La conmovedora historia del bailarín iraquí Adil Faraj, una de las 292 víctimas del brutal ataque en Bagdad del pasado domingo

Adil Faraj Derechos de autor de la imagen AP
Image caption En esta foto de 2015, se observa a Faraj en un ensayo en Jordania en el marco del Festival de Danza Contemporánea celebrada en Amán.

El bailarín iraquí Adil Faraj, de 23 años, soñaba con ir a estudiar danza profesional a Estados Unidos. Pero su sueño se truncó el domingo.

Adil fue una de las víctimas del ataque más sangriento que ha sufrido Irak desde 2003: la detonación de un coche bomba en el distrito de Karrada, en Bagdad, que dejó 292 muertos.

El joven acababa de terminar de estudiar Derecho y era un bailarín autodidacta. Según una entrevista con Channel 4, de Reino Unido, aprendió de niño, practicando con videos que veía en secreto en su casa.

Ya de adulto, bailaba en público, pese a que enfrentaba presiones para que dejara la danza.

"Poca gente baila, debido a los problemas que enfrentamos en Irak", dijo Adil en la entrevista. "Hay gente en grupos religiosos que atacan este tipo de arte".

Pero su familia siempre apoyó su pasión por el baile y Adil empezó a publicar en internet videos en los que aparecía bailando. Hasta que su talento fue reconocido.

Descubrimiento

El bailarín fue descubierto por la Battery Dance Company de Nueva York, EE.UU., en octubre de 2014.

"Se expresaba muy bien, era rápido. Le preguntamos si podía grabar sus rutinas para que pudiéramos enviarle nuestros comentarios", contó Jonathan Hollander, director de la compañía a la radio WNYC, de Nueva York.

Adil solo quería volar, vivir la vida al máximo

Rania Kamhawi, directora del Festival de Danza de Jordania

A los 10 días, Adil le escribió diciéndole que le tenía una sorpresa.

"Fue una gran sorpresa. Era como una pequeña película, que había producido en un parque de Bagdad. Era una historia en movimiento. Al final mostraba una foto mía y decía que era un tributo para mí", le dijo Hollander a la radio, sollozando.

"Estaba conmovido, no solo por la emoción en el regalo, que era del corazón, sino también por la finura de la película. No era un productor de cine, no tenía un entrenamiento formal, solo tenía creatividad", recordó.

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Image caption En octubre de 2014, la Compañía de Danza Battery de Nueva York, EE.UU., "descubrió" a Faraj.

Desde esa primera prueba, la compañía Battery aceptó entrenar a Adil a distancia y durante casi dos años le dieron clases vía Skype.

Las sesiones eran a las 12 o 1 de la madrugada, hora de Bagdad. Adil se conectaba desde la sala de su casa y empujaba los muebles hacia las paredes para bailar.

El joven no se quedó satisfecho con recibir las clases él solo y, según según la compañía, abrió una academia de baile, "para extender su amor por la danza hacia otros".

Primer viaje

En 2015, la compañía Battery recibió una invitación para participar en el Festival de Danza Contemporánea de Jordania, en Amán.

"Inmediatamente se nos ocurrió la idea de que tal vez podíamos llevar a Adil", contó Hollander a WYNC.

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Image caption Su carisma era reconocido por quienes lo conocieron.

Después de conseguir fondos y la visa para que entre a Jordania, Adil llegó a Amán y bailó solo en un escenario por primera vez, con la canción Mad World ("Mundo loco"), de Gary Jules.

"Fue como un sueño", dijo Adil a Channel 4. "Ver a mis profesores cara a cara cambió mi forma de vida".

Último día

"Adil solo quería volar, vivir la vida al máximo", dijo Rania Kamhawi, directora del Festival de Danza de Jordania, a la agencia AP.

El joven estaba enamorado, según AP, y se había comprometido para casarse pronto. Su novia también soñaba con mudarse con él a EE.UU. para dedicarse al baile profesional.

Ojalá tuviera una máquina del tiempo para regresar y cambiar lo que pasó

Bilal, hermano menor de Adil

"Pero ya no podrá cumplir su sueño", dijo Bilal, el hermano menor de Adil, a AP.

El día del ataque, Adil estaba comprando ropa en el distrito de Karrada, en Bagdad, para celebrar el Eid al-Fitr, o fin del Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes.

"Ojalá tuviera una máquina del tiempo para regresar y cambiar lo que pasó", lamentó Bilal.

Despedida

Jonathan Hollander, de la compañía de baile, estaba en su departamento cuando recibió un mensaje anónimo de Bagdad preguntándole si conocía a Adil.

Cuando preguntó por el remitente, solo le respondieron que Adil estaba muerto.

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Image caption El atentado -que se atribuyó el autodenominado Estado Islámico- se convirtió en el más sangriento desde la invasión de Irak dirigida por Estados Unidos en 2003. Al menos 250 personas murieron.

En conversación con la radio WYNC, Hollander recordó que todos los días, Adil tenía que luchar contra el entorno, la sociedad, contra el mundo.

"¿Cómo fue posible que alguien que haya estado viviendo en una zona de guerra haya encontrado la forma de bailar?", se preguntó Hollander.

"Lo increíble de él era su carisma", recordó. "Era una inspiración, una estrella brillante. Tanto talento que tenían él y sus amigos. Y ahora todos se han ido", dijo.

Battery Dance publicó un mensaje en su página de Facebook en el que lamentó la muerte de su "protegido" Adel Euro, que era el nombre artístico de Adil.

En el texto incluye una frase que Adil había publicado hace poco en su fan page de Facebook: "A veces, en la vida, necesitamos unos cuantos días malos para mantener en perspectiva los días buenos".

La despedida de Battery Dance concluye: "Gracias a ti Adel, por los días buenos".

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