EE.UU. sanciona a Rosneft: cómo ayuda la petrolera a Nicolás Maduro y por qué es clave en el nuevo pulso entre Estados Unidos y Rusia en Venezuela

Sergéi Lavrov, Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez Derechos de autor de la imagen EPA
Image caption Rosneft ha ignorado las sanciones de EE.UU. y ha mantenido sus operaciones en Venezuela.

Estados Unidos y Rusia vuelven a enfrentarse por Venezuela.

Este martes, el departamento del Tesoro estadounidense sancionó a una filial de la petrolera estatal rusa Rosneft por su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

Las medidas afectan a la empresa Rosneft Trading S.A., una empresa registrada en Suiza a la que Washington acusa de negociar la venta y transporte de crudo venezolano, ayudando así a Maduro a evadir las sanciones impuestas por la Casa Blanca en su contra.

"Estados Unidos está decidido a prevenir el saqueo de la riqueza petrolera de Venezuela por el régimen corrupto de Maduro", dijo en un comunicado el secretario del Tesoro de EE.UU., Steven T. Mnuchin.

Las sanciones contra Rosneft habían sido anticipadas durante las últimas semanas, cuando Washington y Moscú escenificaron sus posturas encontradas frente a la crisis venezolana.

Así, mientras Estados Unidos demostraba su renovado apoyo al líder opositor, Juan Guaidó, con una ovación en el Congreso y una reunión con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, el gobierno de Maduro recibía pocos días después en Caracas la visita de Serguéi Lavrov, el ministro de Exteriores ruso.

La visita del diplomático ruso permitió a Maduro escenificar el apoyo de Rusia, su gran valedor en la escena internacional, en un momento en el que Guaidó se esforzaba en exhibir el respaldo de los países que, como Estados Unidos, lo reconocen como presidente interino de Venezuela.

Según escribió en The New York Timesel analista David Smilde, de la organización Oficina de Washington para América Latina (WOLA), "no es coincidencia" que Lavrov llegara a la capital venezolana poco después de la visita de Guaidó a Washington y de la gira del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, por varias de las antiguas repúblicas soviéticas, a las que Moscú considera su área de influencia.

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Image caption EE.UU. reconoce a Juan Guaidó como "presidente encargado" de Venezuela y, en consecuencia, ha impuesto sanciones contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Por esos días, un alto funcionario de la Casa Blanca recordó que la política de la administración Trump es aplicar la "máxima presión" para provocar la salida de Maduro del poder.

"Estamos probablemente a mitad del camino de lo que la máxima presión puede parecer", dijo y advirtió que varias petroleras extranjeras podrían ser afectadas por sus actividades en Venezuela.

Entre estas, el nombre de Rosneft tenía especial protagonismo.

Al mismo tiempo, cuando se anunció la visita de Lavrov a Caracas, su portavoz aseguró que el objetivo de su viaje era "contrarrestar las sanciones ilegales y unilaterales de Estados Unidos".

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Image caption La llegada de Lavrov a Venezuela coincide con la visita a Estados Unidos de Juan Guaidó.

Qué es Rosneft y por qué es importante

Rosneft es una compañía petrolera propiedad en su mayor parte del Estado ruso, que la cataloga como una de sus "empresas estratégicas".

Su director ejecutivo es Igor Sechin, al que se considera uno de los dirigentes de máxima confianza de Vladimir Putin, una muestra de la importancia que la firma tiene para el presidente ruso.

Rosneft estaba presente en Venezuela ya en los tiempos en los que Hugo Chávez era presidente.

Y al contrario que otras compañías energéticas extranjeras, que fueron expropiadas o abandonaron el país por decisión propia, mantuvo su actividad y sus inversiones incluso ante el desplome de la producción petrolera venezolana de los últimos años.

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Image caption Sechin, ante Putin. El director de Rosneft es uno de los dirigentes de más confianza para el presidente ruso.

La presencia de la compañía ha sido, junto a la cooperación militar y la venta de armamento y sistemas de defensa, uno de los elementos más visibles de la política de apoyo a Maduro aplicada por el Kremlin.

En la actualidad, Rosneft juega un papel clave en la explotación y distribución del crudo en algunos de los campos más importantes del país, como Petromonagas, Boquerón, Petrojunín y Petrovictoria, en los que opera en colaboración con PDVSA, la petrolera estatal venezolana.

Cómo ayuda Rosneft a Maduro

En enero de 2019, Estados Unidos lanzó una nueva ronda de sanciones contra el gobierno de Maduro con el objetivo de bloquear sus exportaciones petroleras, el paso más agresivo dado hasta entonces en la ofensiva diplomática de Washington.

