por la Universidad de Georgia, Bentz se disculpó, dio su versión de lo que ocurrió y enfatizó que no puede responder por las acciones de Lochte.

"Arma en la frente"

El domingo, en una entrevista con la cadena de noticias NBC, Lochte había dicho que, junto a sus compañeros, regresaba a la Villa Olímpica de una fiesta cuando "nos obligaron a parar el taxi en donde viajábamos, y unos tipos con identificación policial dijeron que nos echáramos al piso, yo me negué, uno de ellos me puso un arma en la frente".

El nadador afirmó que los ladrones se quedaron con su cartera y su dinero, pero dejaron su celular y relojes.

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Image caption Varios reporteros han pasado por el baño de la gasolinera donde ocurrieron los hechos.

El miércoles, Lochte dio otra entrevista a NBC, en la que cambió parte de su relato. Aseguró que el hombre armado apuntó en su dirección, en lugar de colocarle el arma en la frente, y que el robo tuvo lugar no mientras circulaban en un taxi, sino en una gasolinera.

Sin embargo, grabaciones de cámara de circuito cerrado tanto de la gasolinera como de la entrada de los atletas a la villa olímpica contradijeron los relatos de Lochte y, de hecho, se convirtieron en una de las claves en la investigación policial.

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Los videos de seguridad que revelaron la mentira de los nadadores estadounidenses

Fernando Veloso, jefe de la policía civil de Río de Janeiro, dijo el jueves que, según la investigación oficial, al menos uno de los nadadores había causado deliberadamente destrozos en el baño de la gasolinera.

Más contradicciones afloraron cuando las autoridades escucharon las declaraciones de los otros nadadores.

La versión de Bentz

En su comunicado del viernes Bentz dijo que en la investigación era un "testigo" y no un "sospechoso".

Aseguró que nunca hizo "una declaración falsa" y relató lo que ocurrió la mañana del domingo:

  • Junto a los nadadores Ryan Lochte, Jimmy Feigen y Jack Conger estaba en un taxi de regreso a la Villa Olímpica. Eran las 06:00 (hora local) aproximadamente
  • Se detuvieron en una tienda para usar el baño pero no encontraron ninguno. "Tontamente" hicieron sus necesidades detrás de unos arbustos
  • No vio que nadie rompiera una puerta que estaba cerrada en la parte de atrás del edificio
  • Lochte tiró al suelo un anuncio de metal que estaba en un marco pero Conger indicó que no "estaba seguro por qué (lo había hecho)"
  • Cuando los nadadores regresaron al taxi, los dos hombres que Bentz cree eran guardias de seguridad les dijeron que salieran del vehículo
  • Un arma fue desfundada cuando Conger y Feigen estaban caminando alejándose del automóvil. A todos los nadadores se les dijo que se sentaran en la acera
  • Lochte "se paró y empezó a gritarle a los guardias". "No puedoresponder por sus acciones (las de Lochte)", dice
  • Un transeúnte ayudó a traducir de portugués a inglés y fue así cómo entendieron que debían pagar un dinero si querían irse
  • Le entregaron a los guardias alrededor de US$50 en dólares y moneda local y se fueron

Bentz se disculpó: "Lamento que esta situación haya desviado la atención de las Olimpiadas, que han sido organizadas increíblemente por Brasil y sus ciudadanos", señaló.

"Sin lugar a dudas, he aprendido una valiosa lección de vida de esta situación. En todo lo que hago, represento a mi familia, mi país y mi escuela, no asumiré esa responsabilidad a la ligera".

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