Qué es el controversial glifosato y por qué enfrenta a Iván Duque con Juan Manuel Santos en Colombia

Soldado erradicador Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los cultivos de coca se han multiplicado en los últimos años en Colombia.

La Corte Constitucional de Colombia fue el escenario de un extenso debate que tuvo como grandes protagonistas al presidente Iván Duque y su antecesor, Juan Manuel Santos.

Este jueves en la mañana, el actual jefe de Estado le pidió a los miembros del ente constitucional que levanten o suavicen las limitaciones al uso del agente químico glifosato para realizar fumigaciones sobre las cada vez más grandes plantaciones de coca en Colombia.

Horas más tarde, Santos defendió la suspensión de las aspersiones con herbicidas y el modelo de erradicaciones manuales y sustituciones voluntarias de cultivos implementado durante su mandato.

Ambos estuvieron acompañados por sus asesores en una larga sesión en la que no faltaron las alusiones entre ambos bandos y momentos de tensión.

En la audiencia también intervino el fiscal general del país, Néstor Humberto Martínez, quien se mostró a favor del retorno del glifosato.

La audiencia pública fue llamada por la Corte Constitucional para revisar un fallo emitido por esta entidad en 2017 que establecía una serie de condiciones para reanudar el Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante Aspersión Aérea con Glifosato (PECIG), suspendido por el gobierno de Santos en 2015 y que ahora la administración de Duque quiere retomar.

La superficie de cultivos de coca -planta que sirve de base para la elaboración de cocaína- creció un 64% en los últimos cinco años, pasando de 48.000 hectáreas sembradas en 2013 a 171.000 en 2017.

Con estas cifras, Colombia se consolida como el mayor cultivador de coca del mundo, muy por encima de Perú y Bolivia.

Monitoreo anual realizado por UNODC

Fuente: UNODC

Qué es el glifosato

El glifosato es un herbicida que se usa en agricultura y silvicultura para el control de la maleza en áreas industriales, pero también se empela en céspedes y jardines.

Su efecto sobre las plantas no es selectivo, lo que significa que mata a la mayoría de ellas cuando se aplica.

Algunos cultivos, como la soya, han sido genéticamente modificados para resistir al glifosato.

Los agricultores lo rocían en los campos antes de que sus cultivos broten en primavera y así no tienen que competir con las malezas de los alrededores.

Pero su uso es controvertido.

Portugal, Italia y la ciudad canadiense de Vancouver han prohibido el uso de este agente químico en parques y jardines públicos.

En 2018, un jurado en San Francisco, Estados Unidos, resolvió que los herbicidas con glifosato de Monsanto contribuyeron "sustancialmente" a la enfermedad terminal de un jardinero.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, de la Organización Mundial de la Salud, concluyó en 2015 que la substancia es "probablemente carcinogénica para los humanos" .

Derechos de autor de la imagen Presidencia de Colombia/Getty
Image caption Duque y Santos defendieron sus puntos de vista sobre el uso del glifosato en la Corte Constitucional.

Los argumentos de Duque

El presidente colombiano sostuvo que su país necesita contar con "todas las herramientas" para combatir el crecimiento de los narcocultivos y por eso le pidió a la Corte Constitucional una modulación de la sentencia de 2017 para que las aspersiones puedan reanudarse.

"Este debate no se centra en un herbicida, sino se centra en la disponibilidad de todas las herramientas posibles, bien utilizadas, teniendo un estricto apego a la prevención, a la precaución; pero solicitando, de manera clara, que las herramientas deben estar a disposición", dijo el mandatario.

Durante su campaña electoral y los siete meses que Duque lleva en la presidencia, diferentes miembros de su gobierno se mostraron a favor del retorno de las fumigaciones aéreas.

Duque hizo énfasis en el crecimiento sostenido de los cultivos de coca en los seis últimos años y resaltó el significativo descenso en las plantaciones durante la primera década del siglo, mientras gobernó su mentor político Álvaro Uribe.

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Algunos cultivos están genéticamente modificados para resistir el glifosato.

Además añadió que los grupos que realizan erradicación manual alcanzan a cubrir apenas dos o tres hectáreas diarias, mientras la fumigación puede afectar a 150 hectáreas al día.

La sentencia constitucional de 2017 se hizo debido a un recurso legal interpuesto por una de las comunidades que se declaró afectada y en riesgo por el uso de herbicidas.

La respuesta de Santos

El expresidente, cuando le tocó su turno, afirmó que "sería un error volver a las aspersiones, no solo por las afectaciones a la salud sino porque es una estrategia que ya demostró su ineficiencia e ineficacia".

Para Santos, el uso de herbicidas solo orilló a los cultivadores a la resiembra de las plantaciones de coca y no significó una solución al problema del narcotráfico.

"Ahí está, señores del gobierno, señores de Estados Unidos, darles a los campesinos cocaleros alternativas legales viables, no envenenarlos, ni meterlos a la cárcel", indicó.

El exmandatario defendió las decisiones y los programas implementados en su gobierno y reivindicó que el acuerdo de paz con la exguerrilla de las FARC permitió a cientos de miles de familias campesinas sustituir de manera voluntaria sus cultivos de coca por otros productos.

Al igual que Duque, Santos utilizó cifras para indicar que durante los años que más aspersión se realizó en Colombia fueron los de mayor cantidad de resiembra.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Las fumigaciones en Colombia se suspendieron en 2015.

El problema de la coca en Colombia

Esta semana, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) expresó su preocupación por el sostenido crecimiento de las plantaciones de coca en territorio colombiano, algo que no sucede con los otros dos países productores de esta hoja que son Bolivia y Perú.

"Nos preocupa el aumento del cultivo ilícito de arbusto de coca y de la fabricación ilícita de cocaína en Colombia", señala Viroj Sumyai, presidente de la JIFE, en el informe anual de este organismo, presentado el martes en Viena.

Similares muestras de preocupación fueron realizadas por el gobierno de Estados Unidos en los últimos meses.

La JIFE señala, además, que pese al aumento de las tareas de erradicación manual realizadas en los últimos años, la producción de cocaína en este país creció de 1.053 toneladas métricas en 2016 a 1.379 toneladas métricas en 2017.

Al ser Colombia el mayor productor de hoja de coca y cocaína del mundo, es también el principal punto de partida de esa droga que se consume en sus dos principales mercados.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Bolivia y Perú son los otros dos países productores de coca en el mundo.

"Conforme a los datos de incautación, la mayor parte de la cocaína se siguió introduciendo desde los países andinos, en particular desde Colombia, hasta los principales mercados de consumo en Estados Unidos y Europa", señala el documento de la JIFE.

Reportes de policía y organismos antinarcóticos colombianos señalan que en este país se pueden conseguir hasta seis cosechas anuales de coca, cifra mucho mayor a las que se obtienen con el cultivo de otros productos.

Además la rentabilidad de las plantaciones ilegales ha sido señalada como una tentación para los campesinos que sufren en la actualidad la caída del precio de otros sembradíos como el café.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

Contenido relacionado