México: Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reitera que el Estado Mayor Presidencial no estará a cargo de su seguridad personal

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Image caption López Obrador renunciará a la escolta del Estado Mayor Presidencial.

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), reiteró este jueves que no usará el servicio de protección y seguridad del Estado Mayor Presidencial, que es el cuerpo militar encargado de la protección del jefe de Estado y de su familia, y confirmó que lo integraría a la Secretaría de la Defensa.

Es una medida que ya había anunciado en plena campaña, en julio, como parte de su plan de "austeridad republicana".

El mandatario electo dijo que contará con una "ayudantía" de 10 mujeres y 10 hombres, que no estarán armados y que recibirán entrenamiento "no necesariamente en seguridad".

Agregó que el nuevo equipo estará en funciones a partir del 16 de septiembre, cuando comenzará una gira por el país para promocionar la inversión de su gobierno en cada región.

"Austeridad republicana"

Reiteró que durante su gobierno, que comienza el 1 de diciembre, solo tendrán escoltas aquellos funcionarios que tengan un cargo en materia de seguridad pública.

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Image caption AMLO contará con una "ayudantía" de 10 mujeres y 10 hombres.

"Respeto mucho al Estado Mayor Presidencial, de ninguna manera quiero faltarles al respeto, es una institución que se ha mantenido por muchos años; sin embargo, son otros tiempos", afirmó.

AMLO anunció en julio pasado una serie de lineamientos para combatir a la corrupción y aplicar una política de "austeridad republicana" durante su mandato.

Contiene 50 temas y acciones para regular la operación del gobierno y el desempeño de funcionarios y empleados de confianza.

El objetivo central es terminar con lo que López Obrador define como "abusos, excesos y dispendio" en el uso del erario.

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Image caption El plan de austeridad de AMLO elimina algunos privilegios de legisladores.

En algunos casos el programa cambia por completo costumbres y gastos y, en otros, modifica comportamientos que durante décadas se consideraron normales entre políticos y gobernantes.

Establece, por ejemplo, suspender "por completo fueros y privilegios", así como establecer la obligación a todos los funcionarios de presentar y hacer pública su lista de bienes y propiedades.

También cancela la compra de vehículos nuevos o de lujo, una costumbre al inicio de todos los gobiernos del país.

Suspende además los bonos y prestaciones especiales, desaparece el gasto para seguros médicos particulares, prohíbe los viajes al extranjero sin permiso o justificación y reduce al mínimo los recursos para ese propósito.

Tampoco se podrán usar aviones o helicópteros privados, se rebajarán todos los salarios, incluido el del presidente, y se cancelan las comidas, cenas o viajes pagados por contratistas.

El programa de austeridad republicana provoca también controversia.

Según medios mexicanos, muchos especialistas y académicos que ahora trabajan en el gobierno renunciarían ante el recorte de sueldos y bonificaciones.

Otros temen que se abra la puerta a la corrupción, sobre todo en las áreas de seguridad y procuración de justicia.

Este artículo fue modificado para corregir imprecisiones.

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