Cómo funciona el avión supertanque financiado por la millonaria Lucy Ana Avilés que están usando para intentar apagar los devastadores incendios forestales en Chile

SuperTanker en operación Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El SuperTanker puede sobrevolar a baja altitud sobre el área donde descarga hasta 75.000 litros de agua u otro agente contra el fuego.

Su precisión es tal que una persona en tierra queda empapada de pies a cabeza en segundos.

El avión Boeing 747-400, una de las aeronaves más grandes del mundo, deja caer un diluvio sobre un objetivo muy pequeño en tierra para demostrar su exactitud.

Pero el llamado SuperTanker está pensando para otro tipo de misiones: combatir grandes incendios en zonas de difícil acceso.

En esa situación se encuentra Chile desde hace más de una semana, donde hay más de 100 incendios activos que los equipos de emergencia combaten día y noche.

Pero con el arribo del SuperTanker, la batalla contra las llamas será diferente.

El SuperTanker llegó al país luego de varios días de gestiones de una chilena que quiso financiar la renta de este avión, de US$2 millones, para ayudar a su país.

¿Cómo es el SuperTanker?

Este avión-tanque es el más grande de su tipo que existe en el mundo.

Su capacidad para transportar 75.000 litros casi dobla a su similar más cercano, el Very Large Air Tanker que puede llevar hasta 44.000 litros.

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Image caption El Very Large Air Tanker, conocido como VLAT, es un avión DC-10 de dos turbinas, mientras que el SuperTanker tiene cuatro.

Además de agua, puede llevar otros elementos de combate al fuego, como retardantes, espuma o gel, o una mezcla de agentes, según la compañía Evergreen International Aviation que lo opera.

"Su recarga en tierra para otra salida dura aproximadamente de 30 a 35 minutos", aseguran sus operadores.

Tiene un sistema de descarga de agua presurizada que puede soltarse de manera continua, o hasta en ocho partes por cada vuelo sobre una superficie de hasta 5 kilómetros.

A pesar de su gran capacidad, en un principio las autoridades de Chile habían rechazado su uso.

Dudaban que la geografía montañosa de las regiones con los grandes incendios permitiera la operación del avión con seguridad.

No obstante, la compañía explica que este avión "opera sin ningún tipo de restricción de velocidad, altitud u operación", por lo que garantiza la seguridad de personal en tierra.

Este miércoles empezó sus tareas de extinción con una primera descarga, aunque según informa la prensa chilena, la aeronave no logró realizar una segunda descarga debido a las condiciones meteorológicas en las zonas afectadas por los incendios forestales.

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Image caption Los operadores del SuperTanker aseguran que el avión puede recargarse en media hora.

¿Quién es la chilena que lo está pagando?

Lucy Ana Avilés vive en Colorado, en el oeste de EE.UU., donde se encuentra la base de operaciones del SuperTanker.

Es una chilena que está casada con Benjamin Walton, miembro de la familia propietaria de la cadena de supermercados Wal-Mart.

Desde el pasado 21 de enero inició las gestiones para llevar el SuperTanker a Chile, cuyo costo de operación sólo para su envío y vuelta cuesta US$800.000, según dijo al diario chileno La Tercera.

"La idea nos nació al ver todos los días que han pasado y que no se ha logrado tener mucho control de los incendios, por las altas temperaturas y los vientos", explicó.

"También porque a lo mejor ha habido un poco de lentitud de tomar decisiones y contar con los recursos necesarios".

Por un momento se desilusionó, pues las autoridades de protección civil chilenas le habían dicho que este tipo de aviones no servía para su operación en Chile.

Derechos de autor de la imagen Lucy Ana Avilés
Image caption Lucy Ana Avilés financió con su esposo, uno de los propietarios de Walmart, el envío del enorme avión a Chile.

"Muchos opinando sin conocer el avión (…) No contamos con los recursos que debiésemos para atacar los incendios de esta intensidad y los kilómetros que está abarcando, y que nos pongan a prueba, en vez de abrir las puertas y tomar ventajas de esta donación, me duele y me parece incomprensible", le dijo a La Tercera.

Pero finalmente las autoridades dieron luz verde el martes por la mañana, por lo que el avión llegó a Santiago a primera hora de este miércoles.

El pago que hizo Avilés permitirá la operación del avión durante al menos cinco días, pero ella espera que pueda haber cooperación de las autoridades para ampliar la misión.

"Si el gobierno y alguien facilita el agua, la bencina y los costos de tener estacionado el avión en la loza del aeropuerto, se podrían aumentar los días, pero hasta el momento no se ha hecho ningún ofrecimiento", dijo Avilés.

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