El determinante papel del ejército en la historia de la Turquía moderna

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Image caption El ejército turco ha tenido un papel determinante en la política del país.

Este viernes un grupo de militares lanzó un intento de golpe de Estado contra el gobierno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

No se sabe con certeza qué facción del ejército ha protagonizado la acción fallida ni con cuánto apoyo contaba.

Desde que Turquía se convirtió en república en 1923, las fuerzas armadas han tenido una influencia determinante en la política de la nación.

De hecho, a lo largo de las décadas el ejército ha llevado a cabo tres golpes de Estado e incluso ha gobernado durante algunos breves periodos mientras se restauraba la democracia.


1960: un grupo de jóvenes militares dan un golpe de Estado al primer ministro Adnan Menderes, del Partido Demócrata.

Menderes fue ejecutado al año siguiente luego de ser condenado por violación de la Constitución.

1971: ocurre el segundo golpe conocido como "el golpe del memorando", porque el ejército no envió tanques de guerra a las calles sino que envió una carta al entonces primer ministro, Suleyman Demirel.

1980: se da el tercer golpe de Estado tras un conflicto armado entre grupos de derecha y de izquierda durante la década de 1970.

El ejército se mantiene en el poder por tres años más.


Estado laico

El ejército ha derrocado gobiernos bajo el argumento de que estos han puesto en peligro el mantenimiento del estado laico, es decir, la separación entre la religión y el Estado.

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Image caption El ejército considera su deber defender el legado de Ataturk.

Y es que el primer presidente de la república, Mustafá Kemal Ataturk, era militar y creía firmemente en que la nación, de mayoría musulmana, debía ser moderna y sin una religión preponderante en el gobierno.

Por eso introdujo una serie de reformas, como un código jurídico, la abolición de instituciones islámicas, la emancipación de la mujer, el uso de ropas occidentales y la introducción de un alfabeto basado en las letras latinas para sustituir al alfabeto turco otomano, de origen árabe.

La elite gobernante de Turquía y su poderoso ejército han considerado tradicionalmente que es esencial proteger el legado de Ataturk.

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Image caption Los militares desplegaron tanques en las calles de Ankara, la capital de Turquía, el 15 de julio de 2016, pero ciudadanos salieron a manifestarse en contra de la acción.

"Las fuerzas armadas turcas han sido las garantes del mantenimiento de la identidad laica en el país", dijo este viernes el editor del servicio turco de la BBC, Murat Nisancioglu.

Por otro lado, las encuestas de opinión por lo general confirman que en un país donde los políticos son ampliamente vistos como corruptos, las fuerzas armadas son la institución que más confianza inspira.

Tensiones con gobiernos pro-islámicos

Cuando Turquía eligió por primera vez a un partido proislámico para que ocupara el gobierno en 1997, el ejército hizo una campaña en su contra para sacarlo.

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Image caption En mayo de este año varios sindicatos protestaron en contra de las medidas anti laicas de Erdogan.

Al año siguiente, el partido fue prohibido por los tribunales.

A pesar de los esfuerzos por neutralizar a los políticos del ala más conservadora y proislámica, el ejército no pudo evitar su ascenso.

En 2002 ganó las elecciones el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco), que tiene sus raíces en el Islam político, pero insistió en que respetaría los principios laicos de la Constitución.

Al año siguiente, el Parlamento aprobó una serie de leyes entre las que figuraban reducir el papel político de los militares.

Erdogan

En 2013, el actual presidente Recep Tayyip Erdogan, que en aquel entonces era primer ministro, triunfó sobre la élite militar cuando varios funcionarios del ejército fueron sentenciados a cadena perpetua.

Los militares habían sido enjuiciados por querer derrocar al gobierno de AKP en un caso llamado "Ergenekon".

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Image caption El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha mantenido una relación tensa con las fuerzas militares.

Cientos de otros militares también se presentaron ante los tribunales, junto a políticos y periodistas laicos, dentro del mismo caso y otro similar llamado "Operación Mazo".

Cuando más de 200 miembros de la armada fueron detenidos en el marco de esa investigación, los jefes del ejército y la fuerza naval y aérea renunciaron en señal de protesta.

El presidente, quien fue el primero electo por votación popular en 2014, ha sido criticado por querer cambiar la Constitución para ganar más poder que el Parlamento y así introducir leyes sustentadas en la religión musulmana.

Los que apoyan la identidad laica del país argumentan que Turquía ha sido bien recibido en Occidente gracias a ella.

Pero a medida que los islamistas han ganado poder gracias a Erdogan, la balanza se ha inclinando y hay quienes sienten que la Constitución de hoy debe reflejar sus creencias religiosas, según explicó el corresponsal de la BBC en Estambul, Mark Lowen.

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