40 aniversario de la Revolución Sandinista: las madres de Nicaragua que no tienen motivos para celebrar

Padre Edwin Román Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption El padre Edwin Román protegió a los manifestantes antigubernamentales en su iglesia el año pasado.

La gente de Masaya dice que la rebeldía corre en su sangre. Pero en esta ciudad nicaragüense no parece haber nadie que pueda presumir de esto con más autoridad que el padre Edwin Román.

"Sandino era el hermano de mi abuela, mi tío abuelo", dice el sacerdote del principal héroe revolucionario de Nicaragua, Augusto C. Sandino.

Pocos pueden presumir de un vínculo familiar directo con el hombre que terminó con la ocupación estadounidense de Nicaragua en 1933 y le prestó su nombre a otra revolución en Nicaragua décadas después.

Aunque el sobrino nieto de Sandino es un rebelde un poco más discreto.

En el momento culminante de las violentas protestas contra el gobierno que sacudieron el año pasado a Masaya, un municipio situado a 28 kilómetros al suroeste de la capital Managua, el padre Román albergó a decenas de manifestantes en su iglesia cuando fueron atacados por la policía y simpatizantes gubernamentales armados.

También convirtió la casa parroquial en una improvisada sala de primeros auxilios para los heridos.

"El timbre de la puerta sonó y había un grupo de niños con sangre fluyendo de sus cabezas. Desde las 7:00 pm hasta la mañana siguiente, con el apoyo de algunos estudiantes de medicina locales, atendimos a cualquiera que llegara a nuestra puerta", recuerda.

Fechas clave

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  • 1927-1933: guerrilleros liderados por Augusto C. Sandino luchan contra la presencia militar de Estados Unidos.
  • 1934: Sandino es asesinado por orden del general Anastasio Somoza García.
  • 1937: Somoza es electo presidente, lo que marca el inicio de una brutal dinastía familiar de más de cuatro décadas.
  • 1961: se funda el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
  • 1979: la ofensiva militar del FSLN termina con el derrocamiento del hijo de Somoza García, Anastasio Somoza Debayle.
  • 1984: el FSLN gana unas elecciones boicoteadas por la oposición con Daniel Ortega como candidato.
  • 1990: Ortega pierde las elecciones ante Violeta Barrios de Chamorro.
  • 2007: Daniel Ortega regresa al poder como presidente.
  • 2011: Ortega es reelegido para un segundo mandato consecutivo luego de que el artículo de la Constitución que prohíbe la reelección es declarado inconstitucional.
  • 2016: Ortega es reelegido para un tercer mandato consecutivo.
  • 2018: protestas contra el gobierno sacuden el país.

Semejantes acciones, así como sermones claramente favorables a la causa de la oposición, le han valido ataques y acusaciones por parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

El mismo partido de gobierno que este viernes celebra el 40 aniversario del día en que los rebeldes sandinistas, así bautizados en honor al tío abuelo del padre Román, derrocaron a Anastasio Somoza Debayle, el último de la dinastía que gobernó a Nicaragua por más de 40 años con el apoyo de Estados Unidos.

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Image caption Augusto C. Sandino es celebrado como un héroe revolucionario y su nombre es reivindicado por el partido de gobierno.

En la víspera del aniversario, sin embargo, el padre Román no tiene nada positivo que decir sobre el grupo que lleva el nombre de Sandino, ni sobre su líder, el actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

"Los sandinistas no han logrado nada. Estamos repitiendo un ciclo de dictadura. El guerrillero que derrotó a Somoza se ha convertido en el dictador", dice de Ortega.

¿Cambio para bien?

Uno de los puntos de inflexión en la guerra contra Somoza fue un audaz asalto al Palacio Nacional en 1978, un año antes de que los rebeldes tomaran el poder.

Veinticinco guerrilleros, vestidos como tropas de élite de la Guardia Nacional, asaltaron el Congreso mientras estaba en sesión completa y tomaron como rehenes a los legisladores.

Y el hombre que dirigió la operación casi suicida, Edén Pastora, también conocido como el Comandante Cero, no comparte la sombría evaluación del sacerdote sobre el legado del FSLN.

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Image caption Después de haber combatido a Somoza en las filas del FSLN, y luego en contra de los sandinistas desde la resistencia Nicaragüense, Edén Pastora ahora es un leal aliado de Ortega.

"Cuando ganamos, nos propusimos cambiar la estructura social, política y económica del país, particularmente para la población rural, indígena a través de la reforma agraria y un programa nacional de alfabetización", dice.