Pero ya en el mes de marzo, Pompeo se quejaba de que Rosneft seguía comprando crudo venezolano y la acusaba "lanzarle un salvavidas" a Maduro.

"Rosneft ha sido una notable excepción al recibir crudo venezolano como pago de la deuda pendiente, sorteando así las sanciones", afirmaron los investigadores Lisa Viscidi y Nate Graham en un informe publicado por Inter-American Dialogue, un think tank con base en EE.UU.

"Con el pretexto de que la deuda es anterior a las sanciones, Rosneft ha seguido operando como si tal cosa y mueve ahora el 60%o el 70% de las exportaciones de crudo venezolano", afirma en conversación con BBC Mundo Antonio de la Cruz, director del centro de análisis Inter-American Trends.

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Image caption Sechin, junto a Putin. El director de Rosneft es uno de los dirigentes de más confianza para el presidente ruso.

Pese a que su país sufre lo que la mayoría de expertos describen como una de las peores crisis económicas de la historia reciente, el gobierno venezolano ha ido enjugando a buen ritmo su abultada deuda con Rosneft, hasta reducirla a US$800 millones.

El economista Ramiro Molina, experto en mercados financieros y exdirectivo de algunas de las más importantes compañías venezolanas, cree que "a este ritmo la deuda quedará totalmente cancelada este año".

Pero el gigante ruso está haciendo algo más que cobrar lo que se le debe, señalan los expertos.

"Ha descubierto un gran negocio y se ha quedado con un enorme nicho de mercado", indica De La Cruz.

Al apartarse chinos e indios por el temor a las sanciones y quedar cerrado el mercado de Estados Unidos, que fue el mayor importador de crudo venezolano, Rosneft actúa ahora como un intermediario privilegiado en posición dominante.

"Siguen cargando el crudo en Venezuela y lo transportan hasta la India y Singapur, donde lo transfieren en el mar a buques que lo acaban desembarcando en China", explica el experto.

De este modo, China evita verse implicada en la transacción con Venezuela, y Rosneft obtiene los beneficios de la distribución que, en este caso, son muy superiores a lo habitual, coinciden los analistas.

Y es que, según De la Cruz, "a PDVSA le aplican una especie de prima de riesgo adicional del 15 o 20% con el argumento de que colocar su producto implica el peligro de las sanciones".

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Image caption Rosneft ha ignorado las sanciones de EE.UU. y ha mantenido sus operaciones en Venezuela.

Este mecanismo explicaría la paradoja de que, pese al cerco de las sanciones, la exportación de petróleo venezolano a China e India haya aumentado durante 2019, convirtiendo a los dos países asiáticos en los principales clientes.

La permisividad de Estados Unidos respecto a este procedimiento ha hecho que otras compañías energéticas hayan empezado a practicarlo, aunque estén aún lejos de las cifras de Rosneft.

Se sumarían a otra tendencia detectada por los expertos en el sector, la de los buques que transportan crudo venezolano pero desactivan sus sistemas de localización para que no se les pueda seguir el rastro.

¿Y qué gana Maduro con todo esto?

De la Cruz afirma que "no todo lo que distribuye Rosneft corresponde a deuda pendiente. También hay ventas por las que el gobierno venezolano está recibiendo euros en efectivo que ahora empiezan a circular por Caracas".

Según los cálculos del experto, Maduro ha logrado ingresar entre US$6.000 y US$7.000 millones en concepto de exportaciones petroleras, pese a las medidas de Washington.

Al momento de publicar este artículo, ni Rosneft ni el Ministerio de Comunicación de Venezuela habían respondido a una solicitud de comentarios de BBC Mundo.

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Image caption PDVSA ha perdido a muchos de los que eran sus socios comerciales a causa de las sanciones.

Qué puede pasar ahora

Tras el anuncio de las sanciones contra la filial de Rosneft, el representante especial de la Casa Blanca para Venezuela, Elliott Abrams, expresó su esperanza de que estas medidas actúen como inhibidoras de las actividades de esa empresa.

"Este es un paso muy significativo y creo que ahora verán a compañías del sector petrolero de todo el mundo alejarse de Rosneft Trading", dijo Abrams ante los medios este martes.

Sin embargo, también cabe esperar una fuerte reacción por parte de Moscú.

Según había advertido el investigador Geoff Ramsey antes de que se produjeran estas medidas: "Si sancionan directamente a Rosneft, lo más probable es que los rusos redoblen su apoyo a Maduro".

*Esta nota fue publicada originalmente el 7 de febrero de 2020 y fue actualizada posteriormente para incluir las sanciones estadounidenses en contra de la filial de Rosneft.

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