"Ser trabajador en los tiempos de Somoza debía ser considerado prácticamente como un delincuente común", recuerda.

Pero, según él, los mayores logros se han alcanzado desde el regreso al poder en 2007 de Daniel Ortega, quien ya había gobernado al país durante la mayor parte de la década de 1980 (y a quien el mismo Pastora combatió desde las filas de la Resistencia Nicaragüense o "Contra" luego de renunciar públicamente al FSLN).

"Somos el país con mayor crecimiento en América Latina después de Panamá y la República Dominicana", insiste el viejo Comandante Cero antes de enumerar mejoras en energía, salud e infraestructura.

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Image caption Años de relativa tranquilidad se vieron interrumpidos violentamente en abril del año pasado.

Los críticos del gobierno, sin embargo, dicen que muchas de las afirmaciones de los sandinistas de alto rango son engañosas.

Argumentan que o bien se basan en un control totalitario de la economía, que solo ha beneficiado a un círculo interno, ha debilitado a las instituciones estatales y ha pasado por alto el estado de derecho, o que simplemente son falsas.

Recuerdos de la revolución

Las paredes de la oficina de Edén Pastora están adornadas con fotografías de su pasado revolucionario: una junto al fallecido líder cubano Fidel Castro, otra con sus compañeros en un escondite clandestino y, sobre su escritorio, una famosa imagen suya después del asalto al Palacio Nacional, con su rifle en alto.

Image caption Edén Pastora lideró el asalto al Palacio Nacional.

Con más de 80 años, el Comandante Cero ahora tiene un ligero temblor en sus manos. Sin embargo, al hablar del conflicto actual de Nicaragua y de las más de 300 personas que murieron durante la ola de protestas antigubernamentales del año pasado, se mantiene tan firme e impenitente como siempre, haciéndose eco de la línea del FSLN.

"Hubo un verdadero caos en las calles y tuvimos que defendernos. Aquí estábamos frente a los terroristas. Mataron a nuestros policías, los apuñalaron, los dispararon, los quemaron, los apedrearon. Se puede ver en los videos", dice de la respuesta a las protestas antigubernamentales de las fuerzas de seguridad, condenada por Naciones Unidas como "represiva".

Cientos de manifestantes fueron llevados a juicio, algunos por cargos de terrorismo.

Aunque incluso a los sandinistas declarados como Edén Pastora les resultaría difícil describir a Sandor Dolmus como "terrorista".

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Image caption Numerosas barricadas fueron levantadas por los jóvenes que participaron en las protestas antigubernamentales de 2018.

Este monaguillo desarmado, de 15 años y con planes de hacerse sacerdote algún día, fue asesinado por una bala de alto calibre que lo alcanzó en el pecho en junio del año pasado.

Su madre, Ivania, muestra el lugar fuera de la casa familiar donde su cuerpo cayó cuando estaba cerca de una barricada erigida como parte de las protestas antigubernamentales.

Unidas en el dolor

La casa es un edificio destartalado de la ciudad de León compartido por su familia extendida. Las gallinas escuálidas picotean dentro de las jaulas mientras la abuela de Sandor cocina tortillas en el fuego del patio.

Reunidas en la sala está un grupo de mujeres que, como Ivania, perdieron a sus hijos durante las protestas del año pasado. Con lágrimas, me muestran fotos de sus hijos, ensangrentados y moribundos en las calles de la segunda ciudad de Nicaragua.

Image caption El hijo de Ivania murió de un disparo cerca de una barricada en León, la segunda ciudad de Nicaragua.

Ivania dice que la responsabilidad de la muerte de su hijo es del presidente Ortega.

"Si no es suya ¿entonces de quién es? La policía y los paramilitares simplemente siguen las órdenes de arriba", dice.

Pero si bien la Organización de Estados Americanos (OEA) está tratando de ayudar a las madres a lograr justicia contra el gobierno de Ortega, es poco probable que un juicio creíble en contra de los responsables se produzca en Nicaragua mientras los sandinistas permanezcan en el poder.

Aun así, las madres esperan que la muerte de sus hijos no haya sido en vano.

"Sandor es un símbolo para Nicaragua y en toda América Central. Incluso el Papa Francisco se enteró de lo que le sucedió", dice Ivania.

"Tocó los corazones de las personas, pero de la peor manera, en la muerte. Le quitaron la esperanza", concluye.

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